- Las pymes de Cantabria podrán solicitar las ayudas hasta el próximo 8 de mayo
- ¿Qué pymes podrán solicitar las ayudas para ciberseguridad?
El Gobierno de Cantabria, a través de la sociedad pública SODERCAN, ha aprobado una nueva línea de ayudas dirigida a autónomos y pymes que hayan realizado inversiones en ciberseguridad desde el año pasado. La convocatoria, ya publicada en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), permitirá acceder a subvenciones de hasta 20.000 euros por empresa para reforzar la protección digital de sus negocios.
Estas ayudas llegan en un momento en el que la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad para las pequeñas empresas, especialmente tras el aumento de ataques informáticos y vulnerabilidades en sistemas empresariales. La línea, denominada CIBERREG 2026, cuenta con un presupuesto total de 150.000 euros y está orientada a impulsar la transformación tecnológica del tejido industrial cántabro.
El programa se enmarca dentro de la estrategia digital de la comunidad y cuenta con el respaldo del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). Su objetivo, según el Gobierno de Cantabria, no es sólo subvencionar inversiones ya realizadas, sino también «consolidar la ciberseguridad como un elemento clave para la competitividad y la continuidad de los negocios en un entorno cada vez más digitalizado».
El consejero de Industria, Eduardo Arasti, destacó que la ciberseguridad ya no es un elemento opcional, sino una condición imprescindible para la competitividad empresarial. «La amenaza de ciberataques y vulnerabilidades es cada vez mayor. Por eso, es de vital importancia para las empresas contar con las medidas de protección oportunas, que permitan proteger los sistemas informáticos, la información, los activos y la infraestructura”, subrayó.
Las pymes de Cantabria podrán solicitar las ayudas hasta el próximo 8 de mayo
La convocatoria estará abierta hasta el 8 de mayo de 2026, y las solicitudes deberán presentarse de forma telemática a través del gestor de ayudas habilitado por SODERCAN. Se trata de un plazo relativamente corto, por lo que las empresas interesadas deberán revisar cuanto antes si cumplen los requisitos y preparar la documentación necesaria.
Uno de los aspectos clave de esta línea es que las ayudas tienen carácter retroactivo. Es decir, podrán beneficiarse aquellas pymes y autónomos que hayan realizado inversiones en ciberseguridad desde el 1 de enero de 2025, siempre que los gastos estén ya ejecutados, facturados y pagados en el momento de presentar la solicitud.
Las subvenciones cubrirán hasta la mitad de los gastos de las empresas
El programa establece una intensidad de ayuda de hasta el 50% de los gastos elegibles, con un mínimo de inversión de 3.000 euros. Esto significa que, en la práctica, una empresa que haya invertido 40.000 euros en mejorar su ciberseguridad podría optar a la ayuda máxima de 20.000 euros.
Desde el Ejecutivo cántabro subrayan que esta línea pretende incentivar a las empresas que ya han dado el paso hacia la digitalización y la protección de sus sistemas, ayudándoles a recuperar parte de la inversión en un ámbito que, cada vez más, se considera estratégico.

Además, estas ayudas forman parte de un proyecto más amplio vinculado a la Agenda Digital de Cantabria y al desarrollo del futuro Centro de Ciberseguridad regional, en el marco de los fondos europeos Next Generation.
¿Qué pymes podrán solicitar las ayudas para ciberseguridad?
La convocatoria está dirigida a un perfil concreto de empresas: autónomos y pymes del sector industrial manufacturero y de servicios auxiliares a la industria. Esto incluye desde pequeños talleres o empresas de producción hasta compañías que prestan servicios técnicos o logísticos vinculados al entorno industrial.
No obstante, dentro de este ámbito, el abanico de beneficiarios es amplio. Pueden acceder tanto microempresas como compañías de mayor tamaño, siempre que desarrollen su actividad en sectores industriales o de apoyo a la industria y cumplan con los requisitos establecidos.
En cuanto a los proyectos subvencionables, la convocatoria contempla una amplia variedad de actuaciones relacionadas con la ciberseguridad. Entre ellas destacan los servicios de consultoría, auditoría o certificación, así como inversiones en software, hardware o formación específica para empleados.
También se incluyen iniciativas más avanzadas, como la implementación de sistemas de protección frente a ciberataques, la securización de accesos remotos, auditorías de vulnerabilidad, simulaciones de ataques o la adopción de estándares internacionales de seguridad como la ISO 27001.
Otro de los aspectos relevantes es que las ayudas cubren proyectos orientados tanto a la prevención como a la respuesta ante incidentes. Es decir, no solo se financian medidas para evitar ataques, sino también sistemas que permitan detectar, monitorizar y reaccionar ante posibles brechas de seguridad.
Además, la convocatoria pone el foco en la mejora continua. No se trata solo de realizar una inversión puntual, sino de avanzar hacia modelos de gestión de la ciberseguridad más maduros, que permitan a las empresas adaptarse a un entorno tecnológico en constante evolución.





