No cumplir con la Ley de Residuos y Suelos Contaminados y el Real Decreto de Envases y Residuos puede tener consecuencias graves para los pequeños negocios: perder clientes importantes, al no poder vender a las grandes empresas que deben tener una cadena de suministro impecable; quedar fuera de licitaciones y concursos públicos, puesto que las Administraciones no admitirán a quienes incumplen estas y otras normativas; y no poder acceder a financiación bancaria, ya que los bancos tendrán que cumplir también su parte, atendiendo sólo a negocios sostenibles, con independencia de su tamaño.
Ambas normativas, alineadas con las directivas europeas sobre sostenibilidad, están diseñadas para reducir el impacto sobre el medioambiente. Sin embargo, los requisitos de registro, trazabilidad y ecoetiquetado presentan un desafío importante para los autónomos y microempresas. Motivo por el cual, Fernando Santiago, presidente del Consejo General de Gestores Administrativos, Celia Ferrero, vicepresidenta de la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), y Virginia Moreno, coordinadora de Relaciones Externas de Ecoembes analizaron los obstáculos y las posibles soluciones para que los pequeños negocios cumplan con estas exigencias sin poner en riesgo su viabilidad.
A partir del 1 de enero de 2025, entrará en vigor una de las regulaciones que más impacto tendrá sobre los autónomos y pequeños negocios: la obligación de adherirse al sistema de responsabilidad del productor para todos los envases, incluidos los comerciales e industriales. Esto significa que cada negocio deberá registrar y declarar el uso de envases, incluso en casos comunes como envases de servicio en restaurantes y bares.
Por ese motivo, ATA ha creado en su portal una sección específica para el proyecto SOS (Start On Sustainability), que representa una iniciativa centrada en ayudar a autónomos y pequeños negocios a adaptarse a los estándares de sostenibilidad y economía circular. Este proyecto busca brindar herramientas, formación y recursos para que los negocios cumplan con las normativas ambientales y aprovechen oportunidades de mercado que priorizan la sostenibilidad. “Nuestra idea es facilitar la transición hacia prácticas sostenibles que permitan a los autónomos seguir siendo competitivos en un contexto regulatorio exigente”, explicó Celia Ferrero.
La UE obliga a los pequeños negocios a cumplir los mismos requisitos de sostenibilidad que las grandes empresas.
Los pequeños negocios deben aplicar la misma normativa que a las grandes empresas
Durante el webinar, Fernando Santiago subrayó la importancia de que los gestores estén “en primera fila” para ayudar a los autónomos. “No se puede aplicar la misma normativa a grandes empresas y a pequeños negocios”, afirmó Santiago, advirtiendo que las exigencias legislativas, “aunque bien intencionadas, pueden dejar a los pequeños negocios ‘a los pies de los caballos’, si no se adaptan a sus capacidades”. Los gestores administrativos, según Santiago, cumplen un papel clave para que los autónomos puedan afrontar las obligaciones en materia de residuos, “y aprovechar beneficios como deducciones fiscales y acceso a fondos europeos destinados a la sostenibilidad”.
Para los autónomos y pequeños negocios, no cumplir con estas normativas no sólo supone arriesgarse a sanciones, sino que también puede limitar su participación en la cadena de valor de las grandes empresas. Celia Ferrero explicó que las directivas europeas obligan a las corporaciones a garantizar la sostenibilidad de toda su red de proveedores, “lo que implica exigir a sus colaboradores, incluso autónomos, cumplir con altos estándares ambientales”. Además, advirtió que, «si no nos adaptamos, corremos el riesgo de ser excluidos de licitaciones y del acceso a financiación bancaria”. Además, para acceder a ayudas públicas y participar en concursos, será indispensable cumplir con estos requisitos de sostenibilidad, lo que podría relegar a los negocios menos preparados.
