Un 66% de los negocios españoles tiene cada vez más dificultades para pagar en plazo las facturas a sus proveedores, la mayoría de ellos pymes y autónomos. La principal causa por la que no llegan a pagar las facturas a tiempo son, precisamente, los retrasos en los pagos por parte de sus propios clientes y otros deudores, que les impiden tener la suficiente liquidez para cumplir con sus obligaciones.
Ésta es una de las principales conclusiones del Informe Europeo de Pagos de Intrum, un estudio anual que analiza el comportamiento financiero y las tendencias de pago de las compañías de 25 países europeos.
En él, se recoge que casi el 70% de los negocios españoles reconoce que cada vez le resulta más difícil pagar a tiempo a sus proveedores debido a la incertidumbre económica.
España es uno de los países con más negocios que no pueden pagar a tiempo sus facturas
España sería, junto a Eslovenia (69%), Irlanda (67%) y Portugal (66%), uno de los países con mayor proporción de organizaciones con problemas para afrontar los pagos a proveedores a tiempo. En el otro extremo estarían Austria (52%), República Checa (50%), Croacia (50%), Dinamarca (47%) y Bélgica (46%) como los cinco territorios con menor porcentaje de empresas en esta situación.
Un tercio de los negocios afirma que ahora es más probable que pida plazos de pago más largos a sus proveedores que hace un año. Esta situación refleja también una creciente necesidad de las empresas por adaptar sus prácticas de pago a un entorno económico desafiante.
En este sentido, según el estudio elaborado por Intrum, el 36% de las entidades de España admite que, respecto a esta misma época de 2023, hay ahora mayores posibilidades de que pidan plazos de pago más amplios a sus proveedores, o que, incluso, llegue a pagar una factura más tarde de lo acordado.
Un porcentaje de respuesta que se sitúa nuevamente por encima de la media europea (34%). A su vez, el 35% de los negocios consultados admite que paga a sus proveedores más tarde de lo que aceptaría de un cliente.
Aunque, en este caso, España se sitúa por debajo de la media europea (39%), esta situación evidencia una creciente presión sobre las finanzas empresariales y refleja cómo algunas firmas están dilatando sus facturas más de lo acordado.
Los impagos de los clientes son la causa principal en los retrasos a proveedores
Uno de los motivos de que estas empresas se vean abocadas a retrasarse en sus pagos es el incumplimiento de las obligaciones financieras de sus propios clientes: según este informe, el 70% de ellas indica que podría cumplir con sus proveedores si sus deudores abonasen a tiempo las facturas pendientes de cobro.
Una coyuntura que genera un efecto dominó que afecta a la sostenibilidad de todo el ecosistema empresarial en su conjunto. Ante esta realidad, el Informe Europeo de Pagos pone de manifiesto también que casi la mitad de los negocios (48%) ya está tomando medidas para pagar sus facturas a tiempo.
Este esfuerzo refleja una toma de conciencia sobre la importancia de estabilizar el flujo de caja y minimizar el impacto de los impagos en la sostenibilidad del negocio. Fortalecer estas iniciativas durante los próximos meses será clave para mejorar la salud financiera de las compañías y afrontar con mayor solidez los desafíos del próximo año.



