El Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado 21 de diciembre recoge, tras su aprobación en el Congreso de los Diputados, la puesta en marcha de un depósito fiscal para la venta de hidrocarburos. Se trata de una medida que busca atajar el fraude del IVA de los hidrocarburos, conocida en el sector como “solución italiana”, y que ha sido celebrada por los autónomos de estaciones de servicio.

En los últimos meses, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha venido denunciando el fraude de los hidrocarburos, que no sólo ha supuesto un agujero de 2.000 millones de euros en la recaudación de Hacienda por el IVA de los combustibles, sino también una competencia desleal hacia miles de autónomos y pequeños negocios que sí cumplen la ley.

A partir de ahora, todos los distribuidores que vendan carburante a las gasolineras deberán dejar constancia en este “depósito fiscal” de todo el combustible que compran los autónomos y pequeños negocios, y declarar el IVA correspondiente en el momento. Dentro de este depósito, además, deberán dejar una garantía del 110% de la cuota del IVA correspondiente a las operaciones realizadas en los dos meses anteriores.

Ante esta noticia, la patronal de los gasolineros valoró positivamente la aprobación de la “solución italiana”. En principio, explicaron, servirá para “acabar con la incertidumbre que tenemos los minoristas, porque ahora mismo no sabemos si nuestros proveedores declaran o no el IVA que pagamos cuando adquirimos combustible”.

¿Cómo funcionará el depósito fiscal que busca cercar a los defraudadores en la venta de combustible?

Según se recoge en el BOE, el depósito fiscal funcionará como una garantía sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias derivadas de la venta de combustible. Así, los distribuidores que venden a los autónomos y negocios el combustible deberán aportar a este depósito el 110% de las cuotas del IVA de antemano, mediante un aval bancario o el pago directo a cuenta.

De esta forma, los autónomos gasolineros podrán comprobar que están comprando su mercancía a proveedores de confianza y que cumplen la ley. Y, por otro lado, Hacienda obtendrá una garantía por adelantado de que cobrarán las cuotas del IVA que corresponden a estas operaciones.

Además, la reforma legal establece que no todos los distribuidores estarán obligados a dejar esta garantía, siempre que cumplan los requisitos para ser considerados “operadores confiables”, una categoría que los autónomos también podrán comprobar mediante un nuevo registro cuando vayan a comprar combustible a un proveedor. Las condiciones serán las siguientes:

  • Estar inscrito en el Registro de Extractores de Depósitos Fiscales.
  • Haber realizado extracciones por una cantidad mínima de 1.000 millones de litros antes de ser usados como carburantes.
  • Haber realizado operaciones como operador al por mayor durante los tres años anteriores.
  • Cumplir con los requisitos europeos de solvencia financiera.

Las nuevas obligaciones podrían aumentar las comprobaciones a los autónomos y los pequeños negocios

Hace unos días, Nacho Rabadán, director general de CEEES, relató a este diario que el fraude del IVA en los hidrocarburos lleva años siendo un problema para las estaciones de servicio, el 70% de las cuales están dirigidas por autónomos o son microempresas familiares. Una cuestión por la que Hacienda estaría perdiendo alrededor de 2.000 millones de euros anuales.

Además, se “trata de una competencia desleal y genera mucha incertidumbre entre los autónomos y microempresas familiares, con una capacidad de acceder a información limitada. No tenemos manera de saber si el distribuidor, quien nos vende el carburante, es realmente un defraudador o no, mientras al final la responsabilidad recae en nosotros si nuestro proveedor no satisface sus obligaciones tributarias”, explicó Nacho Rabadán.

Por ello, a pesar de que los gasolineros celebraron la entrada en vigor del depósito fiscal, reconocieron que las nuevas normas podrían suponer un aumento de las comprobaciones de Hacienda a los pequeños negocios. Una cuestión sobre la que el director general de CEES afirmó “no tener miedo a las inspecciones, porque nosotros cumplimos.”

Sobre este asunto, el Fisco ya abrió hace unos meses una campaña de comprobaciones a unas 400 estaciones de servicio, en la que les solicitaron datos en tiempo real de proveedores, con el fin de detectar posibles sociedades instrumentales que puedan formar parte de entramados en este impago del IVA. Además de información sobre la procedencia del producto, con justificantes y precios de suministro, así como medios de cobro al consumidor final.