El Ministerio de Trabajo y Economía Social, junto con la Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español (CIAE) ha publicado un informe donde advierte de la dificultad de una gran mayoría de autónomos para la transición digital necesaria para adaptarse a los requerimientos del mercado.
La falta de competencias tecnológicas, los limitados recursos económicos y la obligación de formarse continuamente amenazan con dejar fuera de juego a miles de pequeños negocios en los próximos años, si no se toman medidas oportunas.
El informe sitúa, en ese sentido, la adaptación tecnológica como uno de los principales desafíos del autoempleo en España. Y asegura que la brecha digital se amplía por edad, por sector y también por territorio.
- El informe avisa de grandes diferencias en el nivel de digitalización de los autónomos
- Trabajo reconoce la necesidad de políticas públicas para digitalizar a los autónomos
- La mitad de las habilidades digitales actuales no valdrán en cinco años
El informe avisa de grandes diferencias en el nivel de digitalización de los autónomos
El trabajo autónomo, según el documento publicado por el Ministerio, representa alrededor del 16% del empleo total, con más de 3,3 millones de personas autónomas, y sostiene directa o indirectamente cerca de uno de cada cinco puestos de trabajo de nuestro país.
Sin embargo, esa relevancia económica contrasta con una realidad en la que muchos profesionales operan todavía con modelos de negocio poco digitalizados y escasa capacidad de adaptación al nuevo entorno.
El informe, así pues, reconoce que la transición digital está avanzando a distintas velocidades dentro del colectivo. Mientras una parte de los autónomos ha logrado aprovechar la tecnología para diversificar servicios, acceder a nuevos mercados o mejorar su eficiencia, otra permanece rezagada, especialmente en actividades tradicionales, en el caso de las microempresas y negocios gestionados por personas de más edad.
Según los datos de ATA, solamente el 25% de los autónomos ha hecho uso del Kit Digital. Y aunque la obligatoriedad de Verifactu se ha postergado a 2027, lo cierto es que, según un estudio de Ipsos para TeamSystem, seis de cada diez autónomos todavía no se habían adaptado a este sistema de facturación electrónica aun sin saber que no iba a ser obligatorio en enero de 2026.

Así, la generalización del uso de herramientas digitales es una realidad y se ve reflejada a través de esta facturación electrónica, de la relación telemática con las administraciones, de la automatización de muchos procesos básicos y de la importancia de las plataformas digitales para poder sacar adelante los negocios. Y esto eleva, según el informe de Trabajo, el riesgo de exclusión para quienes no cuentan con formación suficiente o recursos para invertir en tecnología.
Trabajo reconoce la necesidad de políticas públicas para digitalizar a los autónomos
El informe habla de las políticas públicas incluidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos y que ha sacado adelante iniciativas como el nombrado Kit Digital. Este ha permitido a muchos autónomos acceder a herramientas básicas y avanzadas: páginas web, comercio electrónico, software de gestión, automatización de tareas, marketing digital o ciberseguridad, entre otras cosas.
No obstante, también admite que las ayudas económicas por sí solas no bastan. Porque una parte importante del colectivo sigue teniendo dificultades para aprovechar estas herramientas por falta de competencias digitales, tiempo para formarse o por no tener acompañamiento especializado.
Por ello se habla de programas de capacitación digital flexibles, segmentados por perfil, sector y territorio, así como incentivos que hagan viable la formación continua para los autónomos, integrándola en su actividad diaria.
El mismo informe habla de lo que se ha dado en llamar la Agenda Estratégica de Políticas Públicas para el Trabajo Autónomo, que tiene como propósito, aunque aún no se ha creado, de ser un marco integral para la protección de los trabajadores autónomos, que incida en una fiscalidad legible para todos y proporcional, una protección social equiparable a los trabajadores asalariados, un portal único del autónomo para facilitar todo tipo de trámites y formación continuada.
La mitad de las habilidades digitales actuales no valdrán en cinco años
Según un informe reciente del Foro Económico Mundial, el 40% de las habilidades digitales que hoy son necesarias para sacar adelante el día a día en muchos negocios estarán obsoletas en 2030. Porque otro de los principales conflictos con la adaptación digital es que la tecnología avanza mucho más rápido que las políticas que apoyan la formación para empresas en esta materia.
Por si esto no fuera suficiente, la brecha digital se agrava en zonas rurales, donde el acceso a internet de alta velocidad y a servicios de soporte tecnológico es más limitado. En ese sentido, la desigualdad territorial en la adopción tecnológica refuerza la necesidad de políticas públicas específicas para la mejora de la conectividad y la modernización de todos los negocios.
Por su lado, un estudio de Ricoh España, una empresa dedicada a la tecnología de la información, asegura que la Inteligencia Artificial generativa aplicada al puesto de trabajo (para tareas específicas de comunicación, programación o marketing y ventas), los espacios de colaboración avanzados para el trabajo híbrido (entornos diseñados para mejorar el teletrabajo) y la gestión inteligente de la información serán los ejes que marcarán la digitalización empresarial este próximo 2026.
Y es el mismo informe del Ministerio de Trabajo y CIAE incide en que la tecnología avanza a un ritmo mucho más rápido que la legislación y la regulación asociadas a su uso, lo que genera un desajuste entre la adopción tecnológica por parte de los autónomos y las normas que garantizan su seguridad, y su formación para lograrlo.





