Hacienda volverá a activar a partir de septiembre una nueva fase de revisión de las declaraciones de Renta presentadas este año por los autónomos. Las comunicaciones afectarán a aquellos contribuyentes en cuyas autoliquidaciones se hayan encontrado diferencias respecto a la información que ya consta en las bases de datos de la Agencia Tributaria. Pueden ser ingresos no declarados o deducciones que no se consideran justificadas.

El calendario se repite prácticamente cada año. Según explicó a este diario el secretario general del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), José María Mollinedo, durante los primeros meses después del cierre de la campaña los funcionarios concentran sus esfuerzos en tramitar las declaraciones que no presentan discrepancias y en atender los requerimientos asociados a las devoluciones. Las primeras comunicaciones por las declaraciones que sí generan diferencias se producen habitualmente después de agosto.

Este año, sin embargo, existe una novedad relacionada con los sistemas de facturación. Mollinedo ha avanzado que muchos autónomos podrían no entrar en este procedimiento de revisión de sus facturas al haber adaptado ya sus negocios a VERI*FACTU, puesto que sus operaciones han quedado registradas y comunicadas a Hacienda a través de estos sistemas. Para estos contribuyentes, la Administración dispone de una información de facturación previamente verificada que, en principio, reduce las posibilidades de que existan discrepancias en los ingresos declarados.

Los autónomos empezarán a recibir notificaciones por discrepancias en la Renta a partir de septiembre

El elevado número de declaraciones que la Agencia Tributaria debe gestionar cada campaña obliga a dividir las comprobaciones en distintas fases. El objetivo inicial es tramitar cuanto antes las devoluciones de aquellos contribuyentes cuya declaración coincide con la información que Hacienda tiene disponible.

Como explicó Mollinedo, «la prioridad de los técnicos es revisar las devoluciones y atender los requerimientos que de ellas se puedan desprender». En los primeros meses se devuelven, por tanto, las cantidades correspondientes a los contribuyentes que no han generado diferencias entre la información que tiene Hacienda y la que han incluido en su declaración.

Las declaraciones en las que sí aparece alguna discrepancia quedan para una fase posterior. Según el secretario general de Gestha, las comunicaciones por estas diferencias comienzan habitualmente a enviarse a partir de septiembre, una vez superados los meses de verano.

En agosto el envío de cartas se paraliza

La razón es también operativa Según Mollinedo, «en agosto está la costumbre de no enviar, o hacerlo en menor medida, notificaciones a los contribuyentes para respetar la diferencia vacacional por excelencia en nuestro país».

Ejemplo de uno de los requerimientos que puede enviar la Agencia Tributaria.
Ejemplo de uno de los requerimientos que puede enviar la Agencia Tributaria.

Por ello, los autónomos que todavía tengan pendiente alguna devolución o cuya declaración haya quedado retenida por una diferencia pueden empezar a recibir comunicaciones de la Agencia Tributaria desde los primeros días de septiembre.

Las discrepancias que pueden dar lugar a estos avisos son variadas. Hacienda puede detectar, por ejemplo, ayudas públicas que no hayan sido incluidas correctamente en la declaración, como determinadas subvenciones vinculadas a vehículos eléctricos o rehabilitación de viviendas.

También puede localizar ingresos que el autónomo no haya declarado pero que sí hayan sido comunicados a Hacienda por terceras personas o empresas. Esto ocurre, por ejemplo, cuando un cliente declara una operación realizada con el trabajador por cuenta propia y esa misma cantidad no aparece posteriormente entre los ingresos consignados en su IRPF.

A ello se pueden sumar errores en las deducciones aplicadas, gastos cuya vinculación con la actividad no quede suficientemente acreditada o diferencias entre las retenciones que el autónomo afirma haber soportado y las que han declarado sus clientes.

VERI*FACTU puede reducir las discrepancias en los ingresos declarados

La principal novedad de este año está relacionada con la información que Hacienda puede obtener directamente de los sistemas de facturación.

