La Comisión Europea ha acusado a Temu de incumplir, de forma preliminar, la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés). Y la ha advertido de que no evalúa correctamente los riesgos de que se vendan productos ilegales en su plataforma.
La investigación reveló que los consumidores pueden encontrar fácilmente artículos peligrosos, como juguetes o aparatos electrónicos que no cumplen la normativa. Lo que pone el foco en la seguridad de quienes compran y venden en este tipo de marketplaces.
De manera que, para autónomos y micropymes con comercio online, esta amonestación es “un recordatorio de que la regulación digital también les afecta y de que Bruselas no dudará en actuar” aclaró a este diario el desarrollador web de Ibergy Carlos Pérez.
Europa acusa a Temu de no evaluar los riesgos de los productos que vende online
En su dictamen inicial, la CE considera que Temu elaboró su evaluación de riesgos con datos genéricos del sector y no con información específica de su propia actividad. Esto habría derivado en medidas poco eficaces para detectar y retirar productos no conformes.
Además, el Ejecutivo comunitario mantiene abierta otra investigación sobre posibles prácticas engañosas en el diseño de la aplicación, la opacidad de sus sistemas de recomendación y el acceso limitado a datos para fines de investigación.
Si se confirma el incumplimiento, Temu se enfrentaría a sanciones de hasta el 6% de su facturación anual global; lo que, en su caso, supone cientos de millones de euros. “Aunque Bruselas no ha impuesto todavía ninguna multa, el lenguaje empleado en la notificación deja claro que se trata de una advertencia seria”, opinó el experto web.
¿Cómo afecta la Ley de Servicios digitales a los autónomos y pymes?
La Ley de Servicios Digitales, en vigor desde febrero de 2024 para las grandes plataformas y desde febrero de 2025 para el resto, obliga a todo intermediario online a adoptar medidas para proteger a los usuarios frente a contenidos y productos ilegales.
Así, en el caso de las denominadas grandes plataformas (más de 45 millones de usuarios en la UE), exige controles más estrictos, evaluaciones anuales de riesgos y auditorías independientes. Temu, por volumen de usuarios, entra en esta categoría y, por tanto, debe cumplir con todas las obligaciones reforzadas.
Para los autónomos y micropymes que venden en marketplareces como Temu o Amazon, la DSA no es algo ajeno, reservado a las multinacionales: también impone obligaciones claras. Los vendedores deben asegurarse de que sus productos cumplen la normativa europea en materia de seguridad, etiquetado, marcado CE o límites de sustancias peligrosas. “Las plataformas pueden exigir documentación que acredite esa conformidad y bloquear los productos o cuentas de quienes no la psenten”, recordó el desarrollador web de Ibergy.
Entre las obligaciones más importantes para un vendedor online está verificar que los productos cumplen con todas las normativas aplicables antes de ponerlos a la venta. Esto incluye disponer de certificados, fichas técnicas y pruebas de conformidad en caso de inspección.
“No subir artículos, sin esa verificación previa, es la primera defensa para evitar problemas”, aconsejó Carlos Pérez. “Si la plataforma detecta un incumplimiento o recibe una notificación de las autoridades, puede retirar el producto de forma inmediata”.
Incumplir la Ley de Servicios Digitales puede ocasionar bloqueos y sanciones
La DSA obliga a las plataformas a retirar de forma rápida cualquier producto ilegal o sospechoso, incluso antes de una revisión exhaustiva, si existe un riesgo para el consumidor. Esto implica que un autónomo que venda artículos sin la documentación adecuada puede perder visibilidad o acceso a sus clientes de un día para otro. La reincidencia, además, puede llevar a la suspensión total de la cuenta de vendedor.

Otro punto clave es evitar cualquier tipo de contenido o anuncio que pueda inducir a error sobre las características del producto. La ley prohíbe expresamente la información engañosa y los llamados “patrones oscuros”, que son técnicas para manipular las decisiones del usuario. No ocultar costes adicionales, no dificultar cancelaciones y no falsear valoraciones son prácticas obligatorias. Ignorar estas normas no solo daña la reputación, sino que puede activar sanciones o expulsiones de la plataforma.
Los requisitos de la DSA se aplican con diferente intensidad según el tamaño de la plataforma; pero incluso las pequeñas tiendas online deben cumplir con aspectos como disponer de un punto de contacto para las autoridades, contar con mecanismos de notificación y retirada de contenidos o la identificación clara de los vendedores en su sitio.
Cualquier incumplimiento en estos elementos básicos puede ser sancionado, aunque no se trate de una plataforma masiva. “Para quienes venden a través de terceros, la obligación de cumplir con la ley se traslada desde la plataforma hasta el propio autónomo”.
En el caso de los marketplaces, el control de la documentación y la trazabilidad de los productos será cada vez más estricto. Es recomendable que los vendedores mantengan actualizados certificados, fichas técnicas y datos de proveedores, así como que realicen revisiones periódicas de su catálogo. “La prevención es la mejor estrategia para evitar la retirada de artículos o el cierre de cuentas”, concluyó el experto.
Bruselas vigila a la plataforma pero también a los negocios que venden en ella
La advertencia de la CE llega en un momento en el que las autoridades comunitarias están intensificando la vigilancia sobre las grandes plataformas, pero también sobre actores de menor tamaño que operan en sectores de riesgo.
Para los autónomos con ecommerce, la lección es doble: por un lado, cumplir estrictamente con las normativas de seguridad y transparencia; por otro, anticipar las exigencias documentales que pueden plantear marketplaces como Temu, Amazon o AliExpress. La preparación previa, con un inventario claro de proveedores, fichas técnicas y certificados, es la mejor defensa frente a bloqueos o sanciones.
El procedimiento abierto a Temu forma parte de una investigación más amplia iniciada en octubre de 2024, que examina el cumplimiento de la DSA por parte de las grandes plataformas de comercio electrónico. Aunque los casos contra gigantes como Temu son los más mediáticos, la normativa se aplica a todos los operadores que vendan productos o servicios en el mercado único europeo. Por eso, la CE ha recordado que la colaboración de los vendedores es clave para garantizar la seguridad de los consumidores.





