La Junta de Castilla y León ha abierto una línea de subvenciones de hasta 90.000 euros por proyecto para financiar actuaciones turísticas singulares de repercusión regional. Una convocatoria que puede interesar de forma indirecta a autónomos y pymes vinculados al turismo rural, la hostelería, el comercio local, las visitas guiadas o la promoción de productos de proximidad. Las ayudas pueden cubrir hasta el 100% de la inversión presupuestada, aunque la subvención mínima concedida será del 70%.
La convocatoria, publicada el 14 de mayo, está dirigida a entidades sin ánimo de lucro, agrupaciones, federaciones o confederaciones con domicilio social en Castilla y León, siempre que no pertenezcan al sector público y desarrollen de forma efectiva su actividad en la comunidad. El plazo para solicitarlas comenzó el 15 de mayo y permanecerá abierto hasta el 11 de junio de 2026, mediante presentación electrónica.
El matiz relevante para muchos proyectos turísticos es que la Junta también considerará entidades sin fines de lucro a aquellas que desarrollen actividades comerciales, siempre que los beneficios obtenidos se reinviertan íntegramente en sus fines sociales. Esta precisión puede abrir la puerta a asociaciones que venden entradas, gestionan visitas, organizan experiencias, comercializan productos turísticos o promueven recursos culturales y gastronómicos capaces de generar actividad en los negocios del entorno.
- Las ayudas pueden financiar proyectos que creen productos turísticos y atraigan gasto a los negocios locales
- Cada entidad sólo podrá presentar una solicitud con un único proyecto turístico
Las ayudas pueden financiar proyectos que creen productos turísticos y atraigan gasto a los negocios locales
El objeto de la convocatoria es apoyar la creación, desarrollo y fortalecimiento de destinos y productos turísticos, además de su gestión, gobernanza, promoción y comercialización. No se trata, por tanto, de una subvención directa para bares, alojamientos, comercios o autónomos turísticos, pero sí de una herramienta que puede generar demanda para estos negocios si los proyectos atraen visitantes, amplían temporadas o profesionalizan la oferta del territorio.
Las actuaciones subvencionables deberán tener repercusión regional y no limitarse a una mera relación genérica de actividades. La memoria del proyecto tendrá que detallar qué destino o producto turístico se quiere desarrollar, cómo se gestionará y qué acciones se pondrán en marcha para promocionarlo y comercializarlo.
La convocatoria exige que los proyectos incluyan tres tipos de actuaciones: desarrollo de destinos o productos turísticos, gestión de los mismos y medidas de promoción y comercialización. Además, entre el 20% y el 30% del presupuesto deberá destinarse necesariamente a esta última parte, un requisito importante porque obliga a reservar una porción concreta del gasto a captar visitantes y dar visibilidad al proyecto.
Para autónomos y pymes, la oportunidad puede estar en el efecto arrastre de estas iniciativas, más que en la ayuda en sí misma. Una asociación que impulse una ruta enológica, una experiencia vinculada al patrimonio, una feria gastronómica, una red de visitas culturales o un producto de turismo activo puede acabar contratando proveedores, guías, servicios de comunicación, transporte, restauración, alojamiento o comercios de proximidad.

Cada entidad sólo podrá presentar una solicitud con un único proyecto turístico
Las actuaciones subvencionadas deberán ejecutarse entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2026, ambos inclusive. Lo que permite incluir gastos ya iniciados dentro del ejercicio siempre que encajen en la convocatoria. La justificación deberá presentarse electrónicamente hasta el 31 de diciembre de 2026, con la memoria de actuación justificativa y la documentación económica correspondiente.
Cada entidad solicitante sólo podrá presentar una única solicitud y un único proyecto, que deberá acompañarse de una memoria explicativa y justificativa de la actuación. Esta memoria tendrá que incluir apartados individualizados ligados a los criterios de valoración, además de una memoria económica con el desglose del presupuesto y la distribución entre promoción, gastos externos y de consultoría, personal y otros gastos corrientes de funcionamiento.
La subvención se concederá en régimen de concurrencia competitiva, por lo que no bastará con cumplir los requisitos formales para recibir financiación. El importe individual se determinará proporcionalmente en función de la puntuación obtenida por cada solicitud. De acuerdo con los criterios de valoración establecidos, y el plazo máximo para dictar y publicar la resolución será de seis meses desde el día siguiente al cierre del plazo de presentación.
Si transcurre ese periodo sin resolución publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, las entidades solicitantes podrán entender desestimada su solicitud por silencio administrativo. El pago se realizará una vez justificada la actividad subvencionada, mediante transferencia bancaria a la cuenta indicada por la entidad beneficiaria.