Mollinedo ha avanzado que muchos autónomos que ya se adaptaron durante el año pasado a VERI*FACTU podrían quedar fuera de determinadas revisiones, al haber utilizado sistemas que registran y remiten automáticamente a la Agencia Tributaria los datos de sus facturas.

La lógica es que, si el sistema de facturación ya ha comunicado las operaciones a Hacienda, la Administración cuenta con un registro previo con el que contrastar la información declarada en la Renta. Esto no significa que estos autónomos estén exentos de cualquier comprobación ni que Hacienda no pueda revisar otros elementos de su declaración, pero sí puede reducir las discrepancias relacionadas específicamente con los ingresos facturados.

En otras palabras, la digitalización de la facturación comienza a modificar también la forma en la que Hacienda puede controlar las declaraciones: cuanto más coincidan los datos que recibe directamente de los negocios con los que posteriormente declara el autónomo, menos discrepancias deberían aparecer en este primer cruce.

¿Cómo comprueba Hacienda la Renta de los autónomos?

Las comprobaciones de la Agencia Tributaria no se limitan a verificar si el resultado final de la declaración es correcto. En el caso de los autónomos, Hacienda puede realizar distintos cruces de información para comprobar que los ingresos, gastos, retenciones y deducciones declarados coinciden con los datos que obran en poder de la Administración.

En las declaraciones con resultado a devolver existe un primer control especialmente relevante. Antes de autorizar el pago, Hacienda comprueba que las retenciones practicadas a cuenta por los clientes empresariales que el autónomo ha consignado en su declaración coincidan con las cantidades que esos clientes han comunicado a la Agencia Tributaria.

También se comprueba si existen operaciones declaradas por los clientes que no aparecen como ingresos del autónomo. Es uno de los cruces más sencillos que puede generar una discrepancia y provocar que la devolución quede pendiente.

Como explicó Mollinedo, Hacienda utiliza para ello información procedente de distintas fuentes, incluidas declaraciones de terceros, registros notariales y datos procedentes de otras Administraciones.

Si no encuentra diferencias, la devolución puede continuar su tramitación. Cuando detecta alguna, el contribuyente puede recibir una comunicación para que aporte información o justifique el dato cuestionado.

Las comprobaciones en profundidad de la Renta de los autónomos comienzan después

Que Hacienda haya aceptado inicialmente una declaración o incluso haya abonado la devolución no significa que el control sobre ella haya terminado. La Administración dispone de un plazo de hasta cuatro años para revisar los impuestos.

Las comprobaciones más profundas suelen analizar elementos que no necesariamente se revisan durante la primera fase de tramitación de las devoluciones. Entre ellos pueden encontrarse determinados gastos deducibles, como los vinculados a vehículos, teléfono o promoción de la actividad.

Según explicó el secretario general de Gestha, estas revisiones posteriores pueden utilizar cruces informáticos y ratios sectoriales. Hacienda puede comparar, por ejemplo, la facturación declarada por un autónomo con parámetros de su actividad, su plantilla o sus gastos para detectar situaciones que se alejen significativamente de los valores habituales.

También puede analizar la composición de los ingresos. Un negocio que declare que prácticamente toda su facturación procede de pagos con tarjeta, por ejemplo, puede generar un indicio si existen circunstancias que hagan pensar que también debería existir una determinada cantidad de operaciones en efectivo.

Las comprobaciones pueden llegar incluso a analizar la relación entre los ingresos declarados y determinados signos externos de capacidad económica, como la adquisición o posesión de bienes de elevado valor.

A partir de estas señales, Hacienda puede seleccionar determinadas declaraciones para comprobaciones más exhaustivas. Y cuanto mayor sea el número de indicios que aparezcan, mayor puede ser la profundidad de la revisión.

En paralelo, existen controles específicos para los autónomos que tributan por módulos, dirigidos a comprobar que no hayan superado los límites de ingresos establecidos para permanecer en este régimen.

Por tanto, septiembre marca el inicio de una nueva fase de control, pero no el final de las comprobaciones de la Renta de 2026. Los autónomos que reciban una comunicación deberán comprobar qué discrepancia ha detectado Hacienda y aportar, si se les solicita, la documentación que permita justificar los datos declarados.