El Consejo de Ministros dio este lunes luz verde a un nuevo real decreto ley para amortiguar el impacto económico derivado del conflicto en Oriente Medio. El paquete mantiene parte de las ayudas aprobadas durante los últimos meses, introduce nuevas rebajas para reducir el coste de la electricidad y prolonga distintos apoyos dirigidos a hogares, autónomos y pymes. Sobe todo, aquellos con mayor consumo energético o dependencia del combustible.

Aunque el Ejecutivo considera que la tensión internacional se ha reducido respecto a las últimas semanas,reconoce que la volatilidad en los mercados energéticos continúa siendo elevada y que los precios seguirán previsiblemente por encima de los niveles anteriores al conflicto. Por ello, el Ministerio de Economía ha optado por mantener parte del denominado escudo anticrisis, aunque algunas ayudas comenzarán a retirarse de forma progresiva.

Las medidas afectan de forma muy distinta según el tipo de negocio. Mientras agricultores y transportistas conservarán íntegras las bonificaciones al combustible, otros autónomos se beneficiarán en especial de la rebaja del coste eléctrico o de la futura desaparición del impuesto sobre la producción de electricidad. Además, el decreto mantiene restricciones para las empresas que accedan a estas ayudas y refuerza el control sobre las estaciones de servicio.

  1. Nuevas ayudas para reducir el coste de la luz, aplicar descuentos al combustible y medidas para algunos sectores
  2. El descuento al combustible continuará, aunque no será igual para todos los autónomos
  3. Los autónomos y pymes que reciban las ayudas anticrisis no podrán despedir mientras dure el apoyo público
  4. Las medidas tendrán una vigencia inicial de tres meses

Nuevas ayudas para reducir el coste de la luz, aplicar descuentos al combustible y medidas para algunos sectores

El nuevo decreto concentra buena parte de sus medidas en contener el coste de la energía, uno de los principales gastos para miles de pequeños negocios. Sin embargo, no todos los autónomos recibirán el mismo nivel de apoyo.

La factura de la luz bajará de forma progresiva con la desaparición del impuesto eléctrico

Una de las medidas de mayor alcance será la eliminación gradual del impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica, un tributo que actualmente grava con un tipo del 7% la generación de electricidad.

Según anunció el Gobierno, durante el segundo semestre de 2026 este impuesto se reducirá aproximadamente hasta el 5%; en 2027 bajará hasta situarse en torno al 3,5%; y desaparecerá definitivamente en 2028.

El Ejecutivo calcula que esta medida permitirá reducir la factura eléctrica de consumidores, autónomos y empresas hasta un 6%, además de favorecer la electrificación de la economía y mejorar la competitividad de la industria española.

La rebaja puede resultar especialmente relevante para negocios intensivos en consumo eléctrico, como talleres, panaderías, lavanderías, supermercados, comercios de alimentación, peluquerías, obradores, industrias alimentarias, pequeñas fábricas o establecimientos de hostelería.

Además, el Gobierno estima que la eliminación del impuesto permitirá aumentar la producción industrial en unos 2.600 millones de euros anuales y favorecer la creación de aproximadamente 3.700 empleos, al abaratar los costes energéticos de los sectores electrointensivos.

El descuento al combustible continuará, aunque no será igual para todos los autónomos

Otra de las principales novedades afecta al precio del carburante.

El Ejecutivo mantendrá la rebaja del impuesto especial sobre hidrocarburos para los hogares, aunque comenzará una retirada gradual conforme se normalicen los mercados internacionales del petróleo.

La reducción será de:

  • 15 céntimos por litro durante julio.
  • 10 céntimos durante agosto.
  • 5 céntimos durante septiembre.

Una vez finalizado ese periodo, la ayuda desaparecerá salvo que vuelva a producirse una fuerte escalada internacional de los precios.

Sin embargo, la situación será distinta para determinados autónomos.

Los profesionales del transporte y del sector primario seguirán disfrutando del descuento equivalente a 20 céntimos por litro, sin aplicar esa reducción progresiva prevista para los consumidores particulares.

De este modo, seguirán beneficiándose transportistas de mercancías, viajeros, taxis, VTC, agricultores y ganaderos que utilizan combustible profesional en el desarrollo de su actividad.

