- Las empresas no repercutirán la inflación en los precios
- El consumo se mantiene firme y sostiene la actividad
- La presión de costes recae sobre los márgenes de las pymes
- El informe prevé un crecimiento moderado en 2026
La mayoría de los autónomos y pymes afrontarán 2026 sin aumentar sus precios, a pesar de que la subida de la inflación se ha situado en un 3% en el último mes y cerrará el año en torno al 2,7%, según datos adelantados del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Lejos de repercutir el aumento de costes al cliente, siete de cada diez negocios no subirá tarifas y optará por absorber el encarecimiento de suministros, salarios y servicios para no perder demanda.
Así se desprende del último Consenso Económico y Empresarial de la consultora PwC, un informe trimestral que desde 1999 recoge la visión de directivos, asociaciones empresariales y centros de investigación sobre la evolución de la economía española. La encuesta, enviada a más de 450 expertos y con 90 respuestas válidas, ofrece una radiografía clara de las expectativas del tejido productivo.
El documento refuerza además la idea de que 2026 será un ejercicio de crecimiento moderado pero sin sobresaltos. Los panelistas sitúan el incremento del PIB en el 2,2%, en línea con las previsiones de Funcas y el FMI, y esperan que la inversión, el empleo y las exportaciones se mantengan firmes.
Los autónomos no aumentarán sus precios, a pesar de que la inflación ha subido un 3%
Pese a que la inflación cerrará 2025 cerca del 2,7%, la mayoría de las empresas no trasladará ese incremento a sus tarifas. Según el Consenso Económico y Empresarial de PwC, el 72% mantendrá los precios en 2026. Esto ocurrirá especialmente entre los pequeños negocios, que priorizan conservar clientes para mantener su competitividad.
Según explicaron los economistas, el autónomo no puede aumentar sus precios cada año, porque cuando lo hace, los consumidores perciben la subida como excesiva y buscan alternativas, lo que puede comprometer su competitividad.
Según explicó Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas (CGE), esta decisión de la mayoría de empresas de no subir sus precios responde a factores internos y externos. «La fuerte competencia interna, nuestra inflación que supera a la europea y la menor productividad, dificulta las ventas de muchos negocios españoles».
En paralelo, los costes continúan aumentando. El encarecimiento de suministros, energía, alquileres y salarios presiona los márgenes, pero muchos negocios optan por absorber internamente el impacto antes que arriesgarse a una caída de ventas. Solo un 28% de las empresas prevé incrementar tarifas, principalmente por el aumento de los costes laborales.
El consumo se mantendrá estable y las pymes quieren asegurar sus ingresos
La decisión de no subir precios tiene como objetivo no perder demanda en un contexto de consumo que se mantiene estable. El informe apunta a que un 69% de los panelistas prevé que el consumo seguirá igual o mejor en los próximos meses.

Los sectores ligados al comercio, la hostelería y los servicios muestran la previsión más positiva. En estos ámbitos, cualquier subida de precios tiene un impacto inmediato en el comportamiento del consumidor, por lo que contener tarifas se convierte en una estrategia clave para proteger ingresos.
Además, el informe refleja que no se esperan caídas bruscas ni en el consumo interior ni en el turismo, que continúa siendo uno de los motores de la actividad. Esto aporta un contexto de estabilidad para 2026, con previsiones de crecimiento moderado pero sostenido en el corto plazo.
La presión de costes recae sobre los márgenes de las pymes
Detrás de la decisión de no subir precios hay una realidad evidente: los costes siguen aumentando y las empresas los están asumiendo internamente. El informe de PwC refleja que los incrementos más señalados son los de suministros, energía, alquileres y salarios, factores que impactan con especial intensidad en pymes y autónomos.
Esta situación es especialmente delicada para los pequeños negocios, que cuentan con menos capacidad para ajustar estructura, negociar contratos o trasladar costes a los clientes.
Pedraza advirtió de que en esta estrategia “los márgenes, lógicamente, se van a ver afectados; mantener los mismos beneficios será difícil. Salvo que los negocios se apoyen en nuevas tecnologías e Inteligencia Artificial para reducir sus costes por otro lado.”.
El informe prevé un crecimiento moderado de nuestra economía en 2026
Las expectativas económicas para 2026 son positivas, aunque más moderadas que en años anteriores. Según el Consenso Económico y Empresarial de PwC, el PIB crecerá un 2,2%, una previsión en línea con las estimaciones de Funcas y el FMI. Se trata de un avance que sitúa a España entre las economías que más podrían crecer dentro de la Unión Europea, aunque con menor intensidad.
Los autores del informe anticipan un escenario sin grandes sobresaltos para las empresas en el que la inversión productiva se mantendrá estable o al alza, el empleo no registrará cambios bruscos y las exportaciones conservarán su dinamismo, pese al entorno.
Este equilibrio permitiría a los negocios planificar el año con cierta estabilidad, algo especialmente relevante para autónomos y pymes que necesitan previsión para tomar decisiones de gasto o inversión.
El informe también señala que no se esperan shocks externos significativos a corto plazo. La demanda interna, el turismo y las exportaciones energéticas continúan actuando como motores que sostienen la actividad. Pese a ello, los expertos advierten de que la mejora será gradual y sin un impulso extraordinario. Si las previsiones se cumplen, 2026 será un ejercicio de crecimiento real, pero contenido, marcado por la resistencia del consumo y la estabilidad de los mercados.





