La Unión Europea ha definido ya la hoja de ruta para acabar con una de las principales brechas del comercio electrónico internacional: la entrada masiva de paquetes de menos de 150 euros sin pagar aranceles, un sistema que durante años ha beneficiado a grandes plataformas extracomunitarias y ha situado en desventaja a buena parte del tejido empresarial europeo, sobre todo a autónomos y pequeños negocios.

El primer paso se dio en noviembre de 2025, cuando los ministros de Economía y Finanzas de la UE acordaron eliminar definitivamente el umbral de exención de 150 euros, de forma que todos los productos importados tributen desde el primer euro. Sin embargo, esta solución estructural no llegará hasta 2028, cuando esté operativo el EU Customs Data Hub, la nueva plataforma digital aduanera que permitirá controlar los envíos artículo por artículo.

En aquel momento, el Consejo reconoció que esperar hasta 2028 era demasiado tarde para un problema urgente. El propio ejecutivo comunitario alertó de que hasta el 65% de los pequeños paquetes se infravaloran para esquivar aranceles y de que el 91% de estos envíos procede de China, una situación que genera distorsiones competitivas y un impacto ambiental significativo.

Por ese motivo, Bruselas dejó abierta la puerta a una solución transitoria en 2026, aunque entonces sin concretar ni su forma ni su importe. Esa incógnita se despejó hace pocos días, el 12 de diciembre de 2025, cuando el Consejo aprobó ya una medida operativa: la aplicación de un arancel fijo de 3 euros por paquete a los envíos de menos de 150 euros que entren en la UE a partir del 1 de julio de 2026.

Este segundo comunicado convierte la hoja de ruta política en una decisión ejecutiva y marca un punto de inflexión para el comercio electrónico en Europa. No tanto por el impacto directo en las pymes europeas, sino por el cambio en las reglas de competencia frente a los grandes vendedores extracomunitarios.

  1. Acuerdo en la UE para acabar con la exención a paquetes de menos de 150 euros
  2. Hasta el 65% de los paquetes pequeños se declaran por menos valor para evadir tasas, según la UE
  3. La solución transitoria: un arancel fijo de 3 euros desde julio de 2026
  4. ¿Cómo afectará la nueva tasa a los autónomos y pequeños negocios europeos?
  5. ¿Qué pasará a partir de 2028 con los pequeños envíos?

Acuerdo en la UE para acabar con la exención a paquetes de menos de 150 euros

En noviembre de 2025, los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea sentaron las bases del cambio al acordar la eliminación del umbral de exención aduanera de 150 euros, que permitía la entrada de mercancías sin pagar derechos de aduana. El objetivo era corregir una distorsión del mercado que favorecía a vendedores de fuera de la UE frente a los negocios europeos.

No obstante, esta medida estructural quedó vinculada a la puesta en marcha del EU Customs Data Hub, una plataforma digital centralizada que permitirá a las autoridades aduaneras calcular la deuda arancelaria artículo por artículo y reforzar los controles. Su entrada en funcionamiento está prevista para 2028, ya que forma parte de una reforma profunda del sistema aduanero que aún se negocia con el Parlamento Europeo.

Hasta entonces, la exención sigue vigente, a pesar de que Bruselas reconocía ya su impacto negativo en términos económicos, competitivos y medioambientales.

Hasta el 65% de los paquetes pequeños se declaran por menos valor para evadir tasas, según la UE

El Consejo justificó la urgencia de actuar antes de 2028 con datos contundentes. Según estimaciones del Ejecutivo comunitario, hasta el 65% de los pequeños paquetes que entran en la UE se declaran por debajo de su valor real para evitar el pago de aranceles, una práctica que distorsiona la competencia y perjudica a los negocios que sí cumplen la normativa.

A ello se suma que el 91% de los envíos de comercio electrónico de menos de 150 euros procedía de China en 2024, lo que ha intensificado la presión sobre sectores con fuerte presencia de autónomos y pymes, especialmente el comercio minorista.

Además del impacto económico, Bruselas alertó de efectos medioambientales negativos, ya que el sistema actual incentiva la fragmentación de envíos para aprovechar la exención, aumentando el volumen de transporte y residuos.

