El segmento de población con 55 o más años (lo que se ha venido en llamar silver economy) concentra ya el 60% del consumo en España. Al menos, según un informe de la escuela de negocios EAE Business School. De manera que, para los autónomos y pymes vinculados al deporte, la salud o el ocio, el envejecimiento deja de ser sólo un reto demográfico y se convierte en un mercado con capacidad real de gasto.

El estudio señala que los mayores de 55 superan los 17 millones de personas en España, más de un tercio de la población, y podrían acercarse al 38% en 2030. Además, el país cuenta con una esperanza de vida en torno a los 84 años y un índice de envejecimiento del 148%, es decir, 148 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16.

Estos datos afectan directamente a autónomos y pymes, porque ese consumidor senior no solo pesa en población, sino también en ingresos. Ángel Moreno Inocencio, autor del informe, explica que “la silver economy representa una transformación estructural de la economía”.

  1. Los clientes ‘senior’ concentran consumo, estabilidad y nuevas oportunidades de negocio
  2. El deporte gana peso entre los mayores y abre un nicho aún poco explotado
  3. La inactividad física genera costes y acelera la demanda de servicios

Los clientes ‘senior’ concentran consumo, estabilidad y nuevas oportunidades de negocio

El informe apunta que la población mayor de 55 años tiene patrones de compra más estables y una mayor capacidad económica que los segmentos jóvenes, algo especialmente relevante para negocios que dependen de la recurrencia. En gimnasios, clínicas, comercios deportivos o servicios de bienestar, adaptar la oferta a este perfil puede suponer ingresos más previsibles.

Esa oportunidad no pasa sólo por vender productos adaptados, sino por rediseñar servicios completos. Un pequeño negocio puede captar a este cliente con horarios más flexibles, atención personalizada o actividades de bajo impacto que prioricen la salud.

El consumidor mayor de 55 años ya no responde al estereotipo tradicional, ya que muchos siguen activos, viajan y buscan mejorar su calidad de vida. Esa evolución obliga a los autónomos a revisar su propuesta comercial si quieren aprovechar el crecimiento de este segmento. “El gran reto ya no es sólo vivir más años, sino vivirlos mejor”, señala Moreno Inocencio. Lo que refuerza el papel de los negocios centrados en salud preventiva y bienestar.

El deporte gana peso entre los mayores y abre un nicho aún poco explotado

Uno de los cambios más relevantes es el aumento de la actividad física entre los mayores. Más del 70% de las personas entre 55 y 74 años cumple con las recomendaciones de ejercicio, mientras que entre los mayores de 75 años la cifra supera el 50%.

Las actividades más frecuentes orientan directamente la oferta que pueden desarrollar los pequeños negocios. Caminar es practicado por más del 70% de la población, la gimnasia suave alcanza el 50,5%, el senderismo el 30,8% y el ciclismo el 25,5%.

Para un autónomo, estas cifras pueden traducirse en líneas de negocio concretas, como entrenamiento adaptado, rutas guiadas, servicios de fisioterapia o venta de equipamiento específico. También abren oportunidades en asesoramiento personalizado y seguimiento de hábitos saludables.

El verdadero negocio de los autónomos está en clientes de más de 55 años: concentran el 60% del consumo en España.
El verdadero negocio de los autónomos está en clientes de más de 55 años: concentran el 60% del consumo en España.

El margen de crecimiento es significativo porque los mayores de 55 representan solamente el 20% de los usuarios de gimnasios en España. Esta diferencia entre peso demográfico y presencia en centros deportivos evidencia que aún existe una demanda sin cubrir.

La inactividad física genera costes y acelera la demanda de servicios

El informe cifra en cerca de 1.800 millones de euros anuales el coste de la inactividad física en España, un dato que pone de relieve el impacto económico de no promover hábitos saludables. Este contexto refuerza el papel de los negocios que trabajan en prevención.

Además, la digitalización abre nuevas vías de ingresos para autónomos y pymes. Los programas digitales de ejercicio para mayores se sitúan entre las principales tendencias del fitness, lo que permite combinar servicios presenciales con seguimiento online.

A esto se suma el crecimiento del mercado de suplementos nutricionales, valorado en más de 7.260 millones de euros en 2023, lo que abre oportunidades para farmacias, parafarmacias y comercios especializados.

El desarrollo de servicios específicos, la adaptación de la oferta y la integración entre salud, deporte y bienestar se perfilan como factores clave para aprovechar este cambio. Para muchos autónomos y pymes, entender al cliente sénior como un consumidor activo puede marcar la diferencia en su crecimiento.