- Díaz dice «estar segura» de que aprobará la reducción de jornada, pero sigue sin apoyo del Congreso
- La reducción de jornada que plantea Díaz no diferenciará por sectores
- Los autónomos y pymes tendrían que pagar más horas extras si finalmente se reduce la jornada
- El sobrecoste medio podría superar los 200 euros al mes por empleado
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sigue convencida de que aprobará la reducción de jornada, que dispararía los costes de miles de autónomos y pequeñas empresas. Las distintas patronals estiman un impacto de más de 12.000 millones de euros para las pymes. Debido a las horas extra que tendrían que asumir o a la pérdida de ingresos por tener que cerrar más tiempo, al no tener empleados suficientes para todo el horario.
Según avanzó Díaz, en una reciente entrevista a Radio Nacional España (RNE), a día de hoy asegura estar convencida de que la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales “saldrá adelante”, puesto que cuenta con un «apoyo social» parlamentario. Las declaraciones chocan con las matemáticas del propio Parlamento y también con la falta de apoyo que ha tenido en el último año por parte de las asociaciones de autónomos y la patronal de empresarios.
A principios de verano, ya se aplazó la votación de esta medida, puesto que el Gobierno no logró los apoyos parlamentarios de Junts, ni tampoco del Partido Popular. Ahora mismo, estos serían los dos grandes escollos que debería superar la ministra de Trabajo. Puesto que no cuenta con la mayoría suficiente para sacar adelante el proyecto de reducción de jornada el próximo miércoles, cuando llegará la norma al Parlamento.
A esto se suma que tanto la patronal CEOE como las asociaciones de autónomos llevan meses oponiéndose a la aprobación de esta reducción de jornada por vía Real Decreto. Según las organizaciones, la rebaja a 37,5 horas tendría que haberse aprobada en cada convenio y teniendo en cuenta la realidad de cada tamaño de empresa y su sector.
Díaz dice «estar segura» de que aprobará la reducción de jornada, pero sigue sin apoyo del Congreso
Pese a ello, Yolanda Díaz aseguró que la reducción de la jornada “saldrá adelante”, convencida de que la medida «está ganada en la calle”. Sin embargo, reconoció que los números en el Congreso no acompañan.
El PP ha dejado claro que no apoyará la iniciativa y que no presentará alternativas. El segundo gran escollo es Junts per Catalunya, que mantiene sus reservas y ha registrado una enmienda a la totalidad. Díaz explicó que sigue negociando con la formación independentista, consciente de que su posición es clave para que la reforma prospere.

Junts argumenta que la reducción de jornada, en los términos actuales, puede afectar de manera desproporcionada a las pymes y autónomos, por lo que exige ajustes para valorar un eventual apoyo. La ministra no descarta negociar posibles ayudas a las empresas más pequeñas, aunque la última vez que negoció algo similar terminó proponiendo subvenciones como las actuales del Kit Digital.
La reducción de jornada que plantea Díaz no diferenciará por sectores
El Gobierno había planteado aplicar la primera fase de la reducción en 2025, bajando de 40 a 38,5 horas semanales, y una segunda fase en 2026, hasta las 37,5. Tal y como está diseñada esta norma, a día de hoy, afectaría a cualquier relación laboral, sin diferenciar por tamaño de empresa, lo que generó una fuerte oposición entre los pequeños empleadores.
Como ya denunciaron organizaciones como ATA, CEPYME o CEOE, la rebaja de jornada sin reducción salarial implicaría automáticamente un aumento del coste por hora trabajada. Para muchos autónomos empleadores, eso supondría una factura anual difícil de asumir.
Por ejemplo, ATA estima que el impacto global de la medida superaría los 12.000 millones de euros anuales, una cifra que podría traducirse en destrucción de empleo, subidas de precios o cierre de negocios.
Los autónomos y pymes tendrían que pagar más horas extras si finalmente se reduce la jornada
Según el presidente de ATA, Lorenzo Amor, en el momento en el que entre en vigor la reducción de la jornada laboral, un autónomo «no va a cerrar una hora ni media hora antes su negocio, sino que asumirá la reducción de jornada que tengan sus trabajadores».
Desde el principio se advirtió de que, ante una eventual reducción de la jornada, los autónomos tendrían dos opciones: la primera sería cerrar antes su negocio para compensar la menor disposición de horas en su plantilla. Y la segunda sería aumentar sus costes contratando más horas extra para paliar el tiempo que se está dejando de trabajar a causa de la reducción de jornada.
Según Amor, la mayoría de los autónomos escogerían esta segunda opción. De llevarse a cabo finalmente esta rebaja, un negocio cualquiera, sin importar el sector, que quiera mantener la misma productividad cada semana tendría que asumir un coste de dos horas y media extra semanales –diez horas mensuales– para obtener la misma productividad que antes de la reducción de jornada.
Esto sin tener en cuenta a algunos negocios de actividades como la hostelería o en general el sector servicios, que aunque tengan un incremento de la productividad deberían asumir de igual manera estas horas extra puesto que no pueden estar abiertos menos tiempo.
El sobrecoste medio podría superar los 200 euros al mes por empleado
Según el Estatuto de los Trabajadores, la cuantía a percibir por cada hora extra “no podrá ser en ningún caso inferior al valor de la hora ordinaria”, aunque numerosos convenios colectivos establecen un recargo sobre esta cantidad. Por ejemplo, un 50% más del valor de la hora ordinaria.
Siguiendo este ejemplo, un asalariado que cobre el salario medio en 2025, que ronda los 2.100 euros, percibiría una media de 20 euros por cada hora extra. En el supuesto de que el negocio quisiera cubrir exactamente las dos horas y media que se rebajaría la jornada de cada trabajador semanalmente, debería pagar 10 horas extra mensuales. O, lo que es lo mismo, una media de 200 euros más por empleado para cubrir ese tiempo.





