OpenAI ha confirmado que empezará a probar la inserción de anuncios en las conversaciones de ChatGPT “en las próximas semanas”. Para autónomos y pymes, esta novedad no es solo tecnológica: supone la aparición de un nuevo canal para captar clientes, en un momento en el que gran parte de su visibilidad depende de plataformas digitales que intermedian entre el negocio y el consumidor.
Esta plataforma no solo se ha convertido, al menos por ahora, en el principal entorno conversacional de internet. Además, el número de personas en España que la utiliza con frecuencia se ha duplicado en el último año, alcanzando ya al 28% de la población, según la III Encuesta Funcas sobre Inteligencia Artificial. Esto implica que cada vez más decisiones de compra, búsqueda de servicios o comparación de negocios pueden empezar a producirse dentro de asistentes de IA, y no solo en buscadores tradicionales.
Así, teniendo en cuenta que el 70% de las pymes españolas utiliza ya la publicidad digital para conseguir nuevos clientes, según IAB Spain, la entrada de ChatGPT en este mercado introduce un nuevo actor que competirá por un presupuesto limitado. En la práctica, esto podría desplazar parte de la inversión que hoy se concentra en Google y las redes sociales, y cambiar la forma en que los pequeños negocios son descubiertos y recomendados por los clientes.
- Los anuncios de ChatGPT competirán con Google y las redes sociales por el interés de los clientes
- La llegada de la publicidad en ChatGPT a Europa
- La publicidad digital en ChatGPT frente a Google
- ¿Qué pasos pueden dar ya las pymes?
Los anuncios de ChatGPT competirán con Google y las redes sociales por el interés de los clientes
Según la propia compañía, en la fase inicial los anuncios aparecerán al final de la respuesta del asistente cuando exista “un producto o servicio patrocinado relevante” para la conversación. Eso sí, estarán separados de la respuesta de la IA y podrán ser descartados por el usuario.
Además, OpenAI ha asegurado medidas para no mostrar publicidad a menores de 18 años y para dar a las personas control sobre la personalización. Por otra parte, la compañía afirma que no entregará conversaciones individuales a los anunciantes, sino métricas agregadas para la medición.
Desde el punto de vista técnico y comercial, el formato tiene como rasgo distintivo que la opción de que se muestre un anuncio dependerá de la intención del usuario, y no de un listado de palabras clave. En este sentido, la medición será conversacional, registrando las impresiones y clics ligados a las consultas y los temas tratados.
“Esto abre posibilidades para campañas muy dirigidas a preguntas específicas y para formatos de recomendación integrada”, aseguró a este diario Felipe Moreu Martorell, cofundador de InnovAI Solutions, quien pone como ejemplo consultas habituales como “mejor restaurante cerca de mi zona” o “gestoría para autónomos”. Sin embargo, aclara que la transparencia y la experiencia de usuario serán clave para que la aceptación sea alta.
La llegada de la publicidad en ChatGPT a Europa
Anque la prueba inicial será en Estados Unidos, el consenso del sector apunta a que la publicidad en ChatGPT podría llegar a Europa en la segunda mitad de 2026. Eso sí, una vez adaptada a la normativa europea y de cada país (como la Ley de IA o el Reglamento General de Protección de Datos) y a las exigencias de transparencia sobre publicidad política y segmentación.

En concreto, la entrada en vigor progresiva de la Ley de IA y las obligaciones de transparencia y supervisión que impone a plataformas de este tipo obligarán a implantar ajustes técnicos y legales antes del despliegue definitivo para los usuarios europeos.
En opinión de Moreu Martorell, los autónomos y las pymes deberán vigilar dos aspectos, la evolución de la regulación, “que puede imponer límites a la personalización”, y las opciones de control que ofrezca la plataforma: “Por ejemplo, si la empresa podrá acceder a segmentaciones agregadas o solo a impresiones por tema”.
La publicidad digital en ChatGPT frente a Google
El peso de lo digital en las estrategias de marketing de los negocios españoles es evidente según el informe European SMB Marketing Trends 2025, que indica que el presupuesto medio de las pymes dedicado a esta publicidad es del 6,5% de su facturación anual.
Tanto es así que el 85% de las mismas declara haber aumentado sus ingresos, y un 42% ha incrementado dicho presupuesto en el último año, concentrándose en Google y las redes sociales, según IAB Spain.
“Por tanto”, aclara Felipe Moreu, “cualquier nuevo actor competirá por un pastel ya repartido y, sobre todo, por la atención y la intención de compra del usuario”. Así, este experto distingue un escenario en el que ChatGPT atraerá una porción de la inversión del buscador cuando “la recomendación conversacional pueda sustituir búsquedas transaccionales”.

Además, destaca que la llegada de publicidad a los asistentes de IA obliga a los emprendedores a repensar la medición. No en vano, los anuncios no equivalen directamente a conseguir visitas a una página web: “es conversación, por tanto, hay que diseñar creatividades y ofertas que funcionen dentro de una interacción, no solo como un banner”, asegura el responsable de InnovAI Solutions.
En este sentido, los análisis preliminares del sector sugieren que la mayor competencia será con Google Ads en búsquedas de intención alta. Sin embargo, en opinión de Moreu, no es razonable pensar que ChatGPT desplace por completo a Google o Facebook: “Cada plataforma tiene atributos distintos, como escala de búsqueda, intención, formatos y costes; por otra parte, la audiencia y la integración en el recorrido del cliente son complementarias”.
¿Qué pasos pueden dar ya las pymes?
Por el momento, los negocios de sectores como hostelería, servicios locales o reformas, así como las tiendas de comercio electrónico “de nicho”, parecen los más adecuados para aprovechar la publicidad en ChatGPT.
No en vano, sus ventas se relacionan ya con búsquedas y decisiones de compra rápidas. En palabras de Moreu, esto implica que la recomendación “que pueda hacer la IA en una conversación podrá acelerar la conversión y reducir el coste por cliente.
Por otra parte, aquellos sectores altamente regulados o con productos complejos (como los de finanzas, salud y ciertos servicios profesionales) requerirán de precauciones adicionales por cuestiones de cumplimiento normativo.
En opinión de Felipe Moreu, “las pymes deben preguntarse si su propuesta puede contarse en pocas líneas y si sus productos o servicios podrían venderse directamente desde una conversación; si la respuesta es sí, la oportunidad es real”, concluye.





