Cada vez menos contribuyentes solicitan la capitalización del paro, también denominado pago único, para emprender. Según las cifras que recogen los sindicatos, el número de concesiones de la prestación por desempleo para iniciar un negocio se ha reducido en torno al 65% desde el año 2015.

Desde entonces, la tramitación del pago único del desempleo, que los contribuyentes pueden solicitar para emprender, se ha reducido cada año hasta apenas alcanzar las 49.500 solicitudes concedidas. Si bien, la cuantía de las prestaciones se ha duplicado desde entonces.

Según explicó a este medio Juan José Carmelo Santana, del Colegio de Graduados Sociales de Madrid, existen varios motivos que han propiciado la reducción en el número de concesiones. “Son muchos los factores que influyen en las estadísticas”.

  1. Compatibilizar la prestación con el trabajo autónomo
  2. Hay que justificar muy bien la ayuda y mantener el alta durante cinco años
  3. La tasa de desempleo

Compatibilizar la prestación con el trabajo autónomo 

En el informe Marco laboral y protección por desempleo que publica anualmente Comisiones Obreras, se recogen las capitalizaciones del desempleo desde hace veinte años. Uno de los datos más destacables es la reducción en el número de solicitudes, que alcanzaron su máximo en 2008, pero comenzaron a reducirse drásticamente desde el año 2016.

Según la fuente sindical, esto se debe a una menor demanda en la capitalización de las prestaciones que, entre otras causas, viene motivada por el incentivo que permite compatibilizar el cobro del paro con la actividad por cuenta propia por hasta 270 días. Esta posibilidad se puso en marcha en 2015, permitiendo mantener la cuantía mes a mes mientras se está al frente del negocio.

En este aspecto, el graduado social coincide con la conclusión de los sindicatos y afirma que la aparición de determinados incentivos como este, que se han ido incorporando en el ámbito de ayuda al emprendimiento desde entonces, habrían influido en la cifra. “Incentivos como la compatibilidad de la prestación de desempleo con el inicio de la actividad, o la bonificación de las cuotas a los autónomos en tarifa plana”. 

Hay que justificar muy bien la ayuda y mantener el alta durante cinco años

Uno de los principales motivos por los que estaría bajando el número de solicitudes se debe a las complicaciones que se derivan de tener que justificar el uso de la prestación durante la ejecución del proyecto, para evitar que el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) exija su devolución.

Como explicó a este medio Carmelo, capitalizar la prestación de desempleo “implica su riesgo”, desde el punto de vista de que “hay que justificar la prestación muy bien, y, cualquier contratiempo en la ejecución del proyecto, puede hacer que tengas que devolver la prestación”.

En concreto, los nuevos autónomos que emprendan a través del pago único tienen que darse de alta e iniciar la actividad en el plazo de un mes desde que reciben la prestación, tras haber presentado el proyecto de negocio ante el SEPE y haber demostrado su viabilidad. 

Además, una vez percibida, la Inspección de Trabajo se encarga de revisar si la actividad para la que se recibió la prestación se está llevando a cabo, y el cierre prematuro del negocio puede activar investigaciones. 

Cada vez menos autónomos se benefician de la prestación por capitalizar el paro: estos son los motivos
Cada vez menos autónomos se benefician de la prestación por capitalizar el paro: estos son los motivos.

Asimismo, si el autónomo emplea la prestación por desempleo a otros fines distintos a la actividad objeto de la capitalización, podrá considerarse falta muy grave. Ahora bien, como señalan los expertos, invertir la cuantía en determinados recursos o elementos viene generando importantes discrepancias con la Administración y llevando a los autónomos a los tribunales. 

Como ejemplo, los jueces avalaron recientemente permitir el uso del pago para cubrir préstamos solicitados para el negocio. Además, el Tribunal Supremo fijó que se podía emplear para el alta como autónomo colaborador (sentencia 258/2026 STS 1283/2026), aunque, en principio, se contempla para autónomos persona física y socio.

Por este motivo, se recomienda conservar la documentación acreditativa de la actividad y de las causas del cese si éste se produce (como la documentación fiscal y contable, albaranes y facturas, justificantes de pérdida de autorización administrativa o aquellos que verifiquen la fuerza mayor que ha causado el cese, etcétera).

Hacen falta un mínimo de cinco años de alta para mantener la exención de la prestación

También es necesario que los trabajadores por cuenta propia se mantengan de alta cinco años para poder mantener una exención del pago de impuestos por la cuantía recibida. Si el nuevo trabajador por cuenta propia o socio cesa en la actividad antes de este plazo, tendrá que tributar en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por la prestación.

Este período podría parecer prolongado si se tiene en cuenta la esperanza media de vida de los pequeños negocios en España. Un informe reciente de la Dirección General de Economía e Industria de la Comunidad de Madrid, que analiza la mortalidad y esperanza de vida de las empresas en la región durante 2025, apunta que las pequeñas empresas (menos de 10 personas), y, especialmente, las de menos de tres empleados, presentan una esperanza de vida inferior a la media y que no alcanza esos cinco años (4,89 al nacer).

La tasa de desempleo es menos elevada

A su vez, al revisar la serie histórica del informe de los sindicatos, se observa que las cifras de mayor aumento confluyen con periodos de crisis y recesión, donde las tasas de desempleo eran elevadas. 

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa se situó por encima del 13% en el año 2008 con la crisis, y fue creciendo hasta alcanzar tasas superiores al 21% hasta que llegó 2015, donde ya comenzó a descender de manera sostenida. “Muchas personas, ante la falta de empleo por cuenta ajena, tomaron la decisión de emprender”. 

Con el devenir de los años, la tasa de desempleo ha ido disminuyendo, a lo que se suma los incentivos que incorporados en el ámbito de ayuda al emprendimiento.