1. Los autónomos societarios tenían una base mínima de 1.234 euros antes de la regularización 
  2. El número de autónomos que cotizó por la base mínima se redujo un 18% en 2022
  3. Casi 23.000 autónomas colaboradoras vieron reducidas sus bases de cotización

​La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha informado de que la rebaja de la base de cotización, aplicada por la Seguridad Social en la regularización de 2023 a los autónomos societarios y colaboradores que cotizaban por una base superior a la vigente a 31 de diciembre de 2022, afecta a 295.109 autónomos.

Estos trabajadores por cuenta propia que venían cotizando por encima de sus rendimientos podían mantenerla si estaba fijada con anterioridad a esa fecha, un aspecto que regula el Real Decreto-ley de cotización por ingresos reales. Sin embargo, al no haber presentado ingresos que declarar en la campaña de la Renta de 2023, la Tesorería les aplicó una base de 1.000 euros, otro aspecto establecido en la normativa para los societarios y los colaboradores. 

Debido a que la reducción de su base de cotización tendrá efectos negativos en el cálculo de sus prestaciones, ATA ha pedido a la Seguridad Social que permita a estos trabajadores por cuenta propia elevar de nuevo sus bases de cotización a la que tenían de manera voluntaria, sin haber obtenido respuesta.

Asimismo, según confirmó la federación, esta rebaja de las bases de cotización a estos autónomos  ha dejado un agujero de más de 500 millones de euros a la Tesorería entre lo que ha dejado de percibir de 2023 y lo que no percibirá de la regulación de 2024.

En el caso de los autónomos societarios, el perjuicio es generalizado, dado que la base de cotización mínima por la que podían cotizar antes de la entrada en vigor del sistema de ingresos reales era superior. En el caso de los colaboradores, la incidencia es superior para las mujeres colaboradoras, quienes cuentan con mayor presencia en este colectivo por cuenta propia y a las que se les permitía cotizar por la base del autónomo principal hasta 2022, con lo que también podía ser mayor.

“En ATA venimos denunciando el perjuicio y la desprotección derivados de la deficiente interpretación del proceso de regularización del nuevo sistema, que se produce sobre los autónomos colaboradores [familiares] y autónomos societarios que no han hecho declaración de la renta o no constan rendimientos, y que venían cotizando por una base superior a la que les correspondiese por sus rendimientos a 31 de diciembre de 2022”.

Los autónomos societarios tenían una base mínima de 1.234 euros antes de la regularización 

En el caso de los autónomos societarios, la base de cotización mínima por la que venían cotizando antes de que se implementara el sistema de cotización por ingresos reales ha disminuido considerablemente, siendo con anterioridad de 1.234,80 euros. 

Asimismo, al reducir la base a 1.000 euros, la Seguridad Social también ha dejado de ingresar 74 euros por cada uno de estos autónomos que han sido regularizados y a los que se ha elevado la base. 

Sin embargo, el Real Decreto Ley de 13/2022 de cotización por ingresos reales establece, en su disposición transitoria sexta, que los trabajadores autónomos que a 31 de diciembre de 2022 vinieran cotizando por una base superior a la que deberían tener según sus rendimientos podrían mantenerla posteriormente, pese a que los rendimientos determinaran una base menor. 

La finalidad de esta disposición era asegurar que los trabajadores autónomos cercanos a la edad de jubilación –quienes, además, acceden a pensiones sensiblemente más bajas que los asalariados–, pudieran mantener la cotización para no ver mermadas sus prestaciones. “Venían cotizando por bases superiores a la mínima y a sus ingresos con el fin de acceder a mejores pensiones y coberturas, antes de su entrada en vigor en enero de 2023”, señalaron desde ATA. 

El número de autónomos que cotizó por la base mínima se redujo un 18% en 2022

Según señaló la federación, a partir de datos obtenidos de la Seguridad Social, con el anuncio del cambio de régimen en la cotización se produjo una disminución del número de autónomos que cotizaba por la base mínima. 

En concreto, a diciembre de 2022, el 46,4% de los autónomos, incluyendo los societarios, pagó sus cuotas por la base mínima, lo que supone un 18,3% menos que en diciembre de 2021. Este cambio también supuso que el número de autónomos persona física que pagaba sus cotizaciones por encima de la base mínima superase, por primera vez en la historia del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), al de trabajadores por cuenta propia cotizando por ella. 

A su vez, al analizar los datos de la regularización correspondiente al ejercicio de 2023, de los más de 700.000 autónomos que tenían derecho a mantener la base de sus seguros sociales por encima de los rendimientos generados, casi el 60% decidió conservarla. 

