- Aumenta un 16,8% el número de transacciones online
- Más compras hacia el exterior y un déficit de 11.345 millones
- Seis de cada diez ventas online son a clientes extranjeros
El comercio electrónico facturó 28.346 millones de euros en España en el segundo trimestre de 2025, un 22,6% más que en el mismo periodo del año anterior, según los últimos datos publicados en el portal de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Para muchos autónomos y pequeños negocios, el salto no es solo una cifra : confirma que el canal online sigue ganando peso y que el mercado está absorbiendo más ventas, incluso cuando el consumidor reparte su gasto entre más categorías y más operadores.
El aumento del volumen de negocio llegó acompañado de un récord de actividad, con más de 493 millones de transacciones entre abril y junio, lo que representa un 16,8% de incremento interanual.
La fotografía por sectores ayuda a entender dónde se concentra la demanda y qué segmentos están actuando de “locomotoras”: las agencias de viajes y los operadores turísticos aportaron el 10% de la facturación total, mientras que el transporte aéreo concentró el 7,4%. Esta composición es relevante para pequeños negocios que viven del turismo o que trabajan como proveedores del sector, pero también para quienes compiten en nichos menos estacionales, porque muestra que una parte significativa del gasto online sigue pivotando sobre servicios ligados a movilidad y ocio.
Aumenta un 16,8% el número de transacciones online
Si se analiza el ranking por número de transacciones, el liderazgo no recae en los sectores con más ingresos, sino en aquellos con compras frecuentes y tiques pequeños, con una rotación constante y una competencia que se mide por captación y repetición. En el segundo trimestre, los juegos de azar y las apuestas encabezaron el listado por volumen de compraventas, al concentrar el 9,3% de las transacciones totales, un dato que ilustra hasta qué punto el mercado digital se llena de operaciones de baja cuantía.
Para un autónomo que vende online, esa realidad tiene una lectura práctica: crecer no siempre significa vender mucho más caro, sino vender más veces, reducir fricción y mantener un flujo estable de pedidos. Cuando el mercado suma un 16,8% más de operaciones, la presión se traslada a la logística, a la atención al cliente y a la experiencia de compra, áreas donde un pequeño negocio puede diferenciarse, aunque también donde más se nota cualquier cuello de botella.

En paralelo, la concentración sectorial en ingresos sugiere que hay ramas con un poder de atracción desproporcionado, capaces de arrastrar tráfico, inversión publicitaria y hábitos de consumo. Que viajes (10%) y transporte aéreo (7,4%) se sitúen arriba refuerza el peso del turismo en la economía digital, y obliga a muchos negocios pequeños vinculados a destinos, alojamiento, actividades o restauración a entender el comercio electrónico como un canal de reservas y venta anticipada, no solo como escaparate.
La radiografía del mercado interno también muestra un dato llamativo por el tipo de pagador y la naturaleza de la operación, con implicaciones para quien vende servicios o tramita gestiones. Dentro de España, los ingresos del comercio electrónico ascendieron a 8.965 millones de euros, un 30,1% más interanual, y la rama con mayor facturación fue administración pública, impuestos y seguridad social, que concentró el 11,0% del total nacional.

Más compras hacia el exterior y un déficit de 11.345 millones
La segmentación geográfica confirma que el comercio electrónico español se mueve a dos velocidades y que buena parte del gasto de los hogares y negocios se dirige fuera del país. En el segundo trimestre de 2025, el 45,8% de los ingresos tuvo como destino España, mientras el 54,2% correspondió a compras con origen en España realizadas en el exterior, un reparto que refleja la fortaleza de grandes plataformas y operadores internacionales en categorías de consumo masivo.
Ese desequilibrio se ve con claridad en el saldo neto exterior, que arrojó un déficit de 11.345 millones de euros al comparar lo que se compra desde el extranjero a España con lo que se compra desde España al extranjero.

Para pequeños comercios que intentan competir en precio o catálogo con gigantes paneuropeos, el dato es un indicador de la intensidad de la competencia, pero también de la oportunidad de especialización, cercanía y propuesta de valor en nichos donde la comparación pura por coste tiene menos sentido.
Seis de cada diez ventas online son a clientes extranjeros
Por otro lado, el 36,2% de las compraventas de los negocios españoles se realizaron dentro del territorio, frente al 63,9% que se dirigió a mercados extranjeros. Para un negocio pequeño que ya vende online, este reparto sitúa en primer plano decisiones como abrirse a clientes fuera de España, ajustar métodos de pago y devoluciones, o traducir fichas de producto, si su categoría lo permite y su estructura puede sostenerlo.
En términos de facturación, las transacciones con origen en España dirigidas hacia el exterior alcanzaron 15.363 millones de euros, con un crecimiento del 17,8% interanual, y la inmensa mayoría de esas compras se realizaron en comercios ubicados en la Unión Europea, con un 94,5%.
En ese flujo, las ramas con mayor volumen de negocio fueron los servicios auxiliares a la intermediación financiera, con el 9,4%, y las prendas de vestir, con el 9,3%, lo que marca dos polos claros: servicios que se contratan en remoto y consumo recurrente de moda.





