El Gobierno quiere redoblar su apuesta por el relevo generacional en el campo. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas anunció este jueves que España propondrá destinar al menos el 10% del presupuesto de la próxima Política Agraria Común (PAC) a la incorporación de jóvenes emprendedores en el campo, frente al 6% que plantea actualmente la Comisión Europea.

La medida, todavía en fase de propuesta, busca facilitar la entrada de nuevos profesionales en el sector agrario en un momento crítico. El envejecimiento del campo se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales de la agricultura española, con un porcentaje muy elevado de titulares de explotaciones próximos a la jubilación.

El planteamiento del Ejecutivo supone un cambio de escala respecto a la situación actual. En el marco de la PAC vigente (2023-2027), apenas un 2% de las ayudas directas –unos 200 millones de euros anuales– se destinan a la incorporación de jóvenes. Elevar este porcentaje al 10%, incluyendo otras medidas, como financiación, implicaría multiplicar de forma significativa los recursos disponibles para nuevos agricultores y ganaderos.

Más ayudas para favorecer el relevo generacional, el gran reto del campo español

El campo español está envejeciendo a gran velocidad y no está siendo capaz de atraer suficientes jóvenes para garantizar su continuidad.

Según los datos aportados por el propio Ministerio, dos de cada tres titulares de explotaciones agrarias estarán en edad de jubilación en 2030. Al mismo tiempo, sólo el 9% de los agricultores españoles tiene menos de 41 años, una cifra incluso inferior a la media europea, que se sitúa en el 12%.

Esta combinación de envejecimiento acelerado y escasa incorporación de jóvenes dibuja un escenario preocupante a medio plazo. Si no se corrige la tendencia, muchas explotaciones podrían desaparecer por falta de relevo, con el consiguiente impacto sobre la producción, el empleo y el equilibrio territorial.

Por ello, Planas definió el relevo generacional como “el reto de los retos” tanto para España como para el conjunto de la Unión Europea. El objetivo que se marca el Ejecutivo es ambicioso: duplicar el número de jóvenes que se incorporan al sector de aquí a 2040.

Aumentar los incentivos y eliminar las barreras de acceso para emprender en el campo

Para lograrlo, el Ministerio considera imprescindible aumentar los incentivos económicos y eliminar barreras de entrada que dificultan el acceso al campo. Entre ellas, destacan el alto coste de la tierra, las dificultades de financiación o la falta de formación específica.

En este contexto, la PAC se convierte en una herramienta clave. No sólo por el volumen de recursos que moviliza, sino también por su capacidad para orientar las políticas agrarias en todos los Estados miembros.

Programas de ayudas y financiación para jóvenes emprendedores

La propuesta de elevar al 10% las ayudas de la PAC destinadas a jóvenes supone, en la práctica, un cambio de enfoque. Hasta ahora, las políticas agrarias han priorizado el mantenimiento de las explotaciones existentes, pero el Gobierno quiere reforzar el apoyo a quienes se incorporan por primera vez.

Esto implica destinar una mayor parte de los fondos europeos a facilitar el arranque de nuevos proyectos agrarios, algo especialmente relevante para los autónomos que deciden emprender en el campo.

El acceso a financiación es, precisamente, uno de los principales obstáculos. Para paliarlo, el Ministerio ya ha puesto en marcha instrumentos como las líneas de avales a través de Saeca, que permiten reducir el coste de los préstamos, o los fondos Feader, gestionados en colaboración con las comunidades autónomas.

Sólo un 9% de los agricultores españoles tiene menos de 41 años.
Sólo un 9% de los agricultores españoles tiene menos de 41 años.

Además, existen programas específicos como Cultiva -que el propio Planas definió como un “Erasmus agrícola”-, orientado a la formación práctica de jóvenes en explotaciones consolidadas, o la plataforma Tierra Joven, que busca movilizar tierras infrautilizadas y ponerlas a disposición de nuevos agricultores.

Sin embargo, el Ejecutivo considera que estas medidas no son suficientes si no van acompañadas de un incremento sustancial de las ayudas directas. De ahí la propuesta de elevar al 10% la dotación de la PAC para este colectivo.

El planteamiento deberá negociarse en el marco del próximo plan estratégico nacional, en el que participarán tanto las comunidades autónomas como las organizaciones agrarias. Será en ese proceso donde se definan los criterios concretos de reparto y las condiciones de acceso a estas ayudas.

Rentabilidad, acceso a la tierra y digitalización: claves para atraer talento

Más allá de las ayudas económicas, el Ministerio insiste en que el relevo generacional depende de un conjunto de factores estructurales. Entre ellos, la rentabilidad de las explotaciones ocupa un lugar central.

“No puede haber sostenibilidad sin rentabilidad”, apuntó el ministro Planas. En otras palabras, atraer jóvenes al campo no será posible si la actividad agraria no ofrece perspectivas económicas viables.

Esto conecta directamente con otros retos del sector, como la volatilidad de los precios, el aumento de los costes de producción o la competencia internacional. A estos factores se suman los efectos del cambio climático, las plagas y las tensiones comerciales, que añaden incertidumbre al negocio agrario.

En este contexto, la digitalización y la innovación se presentan como herramientas clave para mejorar la productividad y hacer más atractiva la actividad para las nuevas generaciones.

El acceso a la tierra es otro de los grandes desafíos. En muchas zonas, la disponibilidad de terrenos es limitada o está fragmentada, lo que dificulta la puesta en marcha de nuevos proyectos. Iniciativas como Tierra Joven buscan precisamente facilitar este proceso, aunque su alcance todavía es limitado.