A pesar del dinamismo que viene mostrando el mercado laboral español, que aumentó sus afiliados a la Seguridad Social hasta los 21,6 millones de cotizantes, la rotación que presenta también es elevada, lo que pone de relieve las dificultades en los procedimientos de selección de las pymes.
En concreto, nuestro mercado laboral presenta una duración reducida de los contratos en muchos casos: uno de cada tres contratos firmados en 2025 duró menos de un mes y uno de cada cinco no superó la semana. Por ello, desde Synergie España aseguran que este comportamiento, que refleja una elevada movilidad laboral, “aumenta la presión sobre los departamentos de recursos humanos para acertar en la selección del talento”.
- Contratar mal puede salir caro
- Un tercio de las empresas españolas asegura haber contratado un perfil que no encajaba
- Cómo reducir errores en la contratación
Contratar mal puede salir caro
El impacto económico generado de estas decisiones puede ser considerable. El coste real de una mala contratación va más allá de los salarios, implicando el coste del proceso de selección, el tiempo de formación y adaptación al puesto, las pérdidas de productividad derivadas de estos procedimientos y tener que llevar a cabo la búsqueda de un nuevo candidato.
Según las estimaciones de la compañía, el impacto económico de contratar al empleado equivocado puede alcanzar entre 1,5 y 3 veces el salario bruto anual del puesto. Como ejemplo, para un salario de 45.000 euros anuales en el caso de un mando intermedio, la cuantía puede superar los 100.000 euros entre costes directos e indirectos.
Un tercio de las empresas españolas asegura haber contratado un perfil que no encajaba
A pesar de la repercusión, un porcentaje importante de las pymes afirma haber cometido errores durante la contratación de un nuevo empleado. En particular, un tercio de las empresas españolas reconoce haber contratado a un perfil que no encajaba en el puesto.

Asimismo, tres de cada cuatro directivos aseguró haber incorporado en algún momento a la persona equivocada. “El impacto de una mala contratación suele subestimarse. No se trata solo del salario que se paga (…). Hay que tener en cuenta el proceso de selección, el tiempo de adaptación, la productividad perdida y el coste de volver a iniciar el proceso” valoró Silvia Balcells, CEO de Synergie España.
Cómo reducir errores en la contratación
Para limitar los errores a la hora de incorporar nuevos empleados al negocio, cada vez más pymes están reforzando sus procesos de evaluación del talento con herramientas de testing, como complemento a las entrevistas tradicionales.
Entre ellas, emplean evaluaciones psicométricas como DISC o metodologías similares. De esta forma, pueden comprobar las competencias técnicas, habilidades blandas y el encaje cultural de los candidatos con una mayor precisión.
Además de mejorar la toma de decisiones sobre el futuro trabajador, ayudan a identificar fortalezas y áreas de mejora en los equipos, para encontrar a los perfiles que mejor se adaptan a las nuevas responsabilidades que asumen, o para reorganizar la carga de trabajo o diseñar otros itinerarios que se ajusten mejor a lo que requiere el negocio.
Asimismo, recursos como el desarrollo y la movilidad interna como alternativa a la contratación externa también están dando buenos resultados. Los datos de LinkedIn revelan que la movilidad interna ha crecido un 20 % en los últimos dos años y cuatro de cada diez empresas prevé cubrir más del 30% de sus vacantes de esta forma.
Además, las empresas que fomentan la movilidad interna presentan tasas de retención del talento significativamente mayores, ya que estos trabajadores tienen hasta un 40% más de probabilidades de mantenerse un mínimo de tres años en la empresa.