Ecoembes, el sistema de responsabilidad ampliada del productor en España, trabaja activamente para acompañar a los negocios en su transición hacia la economía circular. En su turno, Virginia Moreno destacó que esta institución ofrece recursos de soporte y formación para que las empresas puedan adaptar sus operaciones de forma adecuada. Moreno subrayó la importancia de jornadas informativas como el webinar de ATA para informar a los pequeños negocios sobre sus obligaciones. Ecoembes está presente “para que cada empresa, sin importar su tamaño, pueda cumplir con sus obligaciones y beneficiarse de la economía circular”.
La Ley de Residuos y Suelos Contaminados y el Real Decreto de Envases y Residuos amenazan a los pequeños negocios.
Algunos comercios han comenzado ya a desglosar el precio de los envases de un solo uso en sus tickets
Virginia Moreno recalcó la necesidad de adaptarse rápidamente a estas normas, mencionando el ejemplo de algunos comercios, que ya han comenzado a desglosar el precio de envases de un sólo uso en sus tickets: “Te cobran por una tapa de plástico para el vaso de café, y esos dos céntimos los reflejan en la factura”. Mientras que Fernando Santiago puso de relieve la función crítica que desempeñan los gestores administrativos en este proceso. Según él, “es crucial que los gestores ayuden a los autónomos a organizar los registros, a digitalizar los procesos y a cumplir con la trazabilidad de residuos para evitar sanciones”.
Sin embargo, advirtió que muchas normativas no contemplan las necesidades de los pequeños negocios, algo que, en su opinión, va en contra del principio europeo de “pensar primero en pequeño” (Think Small First). Este enfoque es especialmente relevante en un contexto en el que la economía circular exige esfuerzos importantes a empresas de todas las dimensiones.
En palabras de Celia Ferrero, los pequeños negocios deben ver este proceso, no viéndolo solamente como un reto, sino como una oportunidad para mejorar su competitividad y acceder a nuevos mercados. La vicepresidenta de ATA resaltó que cumplir con estas normativas podría permitir a los autónomos expandir su red de clientes y proveedores, y no ser excluidos de sectores clave como la hostelería y la alimentación. Ecoembes también trabaja en iniciativas para facilitar esta transición, como kits de herramientas que permiten calcular la huella de carbono y ecoetiquetar productos de forma eficiente.
La responsabilidad final recae en los negocios, que deben cumplir con el desglose y reportar el uso de estos envases.
Durante el webinar, los asistentes también pudieron resolver algunas dudas prácticas sobre la aplicación de estas normativas en negocios específicos. Carlos, propietario de un pequeño establecimiento de restauración, preguntó sobre el impacto de la ley en su bar, donde sus clientes suelen llevarse la comida en envases de un sólo uso. Uno de sus principales interrogantes fue si debía cobrar a los clientes por cada envase que usara para sus pedidos para llevar. Este tipo de recipientes, conocidos como “envases de servicio”, deben ahora desglosarse en los tiques, lo que este autónomo societario percibió como una carga compleja y confusa.
Virginia Moreno, de Ecoembes, explicó que, aunque estos envases tienen un impacto en la factura del cliente, su responsabilidad final recae en el negocio, que debe cumplir con el desglose y reportar el uso de estos envases. “Es importante que pequeños negocios, como el tuyo, se informen bien y hablen con sus proveedores de envases,” recomendó Moreno, sugiriendo también que, en el futuro, algunos fabricantes de envases podrían facilitar el cumplimiento para pequeños negocios, haciéndose cargo de parte del proceso.
Para este y otros asistentes a la conferencia web, la normativa es compleja y difícil de aplicar en negocios con poco personal y recursos limitados. Las dudas de Carlos reflejan las dificultades que enfrentan muchos autónomos al intentar comprender y adaptarse a las normativas ambientales. Así, tanto ATA como Ecoembes se han comprometido a organizar más jornadas y recursos informativos que les ayuden a navegar esta normativa y cumplir con sus obligaciones de manera eficaz.



