Desde emitir la primera factura hasta la contratación de personal, los autónomos que ponen en marcha su propio negocio necesitan herramientas que crezcan con su actividad. Hasta hace poco, para cubrir sus necesidades en lo que a gestión financiera se refiere, los profesionales tenían que lidiar con los bancos para gestionar los cobros y tarjetas y, por lo general, contar con el apoyo externo de una gestoría para cerrar los números.

Un modelo que, gracias a los avances tecnológicos, resulta ahora mucho más directo. Y es que, las nuevas plataformas digitales aúnan todo tipo de funciones necesarias para la gran mayoría de emprendedores, ofreciendo la comodidad poder controlar directamente o incluso automatizar muchos de esos procesos.

En este sentido, los responsables de Wallester han desarrollado un planteamiento que busca acompañar a los negocios en todo el recorrido de su crecimiento. Por ejemplo, facilitando desde la emisión rápida de tarjetas hasta la gestión de pagos internacionales, de modo que el emprendedor pueda dedicar su tiempo a su negocio y no a solucionar problemas.

  1. Qué ofrece Wallester a los autónomos y pymes
  2. Tarjetas virtuales para el control y la seguridad en los pagos
  3. Pagos en divisas para las operaciones internacionales
  4. Integraciones y crecimiento sin complicaciones

Qué ofrece Wallester a los autónomos y pymes

Wallester propone un entorno de gestión de gastos orientado a la escalabilidad: con emisión en segundos de tarjetas, tanto virtuales como físicas, establecimiento de controles de gasto por tarjeta o por proyecto, informes de gastos en tiempo real y conectividad con programas contables.

Gracias a la combinación de esa emisión instantánea, junto a reglas programables y notificaciones automáticas, facilita que un profesional gestione sus pagos, adjunte justificantes y exporte los datos sin multiplicar las habituales tareas manuales.

Además, la plataforma cubre múltiples necesidades en las operaciones con divisas, lo que resulta relevante para el creciente número de autónomos que trabajan con proveedores o clientes internacionales.

En este sentido, Wallester ya ofrece diferentes opciones para empresas, incluyendo un paquete gratuito de 300 tarjetas virtuales y un número ilimitado de tarjetas físicas, así como herramientas pensadas para incorporar nuevos usuarios y proyectos sin trámites complejos.

Además, según han informado sus responsables, la compañía prepara el lanzamiento de un paquete específico para autónomos, orientado a quienes facturan por proyectos y valoran una experiencia aún más simplificada; y que estará disponible en una fecha próxima.

Tarjetas virtuales para el control y la seguridad en los pagos

Las posibilidades que ofrece el uso de tarjetas virtuales para el día a día de un negocio resultan, gracias a la automatización, un ahorro tanto de tiempo como de preocupaciones. Y es que, este tipo de tarjetas se generan en minutos, con número y código CVV únicos, y pueden asociarse a ciertos límites y categorías de gasto.

Wallester admite cuentas y transacciones en múltiples monedas, facilitando los pagos internacionales desde la misma cuenta
Wallester admite cuentas y transacciones en múltiples monedas, facilitando pagos internacionales desde la misma cuenta.

También pueden programarse como “de un solo uso”, para pagos puntuales (por ejemplo, para campañas publicitarias o pagos a un proveedor), o como multiuso, para suscripciones y gastos recurrentes.

Este enfoque evita, por ejemplo, tener que asumir adelantos, a la vez que elimina gran parte de las solicitudes de reembolso y aporta trazabilidad por proyecto o cliente.

Desde el punto de vista de la seguridad, las tarjetas virtuales reducen el riesgo de fraude: la tokenización y la posibilidad de cancelar y regenerar tarjetas al instante aíslan eventuales incidentes a un único número, sin afectar al resto de fondos o tarjetas vinculadas. Además, las tarjetas tokenizadas pueden utilizar en Apple Pay, Google Pay, Garmin pay, etcétera.

Para el autónomo, esto se traduce en menos problemas con sus proveedores, sin mencionar las posibilidades que ofrece una conexión directa con los programas de contabilidad.

Pagos en divisas para las operaciones internacionales

Wallester admite cuentas y transacciones en múltiples monedas, facilitando los pagos internacionales desde la misma cuenta. Recientemente, la plataforma ha introducido la función de cambio gratuito para las 10 principales divisas (incluyendo GBP, EUR, USD y valores del resto de Europa SEK, NOK, CZK, HUF, RON, PLN, DKK), sin comisiones del emisor y usando los tipos de referencia de Visa para la conversión.

Gracias esta incorporación, los negocios que realizan pagos en moneda extranjera se benefician de una reducción de costes generados por el cambio de moneda, así como de una mayor previsibilidad de los gastos asociados.

Integraciones y crecimiento sin complicaciones

La verdadera ventaja de una plataforma como Wallester para el emprendedor que planea crecer es que los datos no quedan encerrados en la plataforma: mediante las API y conectores disponibles es posible llevar automáticamente los movimientos a los programas más habituales de contabilidad.

Esto permite, por ejemplo, segmentar los gastos por cliente o proyecto, lo que facilita analizar con detalle la rentabilidad por cada encargo; algo clave a la hora de ajustar los presupuestos futuros y a tomar decisiones. No en vano, para que un negocio crezca, es necesario evitar que se repliquen procesos, así como mantener el control de cada gasto.

Por ejemplo, en el caso práctico de un profesional del marketing que gestiona campañas publicitarias para varios clientes, con Wallester podría crear una tarjeta virtual por cada campaña, fijando un presupuesto concreto. En el día a día, bastaría con hacer una foto con su móvil de las facturas que debe afrontar para sincronizar los gastos con la plataforma.

Al término de la campaña, la tarjeta expira automáticamente, mientras que los gastos aparecen categorizados en su software de contabilidad, evitando así tener que repasar cada tique y realizar manualmente las cuentas.