Las pymes españolas cerraron 2025 asumiendo los costes laborales más elevados de toda la serie histórica, tras una sucesión de incrementos en los últimos 18 trimestres. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el coste medio por trabajador se ha disparado hasta rozar los 3.400 euros mensuales. Lo que consolida una tendencia de crecimiento que se mantiene desde hace más de cuatro años.
Este incremento responde tanto al aumento de los salarios como al encarecimiento de las cotizaciones sociales y otros costes asociados al empleo. De hecho, los incrementos interanuales consecutivos del coste laboral reflejan una presión creciente sobre las cuentas de autónomos y pymes con empleados a su cargo.
El repunte se ha intensificado especialmente en el último tramo del año. Entre octubre y diciembre de 2025, el coste por hora trabajada creció más de un 3% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado tanto por el alza de los sueldos como por otros gastos laborales, en un contexto marcado por las sucesivas subidas del salario mínimo y el incremento de las cotizaciones.
- Las pymes pagan de media más de 2.800 euros en salarios y 850 en cotizaciones
- Educación y transporte son los sectores con mayores subidas del coste laboral
- Comercio y hostelería también registran subidas importantes
Las pymes pagan de media más de 2.800 euros en salarios y 850 en cotizaciones
El desglose del coste laboral confirma que la mayor parte del esfuerzo económico recae sobre los salarios, aunque las cotizaciones y otros gastos siguen ganando peso en la estructura de costes de las empresas.
En concreto, el coste salarial medio supera ya los 2.800 euros mensuales por trabajador, tras registrar un incremento interanual superior al 3% en el último trimestre de 2025. Este aumento se suma a una tendencia sostenida en los últimos años, en los que los sueldos han ido creciendo de forma continuada.
Por su parte, los llamados “otros costes” -donde se incluyen principalmente las cotizaciones a la Seguridad Social- se sitúan en torno a los 850 euros mensuales por empleado, tras crecer a un ritmo aún mayor que los salarios, con incrementos cercanos al 3,6%.
Subidas de hasta un 3,8% interanual
Este doble efecto está elevando de forma significativa el coste total que asumen los negocios por cada trabajador. Para muchos autónomos con empleados, esto supone que contratar o mantener plantilla es cada vez más caro, en un contexto en el que también han aumentado otros gastos estructurales como la energía, los alquileres o la financiación.

Además, si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, el crecimiento del coste laboral es aún más intenso, superando el 3,8% interanual en el último trimestre. Esto indica que el encarecimiento no responde únicamente a factores puntuales –como los pagos extraordinarios de final de año– sino a una tendencia estructural al alza.
En términos trimestrales, el coste laboral también registró un incremento del 1,6% respecto al trimestre anterior, lo que confirma que la presión sobre los costes laborales sigue creciendo incluso dentro del mismo ejercicio.
Educación y transporte son los sectores con mayores subidas del coste laboral
El aumento de los costes no ha sido homogéneo entre sectores. Según los datos del INE, algunas actividades han experimentado incrementos especialmente intensos en el último año.
Entre ellas destacan las actividades financieras y de seguros, donde los costes salariales han subido cerca de un 8%, situándose a la cabeza del ranking. Sin embargo, para el tejido de pymes, resultan especialmente relevantes sectores como el transporte y otros servicios, que también han registrado aumentos significativos.
El transporte y almacenamiento, un sector con una fuerte presencia de autónomos y pequeñas empresas, ha visto crecer sus costes salariales en torno a un 5,8%, mientras que el coste laboral total ha aumentado cerca de un 6%. Este incremento se produce en un contexto ya en tensión por el encarecimiento del combustible y otros insumos clave.
Por su parte, el ámbito de la educación y otros servicios también ha experimentado subidas relevantes, con incrementos superiores al 5% en algunos casos. Estas actividades, muchas de ellas intensivas en mano de obra, están especialmente expuestas al aumento de los costes laborales.
Comercio y hostelería también registran subidas importantes
Otros sectores como la industria, el comercio o la hostelería, en los que se concentra gran parte del empleo en pymes, también han registrado aumentos, aunque algo más moderados. En la hostelería, por ejemplo, los costes salariales crecieron cerca de un 3% interanual.
En el lado contrario, apenas se han registrado descensos en los costes laborales. De hecho, sólo algunas actividades artísticas y recreativas han experimentado ligeras caídas, lo que refuerza la idea de que el encarecimiento del empleo es una tendencia generalizada en toda la economía.
En conjunto, los datos del INE reflejan un cambio de escenario para autónomos y pymes. El empleo sigue siendo uno de los principales motores de la actividad económica, pero también se ha convertido en uno de los mayores costes estructurales para los negocios.
A medida que se acumulan las subidas de salarios, cotizaciones y otros gastos asociados, la capacidad de las pequeñas empresas para absorber estos incrementos se reduce. Y, en muchos casos, esto puede traducirse en una mayor prudencia a la hora de contratar, o en la necesidad de ajustar márgenes para mantener la viabilidad del negocio.





