La recta final de la Campaña de la Renta 2025 se ha convertido también en uno de los momentos de mayor actividad para los ciberdelincuentes. A falta de dos semanas para que finalice el plazo de presentación, están aumentando los intentos de fraude que suplantan a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) mediante correos electrónicos, SMS e incluso llamadas en las que se reclaman supuestos pagos pendientes o se advierte de presuntas incidencias fiscales.
El riesgo afecta sobre todo a autónomos y pymes, que suelen gestionar directamente buena parte de sus obligaciones tributarias y pueden verse sometidos a una mayor presión durante estas fechas. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), en 2025 se gestionaron 122.223 incidentes de ciberseguridad en España, un 26% más que el año anterior, mientras que los casos de phishing (suplantación digital) superaron los 25.000.
La principal novedad detectada por los expertos es el cambio de estrategia de los estafadores. Si durante años los mensajes fraudulentos se centraban en falsas devoluciones de impuestos, ahora proliferan las comunicaciones que alertan de supuestas deudas, errores en la declaración o pagos urgentes para evitar sanciones, aprovechando la preocupación de los autónomos que todavía no han completado el trámite.
- Las estafas no prometen ahora devoluciones, sino que amenazan con deudas
- El miedo a una sanción se convierte en el principal ‘gancho’
- La Agencia Tributaria recuerda cuáles son los canales oficiales
Las estafas no prometen ahora devoluciones, sino que amenazan con deudas
En Cdmon, proveedor de alojamiento web y dominios, han detectado un incremento de estas campañas coincidiendo con las últimas semanas de la cita fiscal. David Blanch, director digital de la firma, explicó que la recta final “de la campaña de la renta es más propicio porque coincide con usuarios que aún no han presentado su declaración y que sienten la presión del plazo. Esa combinación hace que bajen la guardia y reaccionen más rápido ante cualquier mensaje que parezca oficial”.
Los delincuentes buscan precisamente provocar una reacción inmediata. Para ello utilizan mensajes que aparentan proceder de Hacienda y que incluyen avisos sobre incidencias tributarias, errores en la documentación o cantidades pendientes de abonar que deberían regularizarse de forma urgente.
En muchos casos, el mensaje incorpora un enlace que dirige a páginas web casi idénticas a la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Una vez allí, la víctima introduce sus claves de acceso, datos personales o información bancaria creyendo que está realizando un trámite legítimo.
El miedo a una sanción se convierte en el principal ‘gancho’
Los especialistas en ciberseguridad explican que el componente psicológico se ha vuelto más importante que nunca. Frente a las antiguas campañas basadas en la promesa de una devolución económica, los ciberdelincuentes intentan ahora generar inquietud y sensación de urgencia.
“Cada vez vemos más ataques que apelan al miedo en lugar de al beneficio. Ya no es solo ‘te devolvemos dinero’, sino ‘tienes un problema con Hacienda’. Ese cambio es clave porque genera urgencia y reduce la capacidad de análisis del usuario”, señaló Blanch.

La estrategia resulta más efectiva, si cabe, durante las últimas semanas de junio. Muchos contribuyentes ya conocen el resultado de su declaración y, en aquellos casos en los que sale a pagar, pueden mostrarse más receptivos a cualquier comunicación relacionada con obligaciones tributarias.
Los autónomos constituyen además un colectivo especialmente atractivo para este tipo de fraudes, porque realizan de forma habitual trámites con las administraciones públicas, reciben comunicaciones oficiales con frecuencia y suelen gestionar pagos, impuestos y notificaciones electrónicas de manera recurrente.
La Agencia Tributaria recuerda cuáles son los canales oficiales
La propia Agencia Tributaria ha advertido en numerosas ocasiones sobre estas prácticas y recuerda que nunca solicita información personal o bancaria mediante correos electrónicos o mensajes SMS. Tampoco remite enlaces para que los contribuyentes introduzcan datos confidenciales fuera de sus canales oficiales.
Los expertos recomiendan desconfiar de cualquier mensaje que reclame actuaciones inmediatas, especialmente cuando incluya amenazas de sanción, bloqueo de cuentas o consecuencias económicas graves si no se realiza un pago en cuestión de horas.
Además, aconsejan comprobar siempre la dirección del remitente, verificar con criterio el dominio de las páginas web a las que se accede y evitar abrir enlaces recibidos por canales no solicitados. Ante cualquier duda, lo más prudente es acceder sin más a la sede electrónica de la Agencia Tributaria escribiendo la dirección en el navegador o consultar con el asesor fiscal habitual.
La Campaña de la Renta 2025 concluirá el próximo 30 de junio, aunque el plazo para domiciliar el pago finaliza varios días antes. Los especialistas advierten de que es esta combinación de fechas límite, presión administrativa y temor a cometer errores crea el escenario perfecto para que los delincuentes intensifiquen sus intentos de fraude durante las próximas semanas.