Este comportamiento de los autónomos refleja, como añadió la federación, que un importante volumen de trabajadores por cuenta propia ya se encontraba cotizando por encima de sus beneficios para poder mejorar sus pensiones y protecciones sociales. 

La exclusión del derecho de mantener la base de cotización previa al 31 de diciembre de 2022 viene de la interpretación que realiza la Tesorería del artículo 44 y la disposición transitoria séptima del Real Decreto Ley 13/2022, que fija determinadas particularidades cuando no se presente la RENTA o se declaren ingresos en la misma:

  • “(…) En el caso de los períodos anuales respecto de los que la persona trabajadora por cuenta propia o autónoma hubiese incumplido la obligación de presentación de la declaración del impuesto de la renta de personas físicas, la base de cotización será la base mínima del tramo 1 de la tabla general de bases de cotización de este régimen especial. Igual base de cotización resultará de aplicación a aquellos que, habiendo presentado la declaración del impuesto de la renta de personas físicas, no hayan declarado ingresos a efectos de la determinación de los rendimientos netos, cuando resulte de aplicación el método de estimación directa (…)”.

Para el año 2023, la Tesorería estableció una base de cotización transitoria de 1.000 euros para estos supuestos, que se ha venido manteniendo desde ese ejercicio en 2024 y en 2025.

Datos de la regularización de cuotas de autónomos de 2023
Datos de la regularización de cuotas de 2023 (Fuente: Seguridad Social)

Debido a que los Presupuestos Generales del Estado se prorrogaron para los ejercicios 2024 y 2025 y que no se actualizaron las bases de 2022 al Índice de Precios de Consumo (IPC) para los trabajadores por cuenta propia que las han conservado, se produce un pérdida de poder adquisitivo en las prestaciones de los autónomos, y, además, la base mínima de cotización para estos trabajadores por cuenta propia se mantiene en 1.000 euros desde 2023.

“En contra del espíritu de la propia reforma, que pretendía no penalizar a aquellos autónomos que con bajos ingresos deseaban mantener su base por encima de estos para acceder a una mejor protección social, se produce exactamente el efecto contrario, tanto en el corto como en el largo plazo. Ya que conlleva una merma evidente de su cobertura efectiva de la suficiencia futura de sus pensiones”, apuntaron desde ATA. 

De los 463.504 autónomos que no declararon rendimientos o no constan, 295.109 fueron regularizados con una base de 1.000 euros. De estos, 138.208 eran societarios y 109.952 familiares colaboradores. 

Casi 23.000 autónomas colaboradoras vieron reducidas sus bases de cotización

Las mujeres son mayoría entre los familiares colaboradores y, al mismo tiempo, uno de los colectivos más perjudicados por la regularización de cuotas. A cierre de 2023, el 56% de los más de 183.000 autónomos colaboradores afiliados a la Seguridad Social eran mujeres, una proporción casi 20 puntos superior a la registrada en el conjunto del trabajo autónomo.

Antes de la implantación del sistema de cotización por ingresos reales, prácticamente todos los colaboradores -el 97%- cotizaban por bases superiores a la mínima, ya que su cuota dependía directamente de la base del autónomo titular del negocio. Según los datos oficiales, 161.487 colaboradores cotizaban por bases situadas entre la mínima y una vez y media esta (entre 950,98 y 1.426,47 euros mensuales), mientras que casi 15.000 lo hacían por bases aún más elevadas.

A partir de estas cifras, ATA estima que, si al menos la mitad de los colaboradores incluidos en ese tramo intermedio cotizaba por bases superiores a 1.000 euros, alrededor de 95.700 autónomos colaboradores pagaban cuotas por encima de esa cifra en 2023. De ellos, más de 53.600 serían mujeres.

El problema surge con la regularización posterior. Según los datos de la Seguridad Social, más del 50% de los autónomos colaboradores no declaró rendimientos en 2023, lo que ha provocado ajustes automáticos de sus bases de cotización. Al cruzar ambos datos, la federación calcula que en torno a 27.000 autónomas colaboradoras habrían sido regularizadas a la baja.

Esta reducción de bases no es una cuestión menor. Supone una pérdida directa de protección social y un recorte en las futuras pensiones de un colectivo que ya parte de una clara desventaja. De hecho, en 2026 la pensión media de las mujeres autónomas fue un 25% inferior a la de sus homólogos varones, una brecha que podría ampliarse aún más con estas regularizaciones.