1. Una base de datos que recopuila todas las operaciones financieras de los bancos con los autónomos
  2. Cómo detectar fraudes financieros a través de CIRBE
  3. Cómo consultar el informe de riesgos de la CIRBE
  4. Qué datos revisar en CIRBE
  5. Qué hacer si aparece una operación desconocida

La Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) se ha convertido en una herramienta cada vez más relevante para que autónomos y pymes puedan conocer la información financiera que figura asociada a su nombre en el sistema bancario.

Y es que, este registro, alimentado con datos que comunican las entidades financieras, permite consultar préstamos, créditos o avales vinculados a una persona o empresa. Precisamente gracias esta capacidad de supervisión, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) la señala como una utilidad especialmente eficaz para detectar de forma temprana posibles fraudes financieros o suplantaciones de identidad.

Una relevancia que se justifica por el crecimiento de los fraudes que afectan a los negocios. El propio Incibe declara que más de un tercio de los incidentes de ciberseguridad que registra tienen como objetivo al ámbito de la pyme.

Además, entre las decenas de miles de casos que suceden cada año destacan los fraudes como el phishing o la suplantación de identidad. Los cuales buscan acceder a datos bancarios o contratar productos financieros con los que, de tener éxito, pueden usarse para realizar operaciones crediticias a nombre de empresas que desconocen su existencia.

Una base de datos que recopila todas las operaciones financieras de los bancos con los autónomos 

La CIRBE es una base de datos que recopila información sobre los riesgos que las entidades financieras mantienen con sus clientes. Y como tal, incluye préstamos, créditos, avales y otras operaciones de financiación que los bancos deben comunicar periódicamente al supervisor. De este modo,centraliza en un único registro los compromisos financieros declarados por las entidades.

Su finalidad principal es que las propias entidades puedan evaluar el nivel de endeudamiento de quienes solicitan financiación. No obstante, también se ha convertido en una herramienta útil para que autónomos y pymes puedan comprobar qué operaciones figuran registradas a su nombre.

En la práctica, el sistema recoge tanto el llamado riesgo directo (como préstamos o líneas de crédito concedidas) como el riesgo indirecto, que incluye avales o garantías otorgadas a terceros. Esto significa que una empresa puede aparecer en la CIRBE no sólo por productos de financiación contratados, sino también por haber avalado a otra persona o sociedad.

Asimismo, el registro incluye información sobre el importe concedido, el riesgo pendiente de pago o el límite disponible en determinadas operaciones. Con estos datos es posible tener una visión global del endeudamiento financiero asociado a una empresa o a un profesional autónomo.

Cómo detectar fraudes financieros a través de CIRBE

Más allá de su función estadística y de supervisión bancaria, la CIRBE puede actuar como un mecanismo de alerta temprana frente a determinados fraudes. Y es que, cualquier operación de financiación concedida por una entidad financiera debe ser comunicada al sistema.

Esto implica que si un tercero consigue contratar un préstamo o una línea de crédito utilizando la identidad de una empresa o de un autónomo, esa operación terminará reflejada en la CIRBE. Por tanto, revisar periódicamente este registro permite detectar anomalías antes de que el problema se agrave.

En concreto, en el Incibe señalan que la consulta de este informe puede ayudar a identificar situaciones como:

  • Préstamos o créditos que la empresa no ha solicitado.
  • Avales concedidos en favor de terceros sin conocimiento del autónomo o la pyme.
  • Operaciones registradas con entidades con las que nunca se ha trabajado.
  • Incrementos repentinos del nivel de endeudamiento financiero.
El Banco de España permite a los autónomos ver todas las deudas, créditos y avales asociados a su negocio.
El Banco de España permite a los autónomos ver todas las deudas, créditos y avales asociados a su negocio.

Este tipo de irregularidades pueden ser indicios de suplantación de identidad o de fraude documental. No en vano, muchas estafas de este tipo comienzan con la obtención de datos fiscales o bancarios de una empresa para solicitar financiación en su nombre.

Cómo consultar el informe de riesgos de la CIRBE

El Banco de España permite que cualquier persona física o jurídica consulte gratuitamente su informe de riesgos. Este documento muestra las operaciones financieras que las entidades han comunicado al supervisor y que figuran asociadas al titular.

La solicitud puede realizarse a través de la sede electrónica del Banco de España mediante certificado digital, DNI electrónico o el sistema Cl@ve. Una vez presentada la solicitud, el organismo facilita el informe correspondiente al periodo más reciente disponible.

También existe la posibilidad de solicitar dos tipos de informes distintos. Por una parte, el informe agregado, que ofrece una visión general del endeudamiento sin identificar a las entidades financieras implicadas. Por otra, el informe detallado, que sí incluye la entidad que ha declarado cada operación y el importe correspondiente.

Para una pequeña empresa esta información también puede resultar útil cuando se quiere comprobar si existen operaciones desconocidas o errores en los datos comunicados por los bancos.

Qué datos revisar en CIRBE

Una vez obtenido el informe de la CIRBE, conviene analizar algunos elementos clave para detectar posibles anomalías. En primer lugar, es importante verificar que todas las entidades que aparecen en el documento coinciden con los bancos con los que se trabaja.

Asimismo, conviene revisar los importes declarados y comprobar que coinciden con los préstamos o créditos realmente existentes. Si aparece una operación desconocida o un importe significativamente superior al esperado, podría tratarse de un error o de una operación fraudulenta.

Otro aspecto relevante es la presencia de avales o garantías a favor de terceros. En algunos casos, una empresa puede figurar en la CIRBE como avalista de una operación sin haber detectado previamente ese compromiso financiero.

Por otra parte, los cambios bruscos en el nivel de riesgo acumulado también pueden indicar que se ha registrado una nueva operación. En este caso, comparar el informe actual con consultas anteriores permite detectar estas variaciones con mayor facilidad.

Qué hacer si aparece una operación desconocida

Si al revisar la CIRBE se detecta una operación que la empresa no reconoce, lo recomendable es actuar con rapidez para aclarar la situación y evitar posibles consecuencias financieras.

En este sentido, el primer paso consiste en ponerse en contacto con la entidad financiera que ha declarado la operación para solicitar información y verificar si se trata de un error administrativo o de una operación realizada de forma fraudulenta.

En caso de que se confirme que los datos son incorrectos, la empresa puede solicitar formalmente la rectificación de la información comunicada a la CIRBE. Las entidades financieras tienen la obligación de revisar estas reclamaciones y corregir los datos si procede.

Si existen indicios de fraude o suplantación de identidad, también es aconsejable presentar una denuncia ante las autoridades competentes. Asimismo, puede ser necesario adoptar medidas preventivas adicionales, como reforzar la seguridad de las cuentas bancarias o revisar los sistemas de gestión documental.