El Gobierno confirmó este lunes en la mesa de diálogo social su intención de subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 3,1% en 2026, hasta los 1.221 euros en catorce pagas. A cambio de llevar a cabo este incremento, que dispararía los costes de miles de autónomos y pymes, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha propuesto crear una nueva deducción en el Impuesto de Sociedades para las empresas que tengan a trabajadores cobrando el SMI. 

Con esta nueva propuesta, de la que apenas se conocen detalles, la intención de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sería dar por cerrado el acuerdo para subir el salario mínimo el próximo jueves. Y además, conseguir por primera vez desde hace cinco años el respaldo de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), a la que ha terminado dejando al margen de todas las subidas que se han llevado a cabo desde la pandemia. Aún así, con esta propuesta, parece complicado lograr el beneplácito de la patronal.

Según confirmaron a este diario fuentes cercanas a la mesa de negociación, a falta de que se concreten los detalles de esta medida, el nuevo incentivo fiscal tendría varias carencias. En primer lugar, la rebaja de impuestos planteada sí afectaría a los autónomos con empleados en estimación directa pero dejaría fuera a miles de trabajadores por cuenta propia que tributan en módulos y que también tienen a empleados cobrando el salario mínimo. Sería el caso de muchos comercios, bares, peluquerías y agricultores

El segundo gran escollo que se encontraría el Ministerio de Trabajo para lograr un acuerdo tripartito es que ha dejado fuera las dos condiciones que marcaba CEOE como indispensables para respaldar el acuerdo. Una es subir los contratos públicos que tienen miles de autónomos y pymes con la Administración en la misma medida que el SMI. Y la otra es que se siga permitiendo que las empresas utilicen los pluses y complementos que pagan a sus empleados para alcanzar el salario mínimo. 

Díaz quiere subir el SMI un 3,1% a cambio de incentivos fiscales a algunas pymes y autónomos

La nueva propuesta que ha trasladado el Ministerio de Trabajo este lunes a los agentes sociales busca sacar adelante la subida del Salario Mínimo del 3,1% en 2026. Esto implicaría un sobrecoste de hasta 700 euros para las pymes por cada uno de sus empleados, contando salario y cotizaciones. 

El problema, según distintas fuentes consultadas, es que la propuesta dejaría fuera otras condiciones que CEOE había marcado como líneas rojas para respaldar la subida. Y además, no tendría en cuenta a miles de autónomos que tributan en módulos y que en principio no se beneficiarían de esta rebaja. 

Al parecer, el Ministerio de Trabajo ha planteado la medida de crear un nuevo incentivo en el Impuesto de Sociedades como alternativa a estas dos otras medidas. Según explicó el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez-Rey, la deducción estaría vinculada al mantenimiento del empleo y al compromiso de subir salarios por encima del SMI en los próximos años. «No se trataría de premiar a quienes mantienen sueldos bajos, sino de incentivar mejoras salariales progresivas».

Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, encargada de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026

La intención del Gobierno es enviar en los próximos días un texto con los detalles técnicos a sindicatos y patronal. De momento, no se ha concretado el coste fiscal de la medida ni los requisitos exactos para acceder a la deducción, por lo que  todavía no es seguro cuál sería el alcance de esta medida y qué autónomos y pymes podrían beneficiarse de ella.

 

En cualquier caso, la subida del SMI de los actuales 1.184 euros a 1.220 euros al mes en 14 pagas volvería a disparar un año más los costes de miles de pequeñas empresas. Según cálculos de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), el actual salario mínimo ya supone más de un 70% del sueldo medio que pagan las pymes españolas a sus trabajadores. Con el nuevo incremento, podría llegar a alcanzar cerca del 75%. 

La propuesta de Díaz aumentaría 700 euros al año los costes de los autónomos

De momento, y a expensas de la próxima negociación, parece que Díaz sigue adelante con su intención de aplicar una subida del 3,1%, como proponía su propia mesa de expertos.

Si se aplicara la subida del 3,1%, en caso de que el Ministerio de Hacienda decida que el SMI no tribute en IRPF –que ahora mismo parece lo más probable–, los actuales 1.183 euros brutos al mes en 14 pagas pasarían a situarse en torno a 1.220 euros mensuales, elevando el salario anual desde los 16.562 euros actuales hasta aproximadamente 17.075 euros al año.

 

Díaz retrasa la subida del SMI pero los autónomos pagarán igualmente el nuevo salario desde enero

Con las subidas planteadas, estos gastos también aumentarían. Con un incremento del 3,1%, el coste total para un autónomo empleador podría situarse en torno a 23.700 euros al año. Esto supondría un sobrecoste de unos 700 euros al año para las empresas por cada uno de sus empleados, teniendo en cuenta salario y cotizaciones.

CEOE pedía indexar los contratos públicos de los autónomos y otras medidas

Ahora mismo, la subida que ha puesto el Ministerio de Trabajo encima de la mesa contaría con el beneplácito de los sindicatos, pero faltaría el respaldo de la patronal. Fuentes de la CEOE confirmaron a este diario que, «una vez conocida la nueva propuesta del Gobierno sobre el SMI, se va a analizar su alcance a nivel interno».

Al margen del nuevo incentivo, la reclamación de la CEOE para no rechazar el nuevo alza del SMI seguiría pasando por permitir que la subida del salario mínimo se traslade automáticamente a los contratos públicos que miles de autónomos y pymes mantienen con la Administración.

En la actualidad, la Ley de Desindexación impide que estos acuerdos se actualicen conforme al incremento de los costes laborales, lo que provoca que muchas empresas asuman el alza del salario mínimo sin poder repercutirla en sus ingresos. Para la patronal, este sistema obliga a las empresas a absorber un impacto que no pueden compensar, especialmente en contratos de larga duración.

La última palabra para esta medida la tiene el Ministerio Hacienda, que hasta ahora se ha mostrado reacia a flexibilizar estas reglas. Sin embargo, la CEOE insiste en que beneficiaría a miles de autónomos y pequeñas empresas. Especialmente en sectores con márgenes muy ajustados, donde el 90% de sus costes pueden ser salariales, por lo que cualquier subida del SMI tiene un efecto inmediato y multiplicado en sus cuentas.

La segunda condición que pone la patronal es que se mantengan las actuales reglas de absorción y compensación de los complementos salariales. Este mecanismo permite que los pluses y complementos que ya perciben algunos trabajadores puedan utilizarse para alcanzar el nuevo SMI. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo y los sindicatos quieren prohibir esta práctica, con el objetivo de que la subida del salario mínimo se traduzca en un aumento real del sueldo base. Para los empresarios, eliminar esta posibilidad supondría encarecer aún más los costes laborales