El crecimiento del gasto en defensa en toda Europa está redefiniendo el mapa industrial del continente y disparando la demanda de servicios a las pequeñas empresas. La creación de la Comisión de Industria de Defensa y Aeronáutica, impulsada por la Asociación de Empresas del Comercio e Industria del Metal de Madrid (AECIM), ha abierto una nueva vía de trabajo. Aunque de momento se limita a la Comunidad de Madrid, podría convertirse pronto en un canal de expansión para cualquier pyme española.

El gasto en defensa en Europa ha alcanzado los 381.000 millones de euros en 2025, según datos de la Agencia Europea de Defensa (EDA). Mientras que España, según datos del Ministerio de Defensa, prevé movilizar más de 10.500 millones en el presente ejercicio. A ello se suma, además, la apuesta de la Unión Europea por reforzar su autonomía estratégica y aumentar la capacidad industrial en ámbitos tecnológicos, militares y de seguridad.

Y es en ese escenario en el que la nueva comisión se plantea como un puente de colaboración comercial entre pequeñas y medianas empresas y los grandes programas industriales europeos.

  1. Europa aumentará el presupuesto militar y las pymes podrán acceder a más contratos estatales
  2. Intermediación entre pymes industriales y tecnológicas y grandes proyectos europeos
  3. ¿Qué significa realmente para las pymes españolas el acceso a Europa?

Europa aumentará el presupuesto militar y las pymes podrán acceder a más contratos estatales

Este aumento del gasto en defensa en Europa no solo está impulsando grandes contratos estatales, sino que también está generando una transformación profunda en la cadena de suministro industrial, según la propia información que facilitan en AECIM. Así, los grandes programas europeos, como los vinculados al Fondo Europeo de Defensa Industrial, están fomentando la creación de consorcios en los que participan grandes empresas tractoras, pero también miles de proveedores medianos y pequeños.

Por ello, la oportunidad para las pymes no se limita exclusivamente a la fabricación militar. Y es que el concepto de industria de defensa se ha ampliado hacia lo que se conoce como tecnologías duales; es decir, desarrollos con aplicación tanto en el ámbito militar como en el ámbito civil.

Lo cual abre el abanico a sectores muy diversos, como puede ser el de la fabricación industrial avanzada, la metalurgia y los componentes mecánicos, la electrónica y los sistemas embebidos, el software y el desarrollo tecnológico, la ciberseguridad, la inteligencia artificial aplicada, los sistemas autónomos, la ingeniería y la consultoría técnica, la logística y las cadenas de suministro y los servicios auxiliares especializados, entre otros sectores de los que cita AECIM.

En la práctica, esto implica que una parte bastante significativa del tejido empresarial español podría tener encaje en este nuevo ecosistema europeo; incluso sin estar tradicionalmente vinculada al sector de la defensa.

Intermediación entre pymes industriales y tecnológicas y grandes proyectos europeos

No obstante, la Comisión impulsada por AECIM nace con un objetivo muy concreto, según palabras de sus promotores: actuar como estructura de intermediación entre pymes industriales y tecnológicas y los grandes proyectos europeos del sector de la defensa y la aeronáutica.

Y entre sus funciones destacan tres líneas de actuación principales, de momento para las pymes de la Comunidad de Madrid: la creación de un mapa de capacidades industriales para identificar qué puede ofrecer cada empresa, la conexión con grandes empresas tractoras que lideran consorcios europeos y la preparación de las pymes para acceder a programas de financiación y cooperación internacional.

Además, la iniciativa contempla la participación en programas europeos como el EDIP (European Defence Industrial Programme), que contará con una dotación de alrededor de 1.500 millones de euros en su fase inicial, según datos proporcionados, de nuevo, por AECIM.

Un nuevo proyecto permitirá a pymes de toda España encontrar nuevos clientes en más países de Europa
Un nuevo proyecto permitirá a pymes de toda España encontrar nuevos clientes en más países de Europa.

¿Qué significa realmente para las pymes españolas el acceso a Europa?

La realidad actual es que, por el momento, la iniciativa se circunscribe al tejido empresarial de la Comunidad de Madrid, si bien su planteamiento apunta a una estructura abierta a la incorporación progresiva de pymes de todo el territorio nacional.Y en ese contexto, es importante que AECIM ha dejado claro que muchas de las empresas que participarán del proyecto no lo harán como contratistas principales, sino como proveedores especializados dentro de consorcios más amplios.

Si vamos a la práctica, en un futuro cercano esto abre las puertas a empresas industriales del norte y del este de nuestro país con capacidad para fabricación, pero también a pymes tecnológicas en polos como la Comunidad Valenciana, Cataluña o el País Vasco, y a empresas de ingeniería y consultoría distribuidas por todo el territorio. Y eso por no hablar de las startups tecnológicas con soluciones de software o IA y de las empresas de ciberseguridad y protección de datos, además de los proveedores logísticos y de mantenimiento industrial.

Así pues, el efecto más relevante del anuncio de este nuevo proyecto impulsado por la Asociación de Empresas del Comercio e Industria del Metal de Madrid no es sólo el acceso a contratos nacionales, sino a la posibilidad de integrarse en proyectos europeos con múltiples socios y mercados. Porque este tipo de estructuras tan amplias permite a las pequeñas y medianas empresas de nuestro país acceder a clientes que, en muchos casos, no están en nuestro país, sino en otros países de la Unión Europea.

Según esta patronal, uno de los elementos más relevantes de este enfoque es el papel de la antes mencionada tecnología dual. Y es que este concepto hace referencia a tecnologías que no tienen por qué estar especializadas en el ámbito militar, sino que viviendo en el ámbito civil se puedan utilizar en ambos mundos.

Porque a ojos de la asociación, la evolución del mercado europeo está empujando a que estas capacidades se integren en proyectos de seguridad, defensa y aeronáutica, lo que amplía significativamente las oportunidades de negocio.