- La alimentación y la atención veterinaria concentran la mayor parte del gasto
- Los jóvenes impulsan el gasto y elevan el nivel de exigencia
- El abandono de animales también tiene impacto económico y social
Las tiendas de animales y las clínicas veterinarias se han convertido en protagonistas de un mercado que ya factura 5.770 millones de euros anuales en España. Además, crece al 8,3% anual, un volumen que consolida a estos pequeños negocios propiedad de autónomos como actores económicos estructurales, según el informe Pet-money: la economía de las mascotas y su impacto en el hogar español, elaborado por EAE Business School.
El dato más relevante del estudio para los autónomos del negocio de las mascotas domésticas es que el 49% de los hogares convive con al menos una, por primera vez por encima de los hogares con hijos menores, lo que garantiza una base de clientes estable y recurrente.
Para el comercio especializado y los centros veterinarios, este cambio supone operar en un mercado con más de 30 millones de animales domésticos, lo que asegura demanda sostenida de productos y servicios en todo el territorio. La mitad de las familias destina entre 500 y 1.000 euros anuales al cuidado de sus animales; un gasto comparable al ocio o a las telecomunicaciones y que se ha consolidado como parte fija del presupuesto doméstico.
El crecimiento del sector no solo responde al aumento de mascotas, sino también a la transformación del consumo hacia productos premium y servicios de mayor valor añadido. Esta evolución obliga a tiendas y clínicas a diferenciarse mediante asesoramiento, especialización y ampliación de oferta, en un mercado donde la competencia aumenta al mismo ritmo que la facturación.
La alimentación y la atención veterinaria concentran la mayor parte del gasto
La alimentación es el principal desembolso de los propietarios y supera los 2.050 millones de euros, impulsada por ese paso a los productos de gama alta y las dietas naturales. Hoy el gasto mensual se sitúa entre 40 y 60 euros, muy por encima de los 25 euros de hace una década, lo que refuerza el peso de este segmento en la facturación de las tiendas especializadas.
El negocio no se limita al alimento básico, ya que el segmento de accesorios e higiene superó los 630 millones de euros y amplía el abanico de ingresos para los pequeños comercios. Este crecimiento refleja una mayor disposición del cliente a gastar en bienestar animal y en productos que mejoran la calidad de vida de sus mascotas.
Según el estudio de EAE Business School, los servicios veterinarios constituyen el otro gran motor económico del sector, con más de 2.500 millones de euros de facturación anual y hasta el 45% del gasto total de los propietarios. Una intervención puede superar los 300 euros y alcanzar entre 1.000 y 2.000 euros en casos complejos, lo que consolida el papel estratégico de las clínicas.
Para las clínicas, este volumen consolida la salud animal como actividad estratégica y estable en el tiempo. El crecimiento de los seguros específicos, con primas que oscilan entre 30 y 60 euros anuales en responsabilidad civil y superan los 300 euros en coberturas completas, refuerza la profesionalización del sector y la planificación financiera del cuidado animal.

Los jóvenes impulsan el gasto y elevan el nivel de exigencia
El cambio cultural es clave para entender la expansión del mercado, ya que el 45% de la Generación Z y el 40% de los Millennials considera a su mascota lo más importante en su vida. Este fenómeno incrementa la disposición a gastar en alimentación de gama alta, seguros, guarderías y servicios especializados.
Para tiendas y clínicas, este perfil de cliente exige mayor calidad, asesoramiento experto y soluciones integrales que combinen producto y servicio. El crecimiento del turismo que admite mascotas, con aumentos de hasta el 50% en alojamientos, genera además oportunidades indirectas para negocios vinculados a este tipo de consumidor.
La obligatoriedad del seguro de responsabilidad civil para perros ha acelerado la formalización del sector y eleva la planificación económica del cuidado animal. Para los pequeños negocios, esto supone operar en un entorno más regulado, con clientes más informados y una demanda cada vez más profesionalizada.
El abandono de animales también tiene impacto económico y social
En 2024, las protectoras recogieron más de 292.000 perros y gatos y solo el 26% fue adoptado, lo que refleja el impacto económico del abandono. Las administraciones destinaron cerca dedos millones de euros a programas de prevención y gestión vinculados a esta problemática.
Para el sector, la prevención del abandono, la identificación y la esterilización influyen en la estabilidad del mercado y en la percepción del consumidor. Tiendas de animales y clínicas veterinarias participan cada vez más en esa cadena de responsabilidad, integrando servicios y asesoramiento que refuerzan su posición en un mercado en expansión.





