El malestar entre agricultores y ganaderos no es nuevo, pero 2026 ha arrancado con acciones para que sus reivindicaciones lleguen hasta los responsables políticos que deben decidir sobre los próximos acuerdos comerciales y la política agraria europea (PAC), de la que dependen miles de pequeñas explotaciones y familias del campo español.
A lo largo de esta semana se sucederán convocatorias en distintos puntos del país, aunque las organizaciones agrarias llevarán a cabo la mayoría de los actos en el jueves 29 de enero, con concentraciones simultáneas previstas en 20 provincias.
Las tractoradas y marchas pueden afectar al tráfico en carreteras y a la actividad en algunos núcleos urbanos, extendiendo el alcance de las movilizaciones más allá del entorno rural, como parte de la estrategia con la que los profesionales del campo buscan visibilizar su papel en la cadena alimentaria y subrayar que su actividad es clave para el abastecimiento y la economía real.
Agricultores y ganaderos protestarán en más de 20 provincias el 29 de enero
Las movilizaciones de esta semana están impulsadas por las tres principales organizaciones profesionales agrarias del país: la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).
Estas organizaciones representan a buena parte de los agricultores y ganaderos profesionales y han optado por articular las protestas de forma conjunta para trasladar un mensaje común a las administraciones nacionales y europeas.
El calendario de movilizaciones no se ha diseñado como una acción aislada, sino como una secuencia progresiva. Según han explicado las propias organizaciones agrarias, las protestas comenzaron ya a mediados de enero en la frontera entre España y Francia, en Irún, a la que han seguido convocatorias regionales en distintos territorios antes de desembocar en esta semana de movilización de alcance nacional.
En as primeras semanas de enero ya se han realizado acciones en distintos puntos del país, con movilizaciones en Alicante, así como en Extremadura, Alicante, Burgos y Zaragoza. En Salamanca, las movilizaciones se mantendrán tres días consecutivos– 26, 27 y 28 de enero– como antesala del día central.
La jornada más importante llegará este jueves 29 de enero en la que las organizaciones han programado concentraciones, marchas y tractoradas en Madrid, Valencia, Soria, León, Zamora, Palencia, Burgos, Salamanca, Las Palmas de Gran Canaria, Toledo, Murcia y las ocho provincias andaluzas.
Tras esta fecha, el calendario continuará con nuevas convocatorias en Ávila (30 de enero), Santa Cruz de Tenerife (31 de enero) y Segovia (2 de febrero).
Las organizaciones explicaron que este calendario busca mantener una presión continuada, con capacidad de adaptación a las características y necesidades regionales, pero con un pico de visibilidad concentrado en una sola fecha.

Los autonomos del campo aseguran que los cambios en la PAC tendrán consecuencias para toda la economía
Asaja, COAG y UPA han venido alertando de forma reiterada sobre el impacto de las políticas comerciales, la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) y el aumento de los costes de producción en la rentabilidad de las explotaciones.
Uno de los puntos centrales es la revisión de los acuerdos comerciales, incluido el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. En este sentido, desde Asaja señalaron que rechazaron el acuerdo UE-Mercosur tal y como está planteado, porque “supone un golpe directo a la viabilidad del sector agroganadero y un riesgo estratégico para Europa”, y añadieron que “la ausencia de reciprocidad genera una competencia desleal estructural y desprotege al consumidor”.
Los convocantes añadieron que quieren evitar que se utilice al campo como “moneda de cambio frente a otros intereses y decisiones políticas que se adoptan de espaldas a la producción, al territorio y al consumidor”, y advirtieron de que “lo que está en juego no es solo la continuidad de miles de explotaciones, sino la alimentación, la seguridad alimentaria y el modelo productivo”.
El plan financiero de la Unión Europea para los próximos años supondría restar fondos para los de la Política Agraria Común, lo que ha llevado a los representantes de UPA a exigir un mayor presupuesto y un reparto que priorice a los agricultores y ganaderos activos, así como medidas específicas para jóvenes y mujeres rurales, con el objetivo de facilitar la incorporación al sector y el relevo generacional.
A estas reclamaciones se suman la petición de observatorios de precios regionales, la actualización de los estudios de costes de producción y campañas informativas dirigidas a los distintos eslabones de la cadena alimentaria.
Las organizaciones también incluyen entre sus demandas la simplificación de los trámites administrativos, así como cambios en la normativa de sanidad animal, tanto en la catalogación de determinadas enfermedades como en la garantía de suministro de vacunas para las explotaciones afectadas.
Al considerar que las decisiones que se están debatiendo afectan al conjunto de la cadena alimentaria y al tejido productivo vinculado al sector primario, los convocantes han llamado a secundar las movilizaciones no solo a agricultores y ganaderos, sino también a empresas auxiliares, cooperativas, industria agroalimentaria, transportistas y consumidores.





