El Gobierno ha anunciado una prórroga clave para el impulso del vehículo eléctrico en España. Ha sido en el último Consejo de Ministros del año: la Moncloa ha confirmado la aprobación de un decreto ley que extenderá durante la deducción del 15% en el IRPF por la compra de coches eléctricos todo 2026.

Se trata de una medida que ya estaba vigente en 2025 y que afecta directamente al sector automovilístico, y en general a autónomos y pymes, ya que la rebaja también está disponible para ellos. Podría ser el caso de cualquier profesional que necesite su coche para trabajar, como un comercial o un técnico, y que se plantee la inversión para el año que viene.

Esta deducción fiscal permite a los contribuyentes recuperar hasta un 15% del importe invertido en la adquisición de un vehículo eléctrico nuevo, lo que reduce de manera directa el coste final de compra. La decisión llega, además, en un momento clave para los negocios relacionados con los coches, ya que la Comisión Europea también ha anunciado recientemente que sus objetivos para la descarbonización total del transporte en 2035 se han suavizado un poco. 

  1. Continúan las rebajas fiscales para autónomos por comprar coches eléctricos
  2. El sector automovilístico apoya la medida, pero avisa de las dificultades que aún presenta el coche eléctrico
  3. Existen otras alternativas para reducir emisiones, como los combustibles renovables

Continúan las rebajas fiscales para autónomos por comprar coches eléctricos

Según informó la Moncloa, el Consejo de Ministros dio luz verde al decreto ley que permitirá mantener en vigor durante 2026 la deducción del 15% del IRPF para coches eléctricos, que ya existía en 2025. No obstante, la medida tendrá que ser aprobada en el Congreso en las próximas semanas, previsiblemente en el mes de enero.

En caso de salir adelante, la medida podría suponer cientos de euros de ahorro fiscal para los autónomos que compren un vehículo eléctrico al año que viene. Así, por ejemplo, un profesional que en 2026 adquiera un vehículo eléctrico nuevo por un importe de 30.000 euros podría beneficiarse de una deducción en el IRPF de hasta 4.500 euros, equivalente al 15% del precio de compra.

Esta cantidad se restaría directamente de la cuota del impuesto, reduciendo de forma efectiva el coste final del coche. En la práctica, el desembolso real pasaría a situarse en torno a los 25.500 euros, sin contar con otras posibles ayudas compatibles. Para muchos autónomos  que utilizan el vehículo como herramienta de trabajo -comerciales, repartidores o técnicos-, este incentivo puede marcar la diferencia a la hora de renovar su flota y dar el salto al coche eléctrico.

Según explican desde el Gobierno, la deducción del 15% del IRPF en la compra de coches eléctricos no es una medida aislada, sino que parte de una estrategia más amplia que incluye ayudas directas, incentivos fiscales y planes de despliegue de infraestructuras de recarga. No obstante, el Gobierno, reconoce que el ritmo de implantación del coche eléctrico no está, ni mucho menos, cercano a lo previsto inicialmente.

En el último Consejo de Ministros del año el Gobierno ha confirmado la aprobación de un Decreto-Ley que extenderá a 2026 la deducción del 15% de IRPF para coches eléctricos
En el último Consejo de Ministros del año, el Gobierno ha confirmado la aprobación de un decreto ley que extenderá a 2026 la deducción del 15% de IRPF para coches eléctricos

El sector automovilístico apoya la medida, pero avisa de las dificultades que aún presenta el coche eléctrico

Desde el sector automovilístico, la prórroga ha sido recibida positivamente, aunque con matices. Recientemente, este medio habló con Víctor García Nebreda, secretario general de las asociaciones de empresarios de estaciones de servicio de la Comunidad de Madrid y de vendedores de combustibles, que señalaba que cualquier medida que facilite la compra de vehículos eléctricos es bienvenida, ya que el precio de los mismos sigue siendo una de las principales barreras.

En ese sentido, la deducción del 15% en el IRPF ayuda a reducir el sobrecoste y puede animar a muchos compradores indecisos. Desde el sector consideran que este tipo de incentivos fiscales es más eficaz cuando se mantienen en el tiempo y no cambian cada pocos meses.

Sin embargo, Nebreda recuerda que el precio no es el único problema. La infraestructura de recarga sigue siendo uno de los grandes cuellos de botella del sistema. La instalación de postes eléctricos para la carga de coches continúa siendo lenta y compleja, con plazos que, según sus datos, rondan el año y medio. 

Esta realidad afecta tanto a los usuarios como a los propios concesionarios, que deben informar a sus clientes de las dificultades reales para cargar los vehículos en determinadas zonas y, sobre todo, si no cuentan con un poste de carga eléctrica en su propia vivienda.

Las estaciones de servicio, los profesionales del sector y los talleres independientes apoyan el objetivo de reducir emisiones y avanzar hacia una movilidad más limpia. No obstante, insisten en que la transición debe hacerse de forma realista y compatible con la realidad económica y técnica del país. «No se puede basar toda la estrategia únicamente en el coche eléctrico, al menos a corto plazo», advierte Nebreda.

Existen otras alternativas para reducir emisiones, como los combustibles renovables

Estas asociaciones recuerdan que existen otras alternativas para reducir emisiones, como el uso de combustibles renovables, biocombustibles o combustibles sintéticos, que permiten disminuir de forma significativa la huella de carbono del parque automovilístico actual. Estas soluciones, según aseguran, pueden convivir con el vehículo eléctrico y ayudar a cumplir los objetivos climáticos sin obligar a una sustitución inmediata de millones de coches.

La prórroga de la deducción fiscal se interpreta como un paso en la buena dirección, pero insuficiente por sí sola. El sector reclama una visión más amplia, que combine incentivos en la compra, inversión en infraestructuras, apoyo a tecnologías alternativas y plazos adaptados a la realidad del mercado.

Pero, por el momento, y de cara a 2026, la deducción del 15% en el IRPF de la compra de vehículos eléctricos es el primer paso en la transición hacia un futuro donde los combustibles fósiles van a desaparecer de manera definitiva y los motores de combustión van a reducirse muy significativamente.