- El absentismo laboral registra su porcentaje más alto en la construcción
- El coste de las ausencias en el trabajo se triplica frente a 2018
- Las pequeñas constructoras son las más afectadas por el absentismo
La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha elaborado su primer informe sectorial sobre el impacto del absentismo en el sector, un fenómeno que actualmente alcanza cifras récord en el mercado laboral español. Según comunicó la patronal, las ausencias de trabajadores se dispararon en 2025 hasta un 6,2%, llegando también a cifras máximas en sintonía con el comportamiento a nivel nacional.
Este importante incremento ha elevado el coste del absentismo en el sector hasta los 3.500 millones de euros. El informe recoge una cifra de 113 horas de ausencias por asalariado durante el año pasado, lo que supone el doble que hace diez años. Se trata de una pérdida de 14 jornadas laborales de ocho horas o tres semanas de trabajo por empleado.
“La construcción afronta un desafío de primer orden que exige un análisis riguroso y respuestas coordinadas, tanto desde el ámbito empresarial como desde las administraciones públicas, para contener una dinámica que ya está teniendo un impacto significativo en la actividad y el empleo. Necesitamos un gran pacto nacional que nos involucre a todos (…), señaló su presidente, Pedro Fernández Alén.
El absentismo laboral registra su porcentaje más alto en la construcción
Asimismo, CNC alertó que este porcentaje es el más alto registrado hasta la fecha por parte de la patronal y muy por encima de las cifras de 2018 (3,6%).
Los datos se pueden traducir en que trabajaron efectivamente 15 empleados por cada 16 trabajadores contratados; por tanto, más de 70.000 asalariados del sector no acudieron a su puesto de trabajo durante el pasado año.
El número de horas pagadas no trabajadas aumentó un 23% durante 2025
Otro dato clave del informe es que el número de horas no trabajadas pero sí pagadas se incrementó un 23% entre 2018 y 2025. Este crecimiento considerable vino, a su vez, de la mano de una reducción de las horas efectivamente trabajadas (-1,5%).
La patronal apunta al aumento de las bajas por Incapacidad Temporal (IT) como el principal motivo para el aumento de las ausencias, que concentran siete de cada diez bajas. Las horas perdidas por esta causa aumentaron un 75% en los últimos siete años, por lo que cada empleado perdió en 2025 cinco días más de trabajo que en 2018 debido a las bajas por IT.

El coste de las ausencias en el trabajo se triplica frente a 2018
La CNC también estimó el impacto económico del absentismo en el sector en 3.565 millones de euros, por lo que la cifra se triplica frente a 2018. “Una cifra nada desdeñable que, por ejemplo, equivale al 1,7% de las ventas del sector y supone una carga superior incluso al Impuesto sobre Sociedades”.
Por un lado, los costes directos que afronta el sector con motivo de las ausencias ascendieron a más de 600 millones de euros, donde se incluyen el abono del salario entre el cuarto y decimoquinto día de la baja, las cuotas del empleado de baja y los correspondientes complementos del salario.
Por otro lado, los costes indirectos alcanzaron los 2.932 millones de euros, que equivalen al valor económico de las horas de trabajo perdidas. Al analizar la cifra a partir de las causas de baja, 2.441 millones de euros tienen su origen en la Incapacidad Temporal y 491 millones en otras.
A estos costes que enfrentan los negocios del sector hay que añadir otros que se derivan de esta situación, como el pago de prestaciones de la Tesorería, el deterioro del clima laboral, las dificultades para mantener la misma calidad en la atención a los clientes promotores o el tiempo y recursos destinados a encontrar personal de sustitución.
Las pequeñas constructoras son las más afectadas por el absentismo
Por último, cabe destacar que la mayor parte del impacto lo sufren las pequeñas empresas constructoras. En concreto, el 66% del coste total recae sobre las constructoras de menor tamaño,
Este impacto se reduce en el caso de las compañías medianas, que asumen un 20%, y de las grandes, que asumen un 16% (restante), lo que pone de relieve una mayor vulnerabilidad de las constructoras más pequeñas ante fenómenos como este.
La patronal también abordó el origen del aumento de las ausencias en el trabajo, que, según comunicó, responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos, aparecen «su relación positiva con el ciclo económico, el aumento de las listas de espera quirúrgicas, la mayor demora en el acceso a consultas con especialistas, el progresivo envejecimiento de la población ocupada, o la ampliación de permisos legales y la creación de nuevos derechos que inciden en la organización del trabajo».
Como apuntó Alén, aunque el absentismo en la construcción puede ser “ligeramente inferior” al de otros sectores, su impacto suele amplificarse por la dependencia de cuadrillas, la secuencia de las obras y el papel estratégico de ciertos oficios, que puede llevar a retrasar actividades completas y generar sobrecostes.