Además, el decreto incorpora una cláusula automática de reactivación. Si el conflicto internacional volviera a agravarse y el precio del petróleo disparase nuevamente la inflación de los carburantes, el descuento regresaría automáticamente a los 20 céntimos por litro para los hogares.

El mismo mecanismo podrá activarse también para las ayudas relacionadas con el gas y la electricidad si la evolución de los precios vuelve a situarse por encima de determinados umbrales de inflación fijados por el Gobierno.

Los costes de los autónomos se han disparado por la subida del combustible y la luz.
Los costes de los autónomos se han disparado por la subida del combustible y la luz.

Agricultura recibirá nuevas ayudas para fertilizantes

El campo vuelve a situarse entre los sectores más beneficiados por el nuevo paquete.

A las bonificaciones ya existentes sobre el gasóleo agrícola se sumarán ahora otros 165 millones de euros destinados específicamente a facilitar la compra de fertilizantes.

Con esta nueva dotación, el Ejecutivo pretende aliviar parte del incremento de costes que siguen soportando numerosas explotaciones agrarias como consecuencia del encarecimiento de materias primas y de la incertidumbre internacional.

Estas ayudas beneficiarán especialmente a agricultores autónomos, cooperativas y pequeñas explotaciones familiares que dependen en gran medida del consumo de fertilizantes durante las campañas agrícolas.

La CNMC vigilará los márgenes de las gasolineras

Otra de las novedades incluidas en el decreto afecta directamente al mercado de los carburantes.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia pondrá en marcha un sistema permanente para controlar los márgenes comerciales de las estaciones de servicio.

Además, publicará la relación de aquellas gasolineras que presenten comportamientos considerados anómalos, permitiendo también que los consumidores puedan presentar reclamaciones cuando detecten posibles prácticas irregulares.

Según explicó el Gobierno, los análisis realizados hasta ahora apuntan únicamente a unas 52 estaciones de servicio con comportamientos fuera de lo habitual.

Los autónomos y pymes que reciban las ayudas anticrisis no podrán despedir mientras dure el apoyo público

El nuevo real decreto ley no sólo mantiene ayudas para reducir el coste de la energía. También conserva una de las condiciones que el Gobierno viene imponiendo desde los anteriores paquetes anticrisis: las empresas que se beneficien directamente de estas ayudas no podrán realizar despidos vinculados a las causas que justifican la concesión del apoyo público.

El objetivo del Ejecutivo es evitar que las subvenciones y bonificaciones financiadas con recursos públicos terminen utilizándose para reducir costes laborales mediante extinciones de contratos mientras se reciben estos incentivos.

La prohibición afecta a las empresas que se beneficien de las ayudas incluidas en el decreto

La norma mantiene la denominada cláusula de salvaguarda del empleo para las empresas que accedan a las ayudas contempladas en este nuevo paquete anticrisis.

En la práctica, esto significa que los negocios que se beneficien directamente de estas medidas deberán respetar las condiciones fijadas por el real decreto y no podrán justificar despidos en las mismas circunstancias económicas que motivan la concesión de los apoyos públicos.

Esta obligación afecta tanto a grandes empresas como a pymes y pequeños negocios que soliciten las ayudas incluidas en el decreto.

El Ejecutivo considera que estas medidas deben servir para amortiguar el impacto de la crisis energética y preservar el empleo mientras persistan las tensiones derivadas del conflicto internacional.

Las medidas tendrán una vigencia inicial de tres meses

El nuevo paquete anticrisis tendrá una duración inicial de tres meses, aunque el Gobierno no descarta prorrogar algunas de las medidas si continúa la volatilidad en los mercados energéticos o vuelve a producirse un repunte significativo de los precios del petróleo, el gas o la electricidad.

Además, el decreto incorpora un mecanismo automático que permitirá reactivar determinadas ayudas sin necesidad de aprobar un nuevo paquete extraordinario.

Así, si la inflación energética vuelve a dispararse por un agravamiento del conflicto en Oriente Medio, el descuento al combustible para los hogares regresaría automáticamente a los 20 céntimos por litro. Del mismo modo, podrían volver a activarse las reducciones fiscales sobre el gas y la electricidad cuando los indicadores de precios superen los umbrales fijados por el Ejecutivo.