España ha perdido cerca de 22.700 microempresas desde el año 2020, lo que supone alrededor del 2% del total de este tipo de compañías, según los últimos datos del Indicador CEPYME sobre la Situación de la Pequeña y Mediana Empresa.

La patronal de las pymes alerta de que esta evolución refleja un deterioro progresivo del segmento más vulnerable del tejido productivo español, formado mayoritariamente por autónomos y empresas de muy reducido tamaño, o que llevan poco tiempo en funcionamiento.

El informe constata que hay una evolución desigual dentro del ecosistema empresarial de nuestro país. Mientras las microempresas han reducido su número en los últimos cinco años, desde la pandemia también se ha producido un crecimiento del 11% en las pequeñas empresas y del 12,6% en las medianas. Esta diferencia deja evidencia de las mayores dificultades que afrontan los negocios con menos recursos para adaptarse a un entorno económico que cada vez es más exigente.

  1. El aumento de costes, principal amenaza para las micropymes
  2. Las ventas y el empleo reflejan el estado de las empresas de menor tamaño

El aumento de costes, principal amenaza para las micropymes

Uno de los factores clave detrás de la desaparición de microempresas es el fuerte incremento de los costes operativos. Entre el segundo trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2025, los costes de las microempresas se han incrementado en un 24,5%, una subida que ha resultado especialmente difícil de absorber para los negocios pequeños.

A ello se suma el aumento de los costes laborales. Entre el primer trimestre de 2021 y el segundo de 2025, los costes salariales han crecido un 26,8% en el conjunto de las pequeñas empresas, incluyendo las microempresas. Esta presión reduce, lógicamente, los márgenes y limita la capacidad de estas compañías para mantener su actividad o generar empleo y así poder crecer.

Se refuerza la idea de que el tamaño empresarial actúa como un factor de resistencia ante momentos complicados
El tamaño de la empresa actúa como un factor de resistencia ante momentos complicados.

Y aunque las pequeñas y medianas empresas también han sufrido incrementos de costes, el impacto para ellas ha sido menor. En las empresas medianas, el aumento acumulado se sitúa en el 20,3% frente a ese 24,3% registrado en las pequeñas, lo que refuerza la idea de que el tamaño empresarial actúa como un factor de resistencia ante momentos complicados.

Las ventas y el empleo reflejan el estado de las empresas de menor tamaño

En el segundo trimestre del 2025, las pymes registraron un crecimiento interanual de las ventas del 4,1% en términos reales. Sin embargo, esta recuperación sigue sin alcanzar los niveles que se habrían logrado de mantener la tendencia previa a la pandemia. En el caso de las pequeñas empresas, las ventas se sitúan un 16% por debajo de esa proyección, mientras que en las medianas la brecha es del 7%.

El empleo también muestra señales de desaceleración. El número de asalariados en las pymes creció un 1,6% interanual el año pasado, hasta superar los 9,5 millones de trabajadores, lo que supone el menor aumento de los últimos cuatro años.

Mientras tanto, en las micropymes, el crecimiento del empleo apenas alcanzó el 0,3% frente al 2,2% en las pequeñas y el 2,4% en las medianas. En contraste, las grandes empresas mantienen un comportamiento más dinámico, concentrando cerca de dos tercios del empleo asalariado creado el pasado año.