La venta de Certificados de Ahorro Energético (CAE) ha abierto una nueva vía de ingresos para las pymes en España. En especial, para aquellas con un cierto consumo energético, como las industriales y logísticas.

Mediante la comercialización de estos certificados a grandes empresas, necesitadas de cumplir objetivos, un pequeño o mediano negocio que invierta, por ejemplo, 50.000 euros en mejoras de eficiencia, puede recuperar hasta el 89% de su inversión inicial en el primer año combinando estos ingresos por venta de CAE y subvenciones públicas.

Este mecanismo, regulado y supervisado, funciona de manera similar a los créditos de carbono, pero enfocado en el ahorro de energía. En España, su base legal está definida por el Real Decreto 36/2023, que establece los criterios y requisitos para la obtención, registro y comercialización de estos certificados a grandes empresas, obligadas por ley a cumplir objetivos de optimización energética. Pues los ahorros son verificados por entidades acreditadas y el proceso de emisión y venta de los CAE es completamente transparente.

Por eso, su potencial económico es significativo: proyectos como el cambio de iluminación a tecnología LED o la optimización de procesos térmicos pueden traducirse no sólo en menores facturas con las compañías eléctricas, sino también en ingresos directos por la venta de los certificados. Para muchas pymes, este modelo representa de hecho una oportunidad para acelerar la recuperación de la inversión y reinvertir en mejoras adicionales.

¿Cómo funciona la venta de Certificados de Ahorro Energético y qué negocios pueden beneficiarse?

Los CAE son otorgados a los negocios que implementan proyectos de ahorro energético medibles y verificables. Por cada kilovatio por hora de energía final ahorrado, la empresa obtiene un certificado que puede vender a grandes compañías, obligadas a cumplir objetivos de eficiencia.

Aunque el sistema es aplicable a diferentes sectores, es especialmente beneficioso para pymes industriales, talleres y empresas de logística, en las que el consumo energético es elevado y las mejoras en eficiencia acostumbran a ser más rentables.

Por ejemplo, una pyme del sector alimentario que reemplace sus sistemas de refrigeración por equipos más eficientes podría no sólo reducir sus costes operativos, sino generar ingresos adicionales mediante la venta de los CAE. La clave está en identificar los proyectos con mayor potencial de ahorro y optimizar su ejecución.

Para acceder al sistema, las pymes deben realizar una auditoría energética inicial, certificar el ahorro conseguido y registrar los CAE en el mercado. Actualmente, el precio estimado de los certificados oscila entre 80 y 120 euros por MWh, lo que puede suponer ingresos significativos para aquellos negocios con consumos elevados.

Su combinación con subvenciones públicas permite maximizar el ahorro

Un aspecto fundamental que hace de este sistema una oportunidad aún más atractiva es la posibilidad de combinarlo con ayudas y subvenciones públicas. Por ejemplo, los programas de eficiencia energética del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y los fondos europeos Next Generation EU están diseñados para financiar hasta el 40% de las inversiones iniciales.

Las pymes con proyectos de eficiencia energética pueden recuperar nueve de cada diez euros invertidos
Las pymes con proyectos de eficiencia energética pueden recuperar nueve de cada diez euros invertidos.

En el caso de una pyme industrial que invierta 50.000 euros en renovar su sistema de iluminación a tecnología LED, podría acceder a una subvención de 20.000 euros, reduciendo su inversión neta a 30.000 euros. Si esta mejora genera un ahorro anual de 245 MWh y los CAE se venden en torno a los 100 euros/MWh, el negocio obtendría unos 24.500 euros adicionales, lo que cubre casi todo el coste restante.

Con lo cual, este modelo no solamente facilita la amortización rápida de la inversión, sino que además deja margen para reinvertir en proyectos paralelos.

Los negocios comerciales y de servicios, aunque con menores consumos energéticos que las pymes industriales, también pueden beneficiarse de este sistema. Un hotel pequeño, que optimice su sistema de climatización, podría obtener ingresos adicionales por la venta de los CAE y disfrutar del ahorro continuo en su factura eléctrica, mejorando su rentabilidad general.

Dos ejemplos prácticos de proyectos rentables serían:

  1. Un taller mecánico con nueva iluminación LED: una pyme del sector automotriz que sustituya su sistema de iluminación convencional por LED podría reducir su consumo energético en un 35%. Con una inversión inicial de 20.000 euros y una subvención pública de 8.000 euros, sólo tendría que asumir otros 8.000 euros de coste neto para cubrir los 36.000 invertidos. Gracias a los ingresos generados por los CAE y el ahorro en la factura eléctrica, podría recuperar su inversión en menos de un año medio.
  2. Una pequeña industria agroalimentaria que optimizase sus sistemas de frío: el reemplazo de equipos antiguos de refrigeración por tecnología más eficiente puede suponer ahorros energéticos significativos. Con una inversión de 60.000 euros y una subvención del 40%, esta pyme tendría un coste neto de 36.000 euros. La venta de los CAE obtenidos podría aportar hasta 30.000 euros adicionales, lo que prácticamente cubriría la inversión efectuada.

Pasos para sacar el máximo partido a las mejoras energéticas

Estos ejemplos muestran cómo el sistema CAE, bien gestionado, permite a las pymes reducir su dependencia de recursos propios para financiar mejoras tecnológicas, lo que mejora su competitividad, demás de facilitar el cumplimiento de normativas medioambientales.

Para maximizar los beneficios del sistema, es esencial que las pymes sigan un proceso bien estructurado:

  1. Realizar una auditoría energética inicial. Esto permite identificar las áreas de mayor potencial de ahorro.
  2. Solicitar subvenciones públicas disponibles. Existen convocatorias nacionales y autonómicas que pueden cubrir una parte importante de la inversión inicial.
  3. Implementar el proyecto de eficiencia. Asegurarse de que las mejoras sean verificables para obtener los CAE.
  4. Proceder a registrar y vender los CAE. La comercialización de los mismos puede realizarse directamente o a través de intermediarios especializados.

Además, muchas consultoras energéticas ofrecen servicios para gestionar todo el proceso, desde la certificación del ahorro hasta la venta de los certificados. Esto facilita la integración del sistema CAE sin cargar a la pyme con gestiones adicionales complejas.