- Un informe centrado en la salud que pasa por alto el impacto económico en las pymes y autónomos
- Los productos sin humo, la alternativa que gana peso en los estancos
En las últimas semanas la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa un nuevo informe en el que analiza, a rasgos generales, el impacto de las políticas antitabaco aplicadas en los últimos años y evalúa, además, posibles nuevas medidas de control que podrían revisarse antes de terminar 2026. Se trata de un documento clave para anticipar el rumbo normativo de la Unión Europea en esta materia, pero lo cierto es que ha generado un profundo malestar en buena parte del sector empresarial afectado, especialmente en las pymes.
Y es que a lo largo de todo el informe, las pequeñas y medianas empresas relacionadas con el sector de la venta de tabaco apenas aparecen mencionadas en una sola ocasión, pese a que constituyen en nuestro país, según los datos del Ministerio de Industria y Turismo, la base del tejido económico vinculado a los cigarros. Los estancos, las empresas familiares, las micropymes agrícolas y las pequeñas industrias de transformación quedan, por tanto, fuera del análisis económico realizado por Bruselas, algo crítico si se tiene en cuenta que el propio documento reconoce que las decisiones regulatorias de los próximos años marcarán el futuro del sector.
Un informe centrado en la salud que pasa por alto el impacto económico en las pymes y autónomos
El documento de trabajo de los servicios de la Comisión analiza, entre otras cosas, la directiva sobre productos del tabaco, sobre publicidad del tabaco y otras políticas comunitarias de control del consumo. El objetivo es, según sus propias declaraciones, evaluar la eficacia de las medidas aplicadas hasta ahora, pero también sentar las bases para futuras restricciones, en un contexto en el que Bruselas ya ha avanzado su intención de revisar el marco normativo antes de que termine este año, 2026.
No obstante, el enfoque elegido ha generado fuertes críticas en el sector del tabaco. Por ejemplo, desde la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España aseguran que el informe parte de una visión excesivamente homogénea de la industria y que no tiene en cuenta el peso real de las empresas familiares y los pequeños comercios. De hecho, según sus mismas declaraciones, la única referencia explícita a las pymes aparece casi al final del documento porque las propias organizaciones empresariales alertaron del impacto económico negativo que las restricciones al tabaco tienen sobre las pymes y las empresas familiares.
Porque en nuestro país, el sector del tabaco no se limita a la venta minorista en estancos. Y es que existe una amplia red de pequeñas y medianas empresas dedicadas al cultivo de la hoja, a su primera transformación, a la producción de puros y cigarrillos y a la fabricación de artículos vinculados al consumo.
Además, y como parte de la elaboración del informe, la Comisión Europea ha iniciado una revisión de la Directiva de Productos del Tabaco (DPT) mediante la apertura de una consulta pública a nivel de toda Europa. El proceso, según argumentan desde Bruselas, tiene como objetivo recabar opiniones de distintos agentes económicos, sociales y sanitarios para definir el marco normativo en los próximos años.
En ese sentido, de nuevo desde la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España instan a todas las pymes y autónomos del sector a participar activamente de esta consulta para trasladar su posición frente a algunos cambios regulatorios que son especialmente preocupantes. Entre ellos están la posible reducción de puntos de venta, la ampliación de restricciones al empaquetado genérico y la necesidad de establecer una regulación diferenciada para las nuevas alternativas sin combustión, que ya están ganando un peso considerable en el mercado.

Los productos sin humo, la alternativa que gana peso en los estancos
Ahora bien, frente a este escenario de creciente presión normativa, el propio mercado está marcando una vía de adaptación que cada vez gana más protagonismo: los productos sin combustión, ya que, lejos de tratarse de una tendencia puntual, los datos muestran que el consumo de alternativas sin humo crece de forma sostenida y se consolida como una oportunidad real para los estancos.
De hecho, según el último informe de Philip Morris International, el 42% de sus ingresos netos ya procede de productos libres de humo, como el tabaco calentado, los cigarrillos electrónicos o los productos orales. Una cifra que confirma que la transformación del sector no es tan a futuro, sino que formará parte de la realidad de las pymes del tabaco de los próximos meses.
Y es que actualmente los productos sin humo de esta compañía, que sirve a modo de ejemplo, están disponibles en 95 mercados, lo que evidencia una estrategia global consolidada y una demanda creciente por parte de los consumidores adultos. En España, de hecho, esta evolución ya se percibe en los estancos, donde cada vez más clientes buscan opciones distintas a los cigarrillos tradicionales.
Y existen más datos al respecto: casi 39 millones de adultos en todo el mundo han optado por dispositivos de tabaco calentado u otras alternativas sin combustión durante el último año, lo que representa no sólo una venta puntual, sino una relación comercial continuada y una oportunidad de fidelización para los pequeños comercios que sepan adaptarse, según el propio informe de Philip Morris International.
Para los estancos y las pymes del sector, este giro del mercado plantea un reto, pero también una oportunidad para el futuro. Porque, según el mismo informe, la adaptación pasa por ampliar el surtido, formarse en nuevas categorías y rediseñar el punto de venta para responder a las nuevas demandas del consumidor. Así, desde las asociaciones de estanqueros de nuestro país, insisten en que esta evolución debería ser tenida en cuenta por la Unión Europea, ya que si va a haber mayores restricciones, se debe facilitar, al menos, que los pequeños comercios puedan adaptarse y evolucionar.