Con este contexto, el Consejo asumió en noviembre el compromiso de buscar una solución transitoria en 2026, consciente de que prolongar la situación actual durante tres años más suponía mantener una competencia desequilibrada dentro del mercado único.

La solución transitoria: un arancel fijo de 3 euros desde julio de 2026

Ese compromiso se materializó el 12 de diciembre de 2025, cuando el Consejo de la UE aprobó una medida concreta: la aplicación de un arancel fijo de 3 euros a los paquetes de menos de 150 euros que entren en la Unión Europea a partir del 1 de julio de 2026.

Los envíos de bajo valor sin aranceles han presionado al comercio local europeo.
Los envíos de bajo valor sin aranceles presionan al comercio local europeo.

Según explicó Raquel Jurado, secretaria técnica del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), este arancel no supone un coste directo para los trabajadores por cuenta propia o el pequeño comercio establecidos en la UE, ya que se aplica exclusivamente a los envíos procedentes de terceros países. “El arancel fijo de tres euros no supone un coste directo para el autónomo o el pequeño comercio establecido en la UE, ya que se aplica a los envíos procedentes de terceros países cuyo valor no supera los 150 euros”, señaló.

No obstante, la experta subrayó que sí supone una transformación de importancia en el mercado: “Sí introduce un cambio relevante en el entorno competitivo, al encarecer los paquetes de bajo valor que llegan a la UE a través del comercio electrónico”.

La medida tiene carácter temporal, hasta que entre en vigor el sistema definitivo en 2028. El arancel se aplicará a cada artículo incluido en un envío, según su clasificación arancelaria, y afectará a los productos vendidos por comerciantes extracomunitarios registrados en la ventanilla única de importación (IOSS), lo que supone alrededor del 93% de todos los flujos de comercio electrónico hacia la UE.

Además, el Consejo aclaró que esta tasa es independiente de la posible “tasa de gestión” que sigue debatiéndose dentro de la reforma aduanera y del marco financiero plurianual.

¿Cómo afectará la nueva tasa a los autónomos y pequeños negocios europeos?

Desde el punto de vista de los pequeños negocios europeos, el arancel de 3 euros supone una corrección parcial de la ventaja de precio de los vendedores extracomunitarios.

Tal y como explicó Raquel Jurado, “esta medida reduce parcialmente la ventaja de precio de los vendedores extracomunitarios -principalmente asiáticos- que hasta ahora se beneficiaban de la exención aduanera”.

Para los autónomos y pymes europeas, que ya cumplen con el IVA, la normativa de consumo y los requisitos de seguridad y sostenibilidad, “el arancel contribuye a corregir una situación de competencia desleal, aunque sin eliminarla por completo”, matizó.

La experta también apuntó que el impacto puede empezar a notarse ya en 2026, aunque de forma limitada: “Es probable que en los primeros años parte del coste sea absorbido por las grandes plataformas de comercio electrónico o se integre en los gastos de envío, lo que reducirá su impacto inmediato”.

¿Qué pasará a partir de 2028 con los pequeños envíos?

El cambio más profundo llegará en 2028, cuando desaparezca por completo la exención de 150 euros y todos los productos importados pasen a tributar conforme a los aranceles normales de la UE.

Según Raquel Jurado, “el impacto puede empezar a percibirse a partir de 2026, coincidiendo con la entrada en vigor del arancel, pero será más visible en 2028, cuando desaparezca por completo la exención aduanera y se implante el sistema definitivo previsto por la UE”.

En ese nuevo escenario, los pequeños comercios, tiendas online europeas y el comercio local podrían verse beneficiados en términos competitivos, mientras que “los autónomos cuyo modelo de negocio se basa en la importación directa de pequeños paquetes desde fuera de la UE podrían verse negativamente afectados por el aumento de costes”.

La hoja de ruta ya está marcada. Con 2026 como primer punto de inflexión y 2028 como horizonte definitivo, Bruselas prepara un cambio profundo en las reglas del comercio electrónico que impactará directamente en el ecosistema de autónomos y pymes europeas.