1. Bonificación de 366 euros al mes por contratar a un sustituto
  2. Bonificación del 100% de la cuota durante la baja o maternidad
  3. Bonificaciones por conciliación vinculadas a la contratación
  4. Otras bonificaciones que refuerzan la protección en situaciones especiales
  5. Un sistema de ayudas útil, pero todavía limitado para muchos autónomos y autónomas

Muchos autónomos tienen que apartarse del negocio a causa de una baja médica, un nacimiento o el cuidado de un familiar. En estos casos, suelen encontrarse con el mismo problema: han de seguir pagando sus cuotas y asumir, además, el coste de contratar a otra persona para que mantenga la actividad.  

En situaciones como ésta, los autónomos no sólo pueden aplicar bonificaciones generales cuando contratan a empleados, sino también incentivos específicos cuando necesitan incorporar a un sustituto por maternidad, riesgo durante el embarazo, lactancia, nacimiento y cuidado del menor o determinadas situaciones de conciliación. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) recoge ayudas que van desde una bonificación fija de 366 euros al mes por determinados contratos de sustitución hasta bonificaciones sobre la propia cuota del autónomo durante los periodos de descanso.

Sin embargo, estas medidas siguen sin cerrar del todo una de las reclamaciones históricas del colectivo. De hecho, ATA incluyó entre sus propuestas para 2026 la exención de cotizaciones desde el primer día –por el momento sólo es posible a partir del segundo mes- en las bajas por enfermedad que impidan continuar la actividad. También piden la ampliación de la baja por maternidad con dos semanas adicionales por lactancia, al considerar que la protección actual todavía resulta insuficiente en momentos especialmente sensibles para los autónomos.

No es una demanda nueva. La propia organización viene insistiendo en que, por ejemplo, las trabajadoras por cuenta propia siguen teniendo más dificultades que una asalariada para mantener abierto su negocio cuando son madres. Además de parar o reducir su actividad deben afrontar la contratación de quien las sustituye y los costes asociados.

Bonificación de 366 euros al mes por contratar a un sustituto

Una de las principales herramientas previstas para estos casos es la bonificación vinculada a la contratación de una persona desempleada para sustituir al autónomo.

El SEPE recoge la posibilidad de formalizar contratos de duración determinada con personas inscritas como demandantes de empleo para cubrir situaciones como:

  • Riesgo durante el embarazo
  • Riesgo durante la lactancia natural
  • Nacimiento y cuidado del menor
  • Ejercicio corresponsable del cuidado del lactante

En estos supuestos, el autónomo puede aplicar una bonificación de 366 euros al mes, que se mantiene durante todo el tiempo que dure la sustitución y se descuenta directamente de las cotizaciones sociales que pagará el autónomo por su empleado.

Esta ayuda está regulada en el artículo 17.1.c) del Real Decreto-ley 1/2023 y tiene como objetivo facilitar la continuidad del negocio en momentos en los que el titular no puede desarrollar su actividad con normalidad.

Bonificación del 100% de la cuota durante la baja por maternidad

Más allá de la contratación del sustituto, existe otra medida clave que afecta directamente a la cotización del propio autónomo.

Los trabajadores por cuenta propia pueden acceder a una bonificación del 100% de la cuota por contingencias comunes, durante los periodos de:

  • Nacimiento
  • Adopción
  • Guarda con fines de adopción
  • Acogimiento
  • Riesgo durante el embarazo
  • Riesgo durante la lactancia
Los autónomos pueden contratar sustitutos con bonificaciones para mantener su negocio activo durante bajas o maternidad
Los autónomos pueden contratar sustitutos con bonificaciones para mantener su negocio activo durante bajas o maternidad.

Esta bonificación se calcula aplicando el tipo de cotización vigente sobre la base media de los doce meses anteriores al inicio del descanso.

Y en los casos en los que el autónomo no lleve un año completo de alta, la base se calcula proporcionalmente desde la última alta en el RETA.

La ayuda se mantiene durante todo el periodo de descanso y no se ve afectada posteriormente por la regularización de cuotas derivada del sistema de cotización por ingresos reales.

Bonificaciones por conciliación vinculadas a la contratación

Otra vía importante para reducir costes es la bonificación pensada para facilitar la conciliación de la vida personal y familiar.

Se aplica a los autónomos que, permaneciendo de alta en el RETA, contratan a un trabajador para poder atender:

  • El cuidado de hijos menores de 12 años
  • Familiares dependientes hasta segundo grado
  • Familiares con discapacidad severa

​En función del tipo de contrato, la intensidad de la ayuda varía:

  • Contrato indefinido: bonificación del 100% de la cuota por contingencias comunes
  • Contrato a tiempo parcial: bonificación del 50%

La duración puede alcanzar hasta 12 meses, siempre que se mantenga el contrato durante el periodo de aplicación, con una duración mínima exigida de tres meses.

Otras bonificaciones que refuerzan la protección en situaciones especiales

Además de las ayudas directamente vinculadas a la sustitución, el sistema contempla otras bonificaciones que refuerzan la protección del autónomo en momentos especialmente sensibles.

Reincorporación tras maternidad

Las autónomas que retomen su actividad dentro de los dos años siguientes al cese por maternidad pueden acceder a una bonificación del 80% de la cuota por contingencias comunes durante 24 meses.

Cuidado de menores con enfermedad grave

Cuando el autónomo es beneficiario de la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave, puede aplicarse una bonificación del 75% de la cuota, durante todo el periodo en que perciba dicha prestación.

Un sistema de ayudas útil, pero todavía limitado para muchos autónomos y autónomas

En conjunto, estas bonificaciones buscan evitar que los autónomos tengan que cerrar temporalmente su negocio cuando atraviesan situaciones personales o familiares complejas.

Sin embargo, como viene señalando el propio colectivo y diferentes asociaciones de autónomos, como ATA, el problema no siempre se limita a la existencia de ayudas, sino a su alcance real. En muchos casos, los costes asociados a mantener la actividad, incluso con bonificaciones, siguen siendo elevados, especialmente en pequeños negocios con márgenes ajustados.

Aun así, conocer estas medidas puede resultar determinante. Aplicarlas correctamente permite reducir de forma significativa el impacto económico de una sustitución y, en muchos casos, mantener el negocio en funcionamiento sin asumir todo el coste en solitario.