1. Dos de cada tres ausencias de empleados no se deben a problemas de salud
  2. Las pequeñas empresas registran menos absentismo que las medianas
  3. Medidas realistas para reducir ausencias en pequeños negocios

El absentismo laboral se ha consolidado como uno de los mayores problemas económicos para las empresas españolas. No en vano, y según la propia Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) supone ya un coste directo cercano a 33.000 millones de euros al año, que asumen a partes casi iguales las empresas y el Estado. Aunque el impacto total sobre la economía supera los 100.000 millones de euros, en torno al 6,2% del PIB, y condiciona de forma directa la organización y la productividad de grandes, medianas y pequeñas empresas.

Durante la presentación del informe sobre absentismo laboral elaborado por Vivofácil, ante representantes empresariales y expertos en este ámbito, Rosa Santos, directora de Relaciones Laborales de la CEOE, señaló que en España alrededor de 1,7 millones de personas no acuden cada día a su puesto de trabajo, de las cuales cerca de 1,2 millones se encuentran en situación de incapacidad temporal por contingencias comunes. Lo que, según ella, e incidencias, prevalencias y duraciones medias aparte, “nos convertiría en el país más enfermo, no ya de Europa, sino del planeta Tierra”. Si bien ella misma matizó de inmediato que no cree “que esa sea la realidad”.

El estudio de Vivofácil se basa en una encuesta a más de 3.000 trabajadores de distintos sectores y tamaños de empresa, completada con focus group con 750 participantes, lo que permitió contrastar resultados y aislar patrones de conducta.

Sea como fuere, dicho introduce un matiz clave para entender el fenómeno del absentismo laboral en toda su dimensión, sobre todo para los pequeños negocios. Según sus estimaciones, cada día falta al trabajo cerca del 7% de la población ocupada, solo el 29% de las horas perdidas se debe realmente a enfermedad, frente a un 41% asociado a obligaciones familiares, un 20% a problemas de salud mental y un 10% a gestiones personales. Como explicó a este diario Mar Aguilera, del Área de Estudios e Investigación de Vivofácil, “el absentismo no es un problema del trabajador, es un desajuste entre la vida real y cómo organizamos el trabajo”.

Dos de cada tres ausencias de empleados no se deben a problemas de salud

El estudio sostiene que una parte importante de las ausencias no se origina en problemas de salud, sino en la dificultad para conciliar trabajo y vida personal. Un factor que obliga a replantear la gestión de las plantillas, en especial las de autónomos y negocios pequeños con menos recursos. Mar Aguilera explicó que muchas ausencias “no se producen porque los empleados no quieran trabajar, sino porque no llegan a todo”; en referencia al peso creciente de los cuidados familiares y las gestiones personales en el reparto real del absentismo.

El análisis identifica también picos recurrentes de ausencias en lunes, viernes, puentes y periodos vacacionales, lo que confirma que una parte del fenómeno es previsible y, por tanto, gestionable con organización y anticipación. Sin embargo, la experta matiza: “No todo el absentismo es previsible, ni gestionable, porque cuando una persona está enferma ese absentismo debe protegerse”.

El informe señala que el 51% de los trabajadores en baja son repetidores y concentran alrededor del 65% de los días perdidos, mientras que los procesos largos de más de 365 días se han duplicado desde 2018. Mar Aguilera advierte: “Cuando las bajas se repiten o se alargan, el impacto sobre la organización y los costes se multiplica”, y señala que el problema no está solo en el número de ausencias, sino en su duración y recurrencia.

Mar Aguilera pertenece al Área de Estudios e Investigación de Vivofácil
Mar Aguilera pertenece al Área de Estudios e Investigación de Vivofácil.

Las pequeñas empresas registran menos absentismo que las medianas

La duración media de las bajas se sitúa en 38 días, con una tendencia creciente en problemas de salud mental y dolencias musculoesqueléticas, especialmente entre trabajadores de 20 a 49 años. En ese segmento se concentran las ausencias de corta duración. Según Aguilera, “el aumento de los procesos ligados a salud mental refleja una sobrecarga sostenida que no siempre se aborda a tiempo”.

Uno de los datos más relevantes para autónomos y pequeños negocios es que las empresas de menos de 50 trabajadores presentan tasas de absentismo inferiores a la media nacional, mientras que el mayor problema se concentra en compañías medianas. Para la experta, “la cercanía y el conocimiento directo del equipo permiten anticipar situaciones personales antes de que se conviertan en ausencias”.

Las empresas medianas, en cambio, suelen situarse en una posición intermedia que complica la gestión de las ausencias, al carecer de la flexibilidad de las pequeñas y de los recursos de las grandes. “Muchas organizaciones de ese tamaño no cuentan con herramientas suficientes para gestionar el bienestar ni con margen para adaptarse con rapidez”, apuntó Mar Aguilera.

Solo un tercio del absentismo es por enfermedad: el resto obedece a conciliación, salud mental o sobrecarga
Solo un tercio del absentismo es por enfermedad: el resto obedece a conciliación, salud mental o sobrecarga.

Además, el informe vincula directamente el apoyo percibido por los trabajadores con una menor probabilidad de absentismo emocional, lo que demuestra la importancia del clima laboral en la continuidad del negocio. Aguilera lo explica así: “Cuando el trabajador percibe apoyo real, el absentismo emocional disminuye porque la persona puede sostener mejor su vida personal y profesional”.

Medidas realistas para reducir ausencias en pequeños negocios

El informe indica que solo uno de cada cuatro trabajadores considera disponer de tiempo suficiente para su vida personal, mientras que el 36% afirma haber pensado en ausentarse por motivos emocionales y el 38% no percibe el apoyo necesario de su empresa. Según Aguilera, “la falta de tiempo personal es uno de los detonantes más frecuentes del absentismo no médico”.

Solo uno de cada cuatro trabajadores considera disponer de tiempo suficiente para su vida personal
Solo uno de cada cuatro trabajadores considera disponer de tiempo suficiente para su vida personal.

El informe propone actuaciones sencillas y asumibles incluso para negocios de pequeño tamaño, centradas en flexibilidad organizativa, comunicación y reducción de cargas innecesarias. Aguilera afirma que “no se trata de implantar grandes programas, sino de aplicar soluciones prácticas que liberen tiempo y reduzcan tensiones”.

Entre las medidas más efectivas menciona adaptar horarios cuando la actividad lo permita, facilitar pequeñas dosis de flexibilidad y reducir el peso del presentismo como indicador de compromiso laboral. “Cuando el foco se traslada a resultados y no solo a presencia, muchas ausencias innecesarias desaparecen”, sostiene la experta

Otro elemento clave es generar espacios de comunicación, en los que los trabajadores puedan expresar dificultades personales antes de que se conviertan en ausencias. Aguilera explicó que, si la persona “puede plantear un problema a tiempo, suele encontrarse una solución antes de que la ausencia sea inevitable”.

Finalmente, la experta insistió en que el apoyo organizativo no debe interpretarse como una concesión, sino como una estrategia empresarial con impacto directo en la productividad. “No es un gesto, sino una decisión de gestión que protege la continuidad del negocio y reduce el coste del absentismo”.