El sector de la construcción en España cerró 2025 con un retroceso que ya se deja notar en la actividad diaria de miles de autónomos y pequeñas empresas de sus servicios auxiliares. Según los datos del informe anual de DoubleTrade, una plataforma tecnológica especializada en el análisis de datos del sector de la construcción y la obra pública y privada, a lo largo del pasado año se ejecutaron 47.952 obras, lo que supone un descenso del 4,2% respecto a 2024, mientras que la inversión total cayó un 16,4%, hasta los 76.879 millones de euros.

El ajuste es especialmente relevante para las pymes que trabajan ligados a la vivienda, ya que la construcción residencial se desplomó un 14,2% tras el fuerte crecimiento registrado el año anterior. Este frenazo llega después de un 2024 en el que la promoción de viviendas creció más de un 37%, convirtiéndose entonces en uno de los principales motores de trabajo para reformas, subcontratas e instaladores.

Para los autónomos del sector, la combinación de menos obras y menor presupuesto implica un mercado más estrecho y competitivo, con más profesionales optando a menos proyectos y con márgenes cada vez más ajustados. El informe refleja así un cambio de ciclo que afecta de lleno a quienes dependen del volumen de encargos para sostener su actividad.

  1. Un ajuste generalizado en número de obras y presupuesto
  2. La vivienda pierde peso en una coyuntura de fuerte demanda
  3. Infraestructuras y energía concentran la inversión media
  4. Madrid, Barcelona y Baleares concentran la actividad
  5. Un mercado más competitivo para los pequeños negocios

Un ajuste generalizado en número de obras y presupuesto

El estudio de DoubleTrade constata que la caída no se limita a un tipo concreto de proyecto, sino que atraviesa el conjunto del sector. Aunque la reforma sigue siendo la modalidad más frecuente, pues concentra el 71% de las actuaciones, también se ha visto afectada por la contracción del gasto y por un menor tamaño medio de los proyectos.

La obra nueva, que representa el 25,5% del total, es la que acusa con más claridad el freno inversor, especialmente en el ámbito residencial. Para muchos autónomos, esto se traduce en menos promociones activas y reducción de trabajos asociados a fases clave como instalaciones, acabados o mantenimiento inicial.

Por tipología constructiva, la edificación sigue concentrando el 65% de las obras ejecutadas en 2025, frente al 35% de la obra civil. No obstante, el peso de esta última crece ligeramente, lo que introduce un cambio relevante en el tipo de oportunidades disponibles para los pequeños negocios del sector.

La vivienda pierde peso en una coyuntura de fuerte demanda

El retroceso de la construcción de viviendas resulta especialmente delicado porque se produce en un contexto de fuerte tensión en el mercado inmobiliario. Tras el impulso de 2024, la ratio media de inversión residencial se situó en torno a 1,3 millones de euros por obra, pero ese empuje no ha tenido continuidad durante 2025.

Comparativa del número de obras efectuadas en los últimos siete años
Comparativa del número de obras efectuadas en los últimos siete años (Fuente: DoubleTrade).

El informe señala que la vivienda pierde peso frente a otros segmentos como las infraestructuras o la energía, profundizando el desequilibrio entre oferta y demanda. Para los autónomos, este escenario implica menos encargos ligados a promociones nuevas y una mayor dependencia de trabajos de reforma o rehabilitación.

Además, el fuerte crecimiento del año anterior no fue suficiente para absorber la demanda acumulada, por lo que el frenazo de 2025 agrava la escasez de obra nueva y limita las oportunidades de trabajo recurrente para muchos profesionales.

Infraestructuras y energía concentran la inversión media

Aunque el ajuste es generalizado, no todos los segmentos evolucionan de la misma forma. Las infraestructuras ferroviarias se consolidan como el ámbito con mayor inversión media por obra y son el único que registra crecimiento frente a 2024, según el informe.

La generación de energía se sitúa como la segunda tipología con mayor inversión media, superando incluso a la industria. Este giro estratégico hacia proyectos energéticos de largo plazo concentra grandes presupuestos, aunque no siempre resulta accesible para los autónomos más pequeños.

Análisis del presupuesto de las obras llevadas a cabo desde el año 2019
Análisis del presupuesto de las obras llevadas a cabo desde el año 2019 (Fuente: DoubleTrade).

No obstante, estos proyectos suelen generar cadenas de subcontratación que pueden abrir oportunidades para perfiles especializados, especialmente en instalaciones, mantenimiento o trabajos auxiliares vinculados a grandes obras.

Madrid, Barcelona y Baleares concentran la actividad

El reparto territorial de la actividad también condiciona las oportunidades reales de trabajo. La provincia de Barcelona lidera el volumen de obras, con 4.334 proyectos y un presupuesto de 7.482 millones de euros, seguida de Madrid, con 3.003 obras valoradas en 6.905 millones.

En tercer lugar se sitúan las Islas Baleares, con 2.406 obras y una inversión de 2.229 millones de euros. Estas tres provincias concentran más del 32% del presupuesto total destinado a obras en 2025.

Otras zonas con actividad destacada son Valencia, Málaga o A Coruña, aunque el informe refleja un descenso generalizado en la inversión media por obra en todo el territorio, en línea con la contracción presupuestaria del sector.

Un mercado más competitivo para los pequeños negocios

La caída simultánea del número de obras y del presupuesto total dibuja un escenario en el que las empresas y los autónomos ya no pueden apoyarse en la inercia del mercado. El informe subraya que, en este contexto, compiten por menos proyectos y deben ajustar con mayor precisión su estrategia comercial.

Para los pequeños negocios de la construcción, esto se traduce en una presión creciente sobre precios y plazos, así como en la necesidad de diversificar actividades dentro de un mercado más fragmentado. El cambio de ciclo obliga a afinar decisiones y a seleccionar con mayor cuidado los proyectos en los que participar.