El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Andalucía, Rafael Amor, valoró la pasada semana los Presupuestos de Andalucía, que incluyen nuevas líneas de ayudas para el colectivo, dentro del programa sobre el trabajo autónomo y la economía social de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, con las que se financiará la cuota cero o las subvenciones al inicio de actividad, entre otras medidas.
Por ello, el presidente de ATA Andalucía consideró positivas las cifras recogidas en las cuentas públicas de la comunidad autónoma, y pidió “afianzar a los empleadores para consolidar la creación de empleo y para que Andalucía siga avanzando”.
Asimismo, Rafael Amor, reclamó una mayor partida presupuestaria para prevenir y, en caso de producirse, cubrir los efectos de un posible desastre natural como el de la DANA. Así, aunque las proyecciones para Andalucía siguen en la línea del crecimiento económico de los últimos años, no hay que confiarse, ya que “las circunstancias lo condicionan todo y son capaces de desencadenar acontecimientos inesperados como los que vimos con la pandemia, los conflictos geopolíticos o las condiciones meteorológicas devastadoras que han asolado a múltiples regiones de España, entre las que se encuentra Andalucía”.
En opinión de ATA Andalucía, es necesario un plan de prevención que abarque distintos ámbitos, como son el de la educación ciudadana, infraestructuras, la sanidad, los cuerpos de seguridad o la respuesta al tejido empresarial, entre otros. “Las cosas casi nunca son como deberían ser y es imprescindible que reflexionemos sobre cómo una respuesta adecuada puede paliar los efectos imprevisibles de los fenómenos naturales”, añadió Rafael Amor.
Rafael Amor reclama más medios para que los autónomos reduzcan la siniestralidad
En paralelo, el presidente de ATA Andalucía reivindicó la “urgencia” de que se ponga en marcha una partida presupuestaria para formar a los autónomos y sus empleados en materia de Prevención de Riesgos Laborales (PRL), ya que la actual lleva tiempo congelada. “Hay más empresas, más autónomos y por ende más accidentes, y la cuantía continúa siendo la misma que en años anteriores”, afirmó.
“No podemos permitir”, continuó Rafael Amor, “que el tejido empresarial de Andalucía, sustentado mayoritariamente por los autónomos, dé ni un solo paso atrás, ni que se pierda el tejido empresarial recuperado. Tampoco que, por la lentitud de la maquinaria burocrática, dejen los autónomos de formarse, de contratar o tomar medidas preventivas en el ejercicio de su actividad”.
Sobre este asunto, los últimos datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, recogidos por este diario hace unas semanas, mostraron cómo Andalucía y Cataluña son las comunidades que presentaron una mayor siniestralidad entre el colectivo durante los siete primeros meses del año. Y que, en el conjunto, de España, en torno a cuatro autónomos fallecen cada mes a causas de un accidente mientras desarrollan su actividad.




