- Propuestas para que la reducción de jornada o el registro horario digital sea asumible para los pequeños negocios
- Propuestas para la reducción de la jornada
- Cambios en el registro horario digital
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA), uno de los mayores think tanks de economistas en España publicó esta semana todo un informe de propuestas para que el Congreso pueda mejorar el nuevo proyecto de Ley para la reducción de jornada que pretende aprobar el Ministerio de Trabajo. Y que, además de reducir las horas de trabajo en nuestro país, también impondrá otras obligaciones como un registro horario controlado en remoto por la Inspección y una normativa más rígida de desconexión digital.
El informe de esta fundación compuesta por economistas y distintos expertos desgrana todos los problemas que podría generar esta normativa para las empresas, pero especialmente para los autónomos y micropymes. La propia Confederación Española de la Pyme (Cepyme) denunció esta misma semana que la obligación de reducir 2,5 horas la jornada máxima va a suponer un impacto directo de 13.900 millones en nuestro tejido productivo. Y muy especialmente en los pequeños negocios.
En este sentido, el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ya advirtió que estas nuevas obligaciones que está aprobando el Gobierno no hacen si no lastrar la creación de empleo entre las empresas más pequeñas. «Basta ver lo que viene ocurriendo mes a mes en los datos de afiliación. Muestran que se sigue destruyendo empleo en esas pequeñas empresas de 1 a 3 trabajadores«.
Tras haber hecho caso omiso a la patronal y a las organizaciones de autónomos, ahora el Ministerio de Trabajo va a tener que lograr que el Congreso convalide esta ley. Un trámite que, según fuentes expertas, se aventura largo y con dificultades.
Propuestas para que la reducción de jornada o el registro horario digital sea asumible para los pequeños negocios
Precisamente y en el contexto de su «inminente tramitación parlamentaria», Fedea publicó un trabajo de Jesús Lahera y José Ignacio Conde-Ruiz (expertos de la Universidad Complutense y Fedea) con una valoración crítica de su contenido normativo y 19 propuestas para su mejora. Además, en otro documento de la fundación, los autores ya se manifestaron en contra de la intervención de la Ley sin acuerdo social en estas materias. «Ahora, dado que el Gobierno asume y presenta el proyecto, el artículo se centra en ofrecer, de manera constructiva, varias», apuntaron desde FEDEA.
Según explican desde FEDEA, en la reducción de la jornada laboral máxima legal, que pasaría de 40 a 37,5 horas semanales en promedio anual (1.826 a 1.712 horas anuales) la fundación detecta una «regulación imperativa, intervencionista, rígida y sin transitoriedad que apenas deja margen de adaptación a la negociación colectiva y a las empresas». Por ello, propusieron siete cambios para que haya un tiempo de adaptación y sobre todo, para que la nueva obligación sea flexible y tenga en cuenta las características de los pequeños negocios.
Por su lado, en la nueva regulación del registro horario, convertido en digital y con numerosas exigencias, FEDEA observa un «exceso de rigidez que se aleja de la realidad de las empresas«, con ausencia de ayudas públicas ante la necesidad de inversiones de los pequeños negocios en estos registros digitales y problemas jurídicos en relación con la protección de datos personales o los derechos de defensa de las empresas vinculados a la tutela judicial efectiva.
Por ello, en este caso, la fundación aporta nueve cambios para corregir estas «deficiencias técnicas» de la nueva regulación del registro horario y hacer la norma más flexible y adaptada a la realidad de los negocios más pequeños.
Propuestas para la reducción de la jornada
- Permitir bolsas de horas negociadas entre 37,5 y 40 horas semanales
- Establecer una entrada en vigor de tres años con adaptación de las comisiones negociadoras de los convenios colectivos
- Habilitar mecanismos de adaptación empresarial ante el cambio normativo
- Ampliar el margen de distribución irregular de la jornada laboral, para que los negocios puedan adaptarla según sus necesidades
- Eliminar el tope legal de 80 horas extraordinarias cuando sean pactadas en el convenio colectivo o en el contrato de trabajo
Cambios en el registro horario digital
- Reconocimiento legal del uso de huella dactilar como medio de identificación, que ahora mismo no está permitido por la Ley de protección de datos.
- Plan de ayudas públicas a PYMES para implantar el registro digital
- Informe previo de la Agencia de Protección de Datos (AEPD) antes de habilitar el control remoto de la Inspección de Trabajo
- Margen de adaptación a través de la negociación colectiva o protocolos empresariales.
- Sustituir la sanción por trabajador afectado por una elevación directa de cuantías
- Incluir el falseamiento de datos como causa legal de despido disciplinario
- Eliminar las presunciones legales automáticas en favor del trabajador ante incumplimientos por parte de las empresas. Por ejemplo, el hecho de presumir que el empleado tiene una jornada completa en caso de no llevarse bien el registro.
- Establecer un plazo de un año para la entrada en vigor del nuevo registro




