La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aseguró que el nuevo registro horario digital “está a nada” de convertirse en una realidad en España. En declaraciones a Radio Nacional de España (RNE), recogidas por Europa Press, la titular de Trabajo avanzó que el Ejecutivo se encuentra en la fase final de tramitación de una medida que afectará directamente a miles de autónomos y pymes.
La ministra justificó la urgencia de esta reforma en el “elevado volumen” de horas extraordinarias que no se retribuyen en el país. Según explicó, cada semana se realizan alrededor de 2,5 millones de horas extra sin pagar; una situación que calificó de “daño social” y que, a su juicio, exige una respuesta inmediata desde la regulación laboral.
Este nuevo sistema de control horario llegaría en un contexto especialmente delicado para los pequeños negocios. A la subida de costes laborales –como el incremento del salario mínimo o las cotizaciones– se sumará ahora la obligación de implantar un sistema digital más exigente, con nuevas cargas administrativas y económicas que ya están generando preocupación entre organizaciones como ATA.
De hecho, según estimaciones del sector, la implantación del sistema supondrá un coste de entre 400 y 1.000 euros anuales para la mayoría de los pequeños negocios.
Díaz dice que el nuevo registro digital obligatorio para pymes estará aprobado «en nada»
La ministra de Trabajo insistió en que el nuevo registro horario digital será una realidad en cuestión de semanas. “Es la buena noticia”, afirmó, tras señalar que se trata de una medida muy demandada por los propios trabajadores, especialmente en sectores como el comercio, donde las jornadas irregulares y las horas extra no declaradas son más habituales.
El calendario de la reforma se ha acelerado en los últimos días. El texto se encuentra actualmente en el Consejo de Estado, que debe emitir un dictamen jurídico previo –no vinculante– antes de su aprobación definitiva. Al tratarse de una tramitación urgente, el Gobierno espera recibir este informe en breve y completar el proceso en un plazo de dos o tres semanas.
De cumplirse estos tiempos, el nuevo registro horario podría aprobarse mediante real decreto antes del verano. Este procedimiento permitiría al Ejecutivo evitar el trámite parlamentario, ya que la norma no implicaría modificar el Estatuto de los Trabajadores, lo que agiliza notablemente su entrada en vigor.
En paralelo, el Gobierno ha optado por impulsar esta medida tras el bloqueo de la reducción de jornada a 37,5 horas en el Congreso. Así, el control horario digital se ha convertido en la vía alternativa para reforzar la vigilancia sobre el tiempo de trabajo y limitar las horas extraordinarias no declaradas.
También ha enviado al Parlamento la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Junto a esta reforma, Yolanda Díaz confirmó que el Ejecutivo ya ha remitido al Congreso de los Diputados el anteproyecto de la nueva Ley de prevención de riesgos laborales, aprobado recientemente en Consejo de Ministros.
La ministra calificó esta norma como “clave”, al considerar que aborda cuestiones esenciales como los riesgos psicosociales y la salud mental en el trabajo. En este sentido, recordó que las bajas por incapacidad temporal se han incrementado un 500% en los últimos años, lo que refuerza la necesidad de actualizar el marco normativo.
Díaz también lanzó un mensaje a la oposición, cuestionando si respaldará una ley “que tiene que ver con la vida de la gente” o si la convertirá en un debate político. Sin embargo, lo cierto es que la reforma que se ha enviado al Congreso no cuenta con el respaldo de la patronal CEOE. Al igual que sucedió con la subida del Salario Mínimo y otras tantas leyes que se han sacado adelante sin consenso con los agentes sociales.
De salir adelante, la reforma de la Ley de Prevención ampliaría las exigencias en materia de salud mental, formación, adaptación de puestos y control de riesgos. Lo que elevaría previsiblemente tanto los costes como la carga burocrática para los pequeños negocios.
¿Cómo funcionará el nuevo control horario digital para pymes y autónomos?
Más allá del calendario, el verdadero impacto de la medida se producirá en su aplicación práctica. El nuevo registro horario no será una simple actualización del sistema , sino un cambio profundo en la forma en que autónomos y pymes controlan la jornada de sus empleados.
Una de las principales novedades será la obligatoriedad de utilizar sistemas digitales, dejando atrás los registros en papel o soluciones básicas. Estos sistemas deberán ser verificables, trazables e interconectados con la Administración, lo que implica incorporar mecanismos de autenticación del trabajador y garantizar la integridad de los datos mediante sellos de tiempo u otras tecnologías.
Además, los registros deberán estar disponibles en remoto para la Inspección de Trabajo. Esto permitirá a los inspectores acceder en tiempo real a la información sin necesidad de desplazarse a la empresa, aumentando significativamente la capacidad de control y reduciendo el margen para modificaciones posteriores.
El objetivo de fondo es claro: garantizar que se refleje con precisión la jornada real trabajada. Las empresas deberán diferenciar entre horas ordinarias, extraordinarias, tiempos de disponibilidad o pausas, lo que exigirá una gestión mucho más detallada de los horarios.

Un coste extra de de 1.000 euros al año para muchos negocios
Este nuevo modelo también tendrá un impacto económico relevante. Según estimaciones del sector, la implantación del sistema supondrá un coste de entre 400 y 1.000 euros anuales para la mayoría de los pequeños negocios. En microempresas, el gasto podría situarse en torno a los 30 o 70 euros mensuales, mientras que en pymes con más plantilla podría superar los 1.000 euros al año.
A estos costes se sumarán otros indirectos, como la adaptación de procesos internos, la formación de los trabajadores o la integración del software en los sistemas de gestión de la empresa. Todo ello en un contexto en el que los negocios ya soportan un aumento continuado de las cargas regulatorias.
La clave estará en el periodo transitorio para las pequeñas empresas
Más allá del calendario de aprobación, el elemento determinante será el periodo de adaptación que establezca el decreto una vez publicado en el BOE.
En reformas similares, el Gobierno ha concedido márgenes de varios meses para que las empresas puedan adaptarse a los nuevos requisitos. Sin embargo, todavía no está claro si en este caso habrá un periodo amplio o si se optará por una implementación más rápida.
Más aún cuando la ministra de Trabajo tenía intención en un primer momento –y así lo plasmó en el anteproyecto de ley para el control horario– de implantar esta medida a finales de 2025.





