Los autónomos han lanzado un mensaje claro al Gobierno: exención de IVA para pequeños negocios, no pagar cuota durante las bajas y reducir la burocracia. Así se desprende del último barómetro presentado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que dibuja uno de los escenarios para el colectivo más pesimistas de los últimos años.

El informe, correspondiente al primer trimestre de 2026, confirma que la situación de miles de negocios sigue estancada y lejos de mejorar. Dada la situación de inestabilidad internacional, el aumento de costes y la caída de ingresos, la mayoría de los autónomos considera que las medidas adoptadas hasta ahora son claramente insuficientes.

De hecho, apenas un 5,6% cree que las actuaciones del Gobierno para paliar el impacto económico –en especial por el conflicto en Oriente Medio– han sido adecuadas. Frente a ello, casi la mitad del colectivo (45,7%) las considera insuficientes y uno de cada cuatro reclama medidas específicas por sectores y el 14,8% echan en falta medidas concretas para el colectivo en general.

  1. Los autónomos están estancados: sus ingresos no crecen y los costes se han disparado
  2. Las principales demandas: menos impuestos, menos cuotas y menos trámites
  3. Dos de cada tres autónomos han tenido ya que subir precios
  4. Las perspectivas no mejoran: uno de cada cuatro autónomos prevé que su negocio empeore
  5. Dificultades para contratar y mantener el empleo entre autónomos y microempresas
  6. Los autónomos tienen menos acceso a financiación y sus negocios están al límite
  7. Factores que más lastran la actividad de los autónomos: impuestos y cotizaciones
  8. La digitalización avanza, pero sigue siendo desigual

Los autónomos están estancados: sus ingresos no crecen y los costes se han disparado

El barómetro confirma una tendencia que se viene repitiendo en los últimos trimestres: los autónomos siguen atrapados entre unos ingresos que no crecen y unos costes que no dejan de aumentar.

Sólo el 28,9% de los encuestados asegura que su negocio ha crecido respecto al primer trimestre de 2025. En cambio, un 29,6% afirma que su actividad ha empeorado y el 38,7% indica que se ha mantenido sin cambios. Es decir, prácticamente siete de cada diez autónomos no han experimentado ninguna mejora real en su negocio.

En términos de facturación, la situación es aún más clara. Apenas el 24,8% ha logrado aumentar sus ingresos, frente al 34,4% que ha registrado caídas. En total, el 70,6% de los autónomos ha facturado lo mismo o menos que hace un año.

Y todo ello en un contexto en el que los gastos siguen creciendo. El 81,1% de los autónomos asegura que sus costes han aumentado, y casi uno de cada cuatro cifra ese incremento por encima del 16%. Este desequilibrio entre ingresos y gastos está obligando a muchos negocios a tomar decisiones difíciles.

Las principales demandas: menos impuestos, menos cuotas y menos trámites

Ante este escenario, los autónomos han dejado claras cuáles son sus prioridades. La medida más demandada es la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año, respaldada por el 52,5% de los encuestados. Esta propuesta busca aliviar la carga fiscal de los negocios más pequeños y mejorar su liquidez.

En segundo lugar, el 46,6% reclama no tener que pagar la cuota de autónomos durante los primeros días de las bajas por enfermedad, una medida que busca reforzar la protección social del colectivo. Ahora mismo, el trabajador por cuenta propia tiene que pagar sus cotizaciones hasta el segundo mes de Incapacidad Temporal.

La tercera gran demanda es la reducción de la burocracia. El 42,4% pide simplificar las obligaciones fiscales, pasando de cuatro declaraciones al año a dos o incluso una única declaración anual.

Junto a estas medidas, también destacan otras como bonificaciones a la contratación, compatibilizar trabajo y pensión, ampliar la tarifa plana o mejorar las deducciones fiscales para ofrecer mayor seguridad jurídica.

Dos de cada tres autónomos han tenido ya que subir precios

Ante esta presión sobre los márgenes, la reacción ha sido casi inevitable: trasladar parte de los costes al cliente.

El 68,9% de los autónomos reconoce haber subido precios en los últimos meses, mientras que otro 64,5% prevé hacerlo en el corto plazo si la situación no mejora. Sin embargo, esta estrategia tiene límites, especialmente en sectores donde la demanda es más sensible a los precios.

El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos durante la presentación del barómetro
El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos durante la presentación del anterior barómetro, de julio.

Este escenario refleja una pérdida progresiva de competitividad y capacidad de maniobra para los pequeños negocios, que ven cómo cada vez es más difícil mantener el equilibrio entre rentabilidad y volumen de ventas.

Las perspectivas no mejoran: uno de cada cuatro autónomos prevé que su negocio empeore

Las previsiones a corto plazo tampoco invitan al optimismo. Sólo el 18,8% de los autónomos cree que su negocio crecerá en los próximos meses, mientras que el 28,1% anticipa un empeoramiento.

A medio plazo, el panorama es algo más equilibrado, pero sigue siendo incierto. Apenas el 26,9% confía en una mejora en los próximos tres años, mientras que un 10,5% considera que su negocio está en riesgo de cierre o sufrirá una reducción significativa.

Este clima de incertidumbre está directamente relacionado con el contexto económico y político. El 97,5% de los autónomos considera que existe inestabilidad, y el 87,4% cree que esta situación afecta negativamente a su actividad.

Dificultades para contratar y mantener el empleo entre autónomos y microempresas

El mercado laboral tampoco escapa a esta realidad. Entre los autónomos que buscan trabajadores, el 29,8% ha tenido dificultades para contratar.

En concreto, casi uno de cada cinco no ha logrado cubrir vacantes, mientras que otros han tardado más de lo habitual en encontrar candidatos. A pesar de ello, la mayoría ha optado por mantener sus plantillas: el 66,6% no ha realizado cambios en el empleo durante el último año.

De cara a los próximos meses, las previsiones son prudentes. Sólo un 13,1% contempla aumentar plantilla, mientras que un 6,4% prevé reducirla.

Los autónomos tienen menos acceso a financiación y sus negocios están al límite

Otro de los indicadores que refleja la situación del colectivo es el acceso al crédito. La demanda ha descendido ligeramente, hasta el 32,3% de los autónomos, pero el dato más relevante es que uno de cada cinco no solicita financiación porque no puede endeudarse más.

Este grupo representa a los negocios más vulnerables, que ya han agotado su capacidad de financiación y afrontan un escenario especialmente delicado.

Factores que más lastran la actividad de los autónomos: impuestos y cotizaciones

El barómetro también pone de relieve cuáles son los factores que más lastran la actividad de los autónomos.

El 83,7% señala los costes de Seguridad Social como uno de los principales problemas, mientras que el 82,3% apunta a las cargas fiscales. A esto se suma el impacto de la inflación, que afecta al 83,4% de los encuestados.

Estos tres elementos, costes, impuestos y precios, conforman el principal triángulo de presión sobre los pequeños negocios.

La digitalización avanza, pero sigue siendo desigual

A pesar de las dificultades, el barómetro muestra que el colectivo sigue adaptándose. El 64,1% de los autónomos afirma haber incorporado algún tipo de digitalización en su negocio, ya sea por iniciativa propia o por exigencias del mercado.

Sin embargo, todavía hay un 32,2% que no ha dado este paso, en muchos casos por los costes que supone implementar nuevas tecnologías. Este dato pone de relieve la brecha existente en materia de innovación dentro del colectivo.