La Comisión Europea advierte de que el mercado de trabajo español no puede absorber el elevado número de titulados universitarios que genera el sistema educativo. Una realidad que sitúa España como el país con la mayor tasa de sobrecualificación de toda la UE. Según el último Education and Training Monitor, el 35% de los graduados españoles trabaja en empleos por debajo de su nivel formativo, frente a una media europea del 21,9%. Dicho de otro modo: la mitad de los jóvenes cuenta ya con estudios superiores, mientras faltan técnicos y profesionales en numerosos oficios.
De hecho, el informe comunitario subraya que la proporción de jóvenes con educación superior en España alcanza el 52,6%, ocho puntos porcentuales por encima de la media europea y una ratio muy superior al objetivo del 45% fijado para 2030. Sin embargo, este aumento no se ha traducido en una mejor adecuación al mercado laboral, que sigue mostrando un fuerte desajuste entre las cualificaciones disponibles y las necesidades reales de las empresas.
Para autónomos y pequeños negocios, este desequilibrio tiene una consecuencia directa: mientras crece el número de titulados generalistas con dificultades para encontrar empleo acorde a su formación, persiste una escasez de perfiles técnicos, digitales y operativos en sectores clave. De hecho, un informe reciente del Banco de España revela que el 48% de las empresas españolas tiene dificultades para cubrir vacantes en sus plantillas. Una cifra que alcanza máximos históricos desde que se elabora este indicador y que afecta especialmente a sectores intensivos en oficios y trabajo técnico.
- El mercado laboral español no absorbe el exceso de titulados, y acusa la falta de perfiles técnicos
- FP y aprendizaje en el trabajo muestran una inserción laboral muy superior a la media europea
- La escasez de mano de obra ya penaliza la actividad de las empresas
- Digitalización, competencias básicas y dificultades añadidas para el tejido productivo
- La falta de trabajadores limita la inversión y el crecimiento de los pequeños negocios
El mercado laboral español no absorbe el exceso de titulados, y acusa la falta de perfiles técnicos
El documento de la CE identifica con claridad que el problema no es la falta de formación, sino su orientación. Mientras los graduados en humanidades, estudios sociales y artes presentan tasas de empleabilidad más bajas, las empresas no encuentran los especialistas científico-tecnológicos que necesitan. En un momento como el actual, en el que la matriculación en estas carreras es inferior a la media europea y, además, continúa descendiendo.
Esta carencia de profesionales técnicos no es solo una cuestión educativa, sino que ya está teniendo efectos directos sobre la actividad económica. El propio informe europeo alerta, por ejemplo, de que en el ámbito digital las ofertas de empleo por trabajador superan la media europea en un 212%, lo que refleja una brecha cada vez mayor entre la oferta y la demanda de competencias.
Según la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial, los problemas de mano de obra se concentran en la construcción, donde el 63% de las empresas declara dificultades para contratar, seguida de la hostelería, con un 57%, y la agricultura, con un 54%. Se trata de sectores en los que el trabajo autónomo y los pequeños negocios tienen un peso estructural y donde la falta de profesionales cualificados está empezando a comprometer la viabilidad de muchas actividades.
FP y aprendizaje en el trabajo muestran una inserción laboral muy superior a la media europea
Frente a las dificultades de inserción de muchos titulados universitarios, el informe europeo destaca el buen comportamiento de la formación profesional vinculada al aprendizaje en el trabajo. En España, el 90,8% de los titulados de FP que han pasado por este tipo de formación logra incorporarse al mercado laboral, muy por encima del 65,2% de media en la UE
Este dato contrasta con la elevada sobrecualificación de los universitarios y pone de relieve que los itinerarios formativos más conectados con la práctica profesional ofrecen mejores resultados en términos de empleo. Para el colectivo de autónomos, esta realidad resulta especialmente relevante, ya que buena parte de estas salidas laborales se desarrollan fuera de las grandes estructuras empresariales.

El informe de la CEseñala que España cumple con holgura el objetivo comunitario de que al menos el 60% de los titulados de FP haya estado expuesto al aprendizaje en el trabajo antes de 2025. Con un 90,8%, el país se sitúa muy por encima de la media europea, lo que refuerza el papel de la formación técnica como vía efectiva de inserción laboral.
La escasez de mano de obra ya penaliza la actividad de las empresas
El Banco de España advierte de que la falta de trabajadores se ha consolidado como el segundo factor que más penaliza la actividad empresarial, solo por detrás de la incertidumbre política. En apenas cinco años, la disponibilidad de mano de obra ha pasado de preocupar al 13,3% de las empresas al 48% actual, en un contexto en el que España sigue siendo el país con mayor tasa de paro de la Unión Europea.
Este fenómeno se intensifica a partir de 2022, cuando la recuperación tras la pandemia reactiva la actividad económica, pero no logra recuperar a todos los trabajadores que abandonaron sectores como la hostelería, el comercio o la construcción durante la crisis sanitaria. El desajuste entre oferta y demanda de perfiles se mantiene incluso pese a la llegada de trabajadores migrantes.
El informe del Banco de España subraya que, pese a la inmigración, los desajustes persisten y obligan a replantear el modelo productivo, especialmente en un país donde los mayores de 50 años ya superan el 35% de la población activa. La falta de relevo en determinados oficios y profesiones técnicas se convierte así en un problema estructural.
Digitalización, competencias básicas y dificultades añadidas para el tejido productivo
El Monitor de la Educación y la Formación de la CE añade otros factores que agravan este escenario. España se sitúa lejos de cumplir el objetivo comunitario de que solo el 15% de los alumnos tenga bajas competencias digitales en 2030, ya que actualmente el porcentaje alcanza el 44%, casi el triple de lo exigido.
El informe también alerta de que el 27% de los estudiantes de 15 años presenta un nivel bajo en Matemáticas, el 24% no alcanza los mínimos en Lectura y el 21% tiene carencias en Ciencias, déficits que dificultan la formación de futuros perfiles técnicos y profesionales cualificados. A ello se suma la escasez de profesores en asignaturas como Matemáticas, Informática y Tecnología.
Bruselas señala además una pérdida de implicación de las familias en la vida escolar, con un descenso notable de la participación de los padres entre 2018 y 2022, un factor que se asocia a peores resultados educativos y que afecta especialmente a los alumnos en situación de desventaja.
La falta de trabajadores limita la inversión y el crecimiento de los pequeños negocios
El impacto de la escasez de mano de obra es especialmente visible en los sectores donde el trabajo autónomo y las micropymes son mayoritarios. En agricultura, construcción y hostelería, la menor disponibilidad de trabajadores coincide con el mayor retroceso en la inversión planificada, según el análisis del Banco de España.
En estas actividades, la dificultad para encontrar profesionales está recortando el crecimiento de los negocios, incluso en un contexto de fuerte demanda. La paradoja es que se trata de sectores que han recibido una importante inyección de trabajadores en los últimos años, sin que ello haya resuelto los problemas estructurales de cobertura de plantillas.





