Desde el año 2018 –de hecho, desde el primer mandato de Donald Trump– miles de pequeñas y medianas empresas han pagado aranceles en Estados Unidos, que ahora se consideran ilegales. Una situación que ha abierto la puerta a devoluciones, por un volumen que supera los 140.000 millones de dólares a nivel global. Sin embargo, ese dinero no llegará de forma automática, ya que las autoridades estadounidenses han activado un sistema específico para que sean las propias pymes las que reclamen las cantidades abonadas de más.

Aunque pueda parecer algo lejano, tiene repercusiones económicas directas para autónomos y pymes españolas que exportan a ese país norteamericano. Sobre todo, en sectores como la alimentación, la industria o los bienes de consumo. Aunque no existe aún una cifra oficial desglosada para España, distintas estimaciones sitúan el impacto potencial en el entorno de los 1.500 a 1.800 millones de dólares en mercancías afectadas por dichos aranceles. Una cantidad nada despreciable, que dependerá en última instancia de quién figure como importador en cada operación.

La clave para estos negocios no es tanto la magnitud global del anuncio, como entender que recuperar ese dinero exige actuar. “Puesto que se trata de un procedimiento formal con requisitos y plazos”, señaló a este diario Vicente Pléyades, socio fundador del Instituto Avanzado de Gestión Empresarial (IAGE). Y es que, en la práctica, “solo podrán beneficiarse quienes acrediten los pagos indebidos y presenten la solicitud correspondiente como reclamación de ingresos indebidos”.

  1. Qué pymes pueden reclamar estos aranceles y en qué casos
  2. Cómo funciona el sistema de reclamación que ha activado Estados Unidos
  3. El paralelismo con España: cuándo se puede reclamar un pago indebido
  4. Qué documentación será clave para recuperar el dinero
  5. Las empresas no reclaman los aranceles por desconocimiento

Qué pymes pueden reclamar estos aranceles y en qué casos

En realidad, no todas las pymes que exportan a Estados Unidos podrán acceder a estas devoluciones, ya que el derecho a reclamar depende de cómo se haya estructurado cada operación comercial. “En muchos casos, el importe de los aranceles lo paga el importador en destino; por lo que será esta figura la que tenga legitimación directa para iniciar el proceso”, explicó Pléyades.

Esto significa que las pymes españolas solo podrán recuperar el dinero si ellas mismas actuaban como importadoras en Estados Unidos o si tienen acuerdos contractuales que les permitan reclamar a su cliente ese importe. La casuística es amplia y obliga a revisar cada contrato de exportación, especialmente en operaciones donde los costes aduaneros se trasladan al comprador.

“Además, no todos los aranceles entran en el proceso de devolución, ya que el sistema se centra en los gravámenes aplicados bajo la normativa que ha sido anulada por los tribunales estadounidenses”, aclaró el experto. Por tanto, será necesario comprobar si los productos exportados estuvieron sujetos a ese tipo de arancel y en qué periodo se aplicaron.

Cómo funciona el sistema de reclamación que ha activado Estados Unidos

Las autoridades estadounidenses han puesto en marcha una plataforma específica para canalizar estas solicitudes; lo que supone un cambio relevante respecto a otros procesos más dispersos o judicializados. A través de este sistema, los importadores podrán presentar sus reclamaciones de forma centralizada, aportando la documentación necesaria para justificar los pagos.

Vicente Pleyades es socio fundador del Instituto Avanzado de Gestión Empresarial
Vicente Pléyades es socio fundador del Instituto Avanzado de Gestión Empresarial.

El procedimiento no es inmediato, ya que cada solicitud deberá ser validada antes de que se autorice la devolución, “un proceso que puede alargarse varios meses, dependiendo del volumen de peticiones”, indicó Vicente Pléyades. “De hecho, se prevé que las devoluciones se realicen de forma progresiva y solo tras comprobar que cumplen todos los requisitos establecidos”.

Para acceder a este sistema, las pymes deberán estar registradas en las plataformas aduaneras estadounidenses y, en muchos casos, trabajar con un agente o intermediario especializado. Un requisito que puede suponer una barrera adicional para pequeñas empresas que no operan habitualmente con estructuras complejas de comercio internacional.

El paralelismo con España: cuándo se puede reclamar un pago indebido

Más allá del caso estadounidense, este escenario refleja una realidad habitual también en España, en donde autónomos y pymes pueden reclamar a la Administración cuando han pagado impuestos o tasas que no correspondían. Este tipo de situaciones se produce con frecuencia en liquidaciones de IVA, recargos o interpretaciones erróneas de la normativa.

El mecanismo en España es similar en su lógica: no hay devoluciones automáticas, sino que el contribuyente debe iniciar un procedimiento de ingresos indebidos. Esto implica presentar una solicitud formal ante la Agencia Tributaria, acompañada de la documentación que acredite el error en el pago.

Es preciso, según el experto, “recordar que el plazo general para reclamar este tipo de cantidades es finito, lo que obliga a revisar periódicamente la contabilidad y las liquidaciones presentadas”. Muchas pymes pierden este derecho simplemente por no detectar a tiempo el error o no iniciar el trámite dentro del periodo establecido.

Autónomos y pymes pueden reclamar aranceles y recuperar miles de euros pagados de más con este trámite clave.
Autónomos y pymes pueden reclamar aranceles y recuperar miles de euros pagados de más con este trámite clave.

Qué documentación será clave para recuperar el dinero

Uno de los elementos más importantes en cualquier proceso de reclamación es la capacidad de demostrar que se ha producido un pago indebido. “En el caso de los aranceles, esto implica conservar todos los documentos relacionados con la importación, desde facturas hasta declaraciones aduaneras”, señaló Vicente Pléyades.

También será necesario identificar claramente qué partidas corresponden a los aranceles ahora considerados ilegales. Algo que puede requerir un análisis detallado de las operaciones realizadas. “Un punto sustancialmente relevante para empresas con un volumen elevado de exportaciones o con múltiples productos afectados”, aclaró el experto.

En muchos casos, será recomendable contar con asesoramiento especializado, ya que la interpretación de la normativa y la preparación de la solicitud pueden resultar complejas. “Y un error en este proceso puede derivar en la denegación de la devolución o en retrasos significativos en el cobro”.

Las empresas no reclaman los aranceles por desconocimiento

Uno de los principales problemas en este tipo de situaciones es que muchas pequeñas empresas no llegan a reclamar, ya sea por desconocimiento o por la complejidad del procedimiento. Esto provoca que cantidades relevantes queden sin recuperar, incluso cuando existe un derecho reconocido a hacerlo.

El caso de Estados Unidos es especialmente ilustrativo, ya que se espera que una parte significativa de los importadores no complete el proceso a tiempo o no reúna la documentación necesaria. “Un riesgo que, como es lógico, aumenta en pequeñas empresas con menos recursos o menor experiencia en comercio internacional”, concluyó Pléyades.