La CEOE ha pedido al Gobierno que la Seguridad Social asuma íntegramente el coste de las bajas por incapacidad temporal durante los primeros quince días. La propuesta fue planteada por su presidente, Antonio Garamendi, durante una jornada sobre absentismo laboral, en la que alertó del creciente impacto económico que estas ausencias tienen sobre empresas y autónomos.

Actualmente, cuando un trabajador causa baja por enfermedad común, la empresa debe abonar la prestación entre los días 4 y 15 de incapacidad temporal. Además, continúa soportando buena parte de las cotizaciones sociales asociadas al empleado. Para muchos pequeños negocios, esto supone afrontar costes laborales mientras el trabajador no presta servicios y, en ocasiones, tener que contratar un sustituto o reorganizar la actividad.

Según explicó Garamendi, el absentismo laboral ya afecta diariamente a 1,4 millones de trabajadores en España, de los que cerca de un millón se encuentran en situación de incapacidad temporal. Ante este escenario, la patronal considera necesario adoptar medidas urgentes para reducir el impacto económico que soportan las empresas.

CEOE pide adoptar medidas inmediatas para cubrir a las empresas ante el aumento de bajas laborales

Durante su intervención, el presidente de CEOE defendió que la Seguridad Social debería asumir tanto la prestación como las cotizaciones correspondientes a los primeros quince días de baja por contingencias comunes.

Actualmente, el sistema establece que:

  • Del día 1 al 3 no existe prestación obligatoria, salvo mejora por convenio.
  • Del día 4 al 15 la empresa paga el 60% de la base reguladora.
  • Del día 16 al 20 la prestación sigue siendo del 60%, pero ya corre a cargo de la Seguridad Social o la mutua.
  • Desde el día 21 el trabajador percibe el 75% de la base reguladora.

Para Garamendi, esta situación traslada a las empresas costes que deberían ser asumidos por el sistema público, especialmente cuando el origen del problema está relacionado con las listas de espera, la falta de recursos sanitarios o la lentitud de determinados procesos médicos.

El presidente de la patronal cifró en 33.000 millones de euros el coste anual del absentismo laboral. De esa cantidad, alrededor de 17.000 millones recaen directamente sobre las empresas. Por ello, reclamó abrir una negociación con el Gobierno y los sindicatos para abordar un fenómeno que calificó como un problema «sanitario, social y económico».

Más recursos para mutuas, médicos e inspección

La propuesta de CEOE no se limita al pago de las bajas. Garamendi también reclamó reforzar los recursos humanos tanto de la sanidad pública como del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y de las mutuas colaboradoras.

Las empresas tienen que cubrir el 60% de la base reguladora del trabajador entre el día 4 y 15 de baja laboral.
Las empresas tienen que cubrir el 60% de la base reguladora del trabajador entre el día 4 y 15 de baja laboral.

Asimismo, defendió ampliar las competencias de las mutuas y adelantar los controles médicos en los procesos de incapacidad temporal. En concreto, propuso revisiones obligatorias a los tres, seis y nueve meses de baja, en lugar de esperar a los controles más exhaustivos que actualmente suelen producirse al acercarse el año de duración.

La patronal también plantea exonerar a las empresas del pago de cotizaciones por contingencias comunes cuando la baja supere los 365 días y bonificar al 100% las cotizaciones de los contratos de sustitución que se formalicen para cubrir a trabajadores de baja.

Casi un 70% de las bajas duran menos de dos semanas

Uno de los principales argumentos utilizados por CEOE para justificar su propuesta es la duración de las incapacidades temporales.

Según los datos expuestos durante la jornada, el 69% de las bajas laborales duran menos de quince días. Es decir, la mayoría de los procesos nunca llegan a la fase en la que la Seguridad Social asume directamente el coste de la prestación.

En la práctica, esto significa que gran parte de las bajas son financiadas casi íntegramente por las empresas durante toda su duración.

Para la patronal, esta realidad justifica que la Tesorería General de la Seguridad Social se haga cargo de los primeros quince días, descargando a autónomos y pymes de una parte importante del coste que hoy soportan.

Garamendi rechaza vincular el problema a supuestos abusos

El presidente de CEOE también quiso desmarcarse de algunas declaraciones recientes que atribuían el aumento de las bajas a un uso fraudulento del sistema.

Según afirmó, detrás de la mayoría de las incapacidades temporales existe una causa médica real. Además, mostró especial preocupación por el aumento de los problemas de salud mental, una tendencia que considera especialmente visible desde la pandemia.

Por ello, insistió en que la solución pasa por mejorar los recursos sanitarios, reforzar los mecanismos de seguimiento y agilizar la gestión de las bajas, más que por cuestionar de forma generalizada a los trabajadores.