El Gobierno ha rectificado finalmente el tratamiento fiscal de las ayudas concedidas a autónomos y pymes afectados por la dana de 2024, y permitirá que estas subvenciones no tributen en el IRPF ni en el Impuesto de Sociedades. La medida, aprobada a través del Real Decreto Ley 10/2026, prevé la devolución de las ayudas percibidas en aquel momento, lo que abre la puerta a que miles de negocios puedan recuperar los impuestos que ya pagaron por ellas.

Hasta ahora, existía una diferencia relevante en el tratamiento fiscal de estas ayudas. Mientras que algunas subvenciones autonómicas ya estaban exentas desde el primer momento, otras –especialmente, las estatales– obligaron a los beneficiarios a tributar por ellas en la Declaración de la Renta o en el Impuesto de Sociedades correspondiente al ejercicio 2024, presentada en 2025.

Esta situación generó una desigualdad entre negocios afectados por el mismo fenómeno. Muchos autónomos y pequeñas empresas se vieron obligados a declarar como ingreso unas ayudas que, en teoría, estaban destinadas a compensar pérdidas por una catástrofe natural. Ahora, con la rectificación aprobada por el Ejecutivo, esas cantidades quedarán exentas y podrán ser recuperadas.

  1. Los autónomos y pymes podrán solicitar la devolución de los impuestos por la dana
  2. Una rectificación que corrige el tratamiento desigual de las ayudas públicas

Los autónomos y pymes podrán solicitar la devolución de los impuestos por la dana

La principal consecuencia de este cambio es que los autónomos y pymes que tributaron por ayudas de la dana en 2024 podrán solicitar la devolución de los impuestos pagados indebidamente. Es decir, quienes incluyeron estas subvenciones en su base imponible en la última campaña de la renta o del Impuesto de Sociedades podrán rectificar su declaración y recuperar el dinero.

Aunque todavía no se han concretado todos los detalles operativos, lo habitual en estos casos es que los contribuyentes tengan que presentar una solicitud formal acompañada de la documentación que acredite el importe de las ayudas percibidas y el impuesto abonado. A partir de ahí, la Administración revisará cada caso y procederá a devolver las cantidades correspondientes.

Este proceso podría afectar a miles de pequeños negocios que, en muchos casos, ya han sufrido el impacto económico de la dana y que ahora podrán recuperar parte de los recursos que destinaron a impuestos por unas ayudas que nunca debieron tributar.

Una rectificación que corrige el tratamiento desigual de las ayudas públicas

El origen del problema se remonta a la forma en que se diseñó inicialmente el tratamiento fiscal de estas subvenciones. En un primer momento, el Gobierno planteó que la exención sólo se aplicaría a partir de 2025, dejando fuera a quienes ya habían tributado por las ayudas recibidas en 2024.

Esto provocó una situación que desde distintas administraciones y organizaciones se calificó como incoherente. Si las ayudas iban a estar exentas en el futuro, no tenía sentido que quienes las recibieron antes tuvieran que pagar impuestos por ellas.

Según explicó Juan Francisco Pérez Llorca, esta decisión inicial generaba una discriminación clara entre contribuyentes en función del momento en que percibieron las ayudas. “Era una decisión ilógica”, señaló, al tiempo que defendió la necesidad de aplicar la exención con carácter retroactivo.

La rectificación aprobada ahora por el Gobierno elimina esta diferencia y establece un criterio uniforme: todas las ayudas vinculadas a la dana, independientemente del año en que se percibieran, quedarán exentas de tributación.

Este cambio no sólo tiene un impacto económico directo para los beneficiarios, sino que también refuerza la coherencia del sistema fiscal en situaciones excepcionales. En contextos de catástrofes naturales, las ayudas públicas tienen como objetivo compensar pérdidas y facilitar la recuperación, no generar una carga fiscal adicional.

Para los autónomos y pymes, esta decisión llega en un momento clave. Muchos negocios todavía están recuperándose de los efectos de la dana y de otros factores como el aumento de costes o la caída de la actividad. La posibilidad de recuperar estos impuestos puede suponer un alivio importante para su liquidez.

En la Generalitat, además, aseguraron que seguirán trabajando para que esta medida se aplique de forma ágil y efectiva. El objetivo es evitar retrasos en las devoluciones y garantizar que los afectados puedan acceder a estos recursos lo antes posible.