1. Los pequeños negocios impulsan el autoconsumo frente al retroceso en las viviendas
  2. La burocracia frena inversiones viables para pequeños negocios
  3. Cambios para las pymes con el nuevo real decreto de autoconsumo
  4. Un desfase que pone en riesgo los objetivos de 2030
  5. Ayudas públicas y bonificaciones que condicionan la rentabilidad

Las cifras de la evolución reciente del autoconsumo solar en España muestran que, mientras las instalaciones en hogares cayeron un 15% en el tercer trimestre de 2025, respecto al trimestre anterior, el autoconsumo solar en comercios y pequeñas empresas creció un 25%. Un contraste que sitúa a las micropymes como el principal motor del crecimiento actual.

Ese 25% es un dato relevante, porque señala dónde se está concentrando la inversión, pese a la desaceleración del mercado residencial. José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica, señaló a este diario que España “está frente a una gran barrera administrativa y de incentivos a la inversión, que nos está impidiendo avanzar. Por eso esperamos que la nueva normativa cambie esta situación”, en referencia a los obstáculos administrativos que siguen frenando nuevas instalaciones.

El problema se agrava al comparar el ritmo actual con los objetivos oficiales. El Plan Nacional de Energía y Clima fija una meta de 19 GW de autoconsumo en 2030, cuando al cierre del último ejercicio solo se había superado ligeramente la barrera de los 8 GW instalados. “De los 19 GW de autoconsumo previstos en el PNIEC a 2030, cerramos el año pasado con algo más de 8 GW”, recuerda Donoso, subrayando la magnitud del desfase.

Los pequeños negocios impulsan el autoconsumo frente al retroceso en las viviendas

El crecimiento del autoconsumo en comercios, talleres, restaurantes… responde, según el sector, a un patrón de consumo más alineado con la generación solar. En palabras de Donoso, “la fotovoltaica es ya la forma más barata de generar energía en nuestro país, y ciudadanos, comercios e industria quieren apostar por soluciones de autoconsumo que les ayuden a ahorrar en costes eléctricos”.

Este perfil de consumo facilita una amortización más rápida de la inversión frente al ámbito residencial, en donde el uso de electricidad suele concentrarse en franjas horarias con menor producción fotovoltaica. “Queremos ponérselo fácil a quienes apuestan por estas soluciones, porque el ahorro y la reducción del impacto ambiental van de la mano”, añadió el director general de la patronal.

En el sector se subraya que este avance no se limita a grandes superficies o proyectos de gran tamaño. Buena parte del incremento del 25% se concentra en instalaciones de baja y media potencia, habituales en bares, tiendas, talleres y pequeños locales profesionales.

La estabilidad de las instalaciones industriales refuerza la idea de que el dinamismo actual se concentra en la actividad comercial de pequeña y mediana dimensión. En ese segmento, el ahorro energético tiene un impacto directo en los márgenes y en la viabilidad económica del negocio.

La burocracia frena inversiones viables para pequeños negocios

Pese al interés del comercio por el autoconsumo, las barreras administrativas siguen siendo el principal freno a su despliegue. “Estamos frente a una gran barrera administrativa y de incentivos a la inversión que nos está impidiendo avanzar”, insiste Donoso, aludiendo a los trámites y a la falta de homogeneidad territorial.

Entre las reclamaciones más recurrentes figura la ampliación de la exención del permiso de acceso y conexión a todas las instalaciones que inyecten hasta 15kW a la red. Este umbral es habitual en pequeños comercios, pero su aplicación no es homogénea, lo que introduce incertidumbre y dificulta la planificación.

El sector también reclama extender la tramitación y la compensación simplificada a instalaciones con capacidad de acceso de hasta 500kW. “Sabemos que el Ministerio ha recibido nuestras propuestas con agradecimiento por la amplitud y el detalle técnico de las mismas”, señaló Donoso, en referencia al documento de alegaciones presentado.

El experto insiste en que “la gran barrera administrativa y de incentivos” es el principal obstáculo para avanzar, y recuerda que la desigualdad territorial en los trámites penaliza especialmente a los pequeños negocios, que cuentan con menos recursos para gestionar procesos largos y cambiantes.

Cambios para las pymes con el nuevo real decreto de autoconsumo

El nuevo real decreto que regulará el autoconsumo se publicará previsiblemente en 2026 y el sector valora de forma positiva el progreso que supone esta normativa. “Aplaudimos el avance que supone esta normativa y algunas de las medidas ya anunciadas y ampliamente reclamadas por el sector”, afirmó Donoso.

Uno de los ajustes más relevantes es la ampliación de la distancia máxima entre el punto de generación y el de consumo, que pasará de 2 a 5km. Este cambio puede facilitar proyectos en polígonos o zonas donde no siempre es posible instalar paneles en la misma cubierta.

También se contempla la creación de la figura del gestor de autoconsumo, pensada para simplificar la gestión técnica y administrativa de las instalaciones. Para muchos autónomos, esta figura puede reducir la complejidad asociada al mantenimiento y a los trámites.

José Donoso es director general de la Unión Española Fotovoltaica
José Donoso es director general de la Unión Española Fotovoltaica.

Otra de las novedades es la inclusión del almacenamiento distribuido asociado al autoconsumo. Según Donoso, estas medidas “pueden maximizar el ahorro que pueden proporcionar estas soluciones”, especialmente en pequeños negocios.

Un desfase que pone en riesgo los objetivos de 2030

A pesar de las expectativas regulatorias, el sector alerta de que el desfase entre los objetivos del PNIEC y la realidad actual sigue siendo elevado. Con algo más de 8GW instalados frente a los 19GW previstos para 2030, el margen de crecimiento pendiente es considerable.

En la asociación sostienen que, sin cambios efectivos, el ritmo actual no permitirá cumplir el calendario previsto. “Esperamos que la nueva normativa cambie esta situación”, recalcó Donoso.

Este bloqueo afecta de forma especial a los pequeños negocios, que son precisamente uno de los segmentos con mayor potencial de ahorro energético, pero también los más sensibles a retrasos, costes indirectos e incertidumbre normativa.

Ayudas públicas y bonificaciones que condicionan la rentabilidad

El despliegue del autoconsumo en los últimos años ha estado estrechamente ligado a la existencia de ayudas públicas. “Los fondos Next Generation han sido un instrumento muy positivo para el fomento del autoconsumo”, afirmó Donoso, subrayando su impacto.

Estas ayudas, gestionadas por las comunidades autónomas, han facilitado que muchos pequeños negocios se animen a invertir en autoconsumo. Sin embargo, “el plazo final para ejecutar inversiones se cumple ya este próximo verano”, advirtió el director general de la asociación.

El plazo final para ejecutar las inversiones financiadas con estos fondos vence en el verano de 2026, lo que introduce presión sobre las administraciones para acelerar los procedimientos y evitar que parte de los recursos se pierdan.

A estos incentivos se suman bonificaciones fiscales locales, como reducciones en el IBI o en el impuesto sobre construcciones, que influyen en la rentabilidad final de los proyectos, aunque su aplicación varía de forma notable según el municipio.