1. Los bienes deben estar registrados y vinculados a explotaciones activas
  2. El plazo de solicitudes es limitado y requiere preparación documental

Agricultores, ganaderos y apicultores de Castilla y León que sufrieron los incendios del pasado verano pueden iniciar ya los trámites para recibir ayudas públicas. La Junta ha habilitado un procedimiento extraordinario que permitirá a los afectados declarar los daños sufridos en sus instalaciones productivas y optar a subvenciones destinadas a la reconstrucción, restauración o rehabilitación de bienes dañados. El plazo de presentación de solicitudes estará abierto desde el 26 de septiembre hasta el 31 de octubre.

El mecanismo se dirige especialmente a explotaciones de autónomos del medio rural que gestionan pequeñas fincas, colmenares o instalaciones ganaderas. El objetivo es dar cobertura a todo el tejido productivo afectado por los incendios, siempre que se pueda acreditar la titularidad de las construcciones dañadas y su vinculación a una explotación activa. Para los autónomos, supone una oportunidad de contar con apoyo institucional frente a pérdidas que de otra manera resultaría muy difícil afrontar.

Las ayudas se enmarcan en el Acuerdo 34/2025 del Gobierno autonómico, aprobado en septiembre, que fija un paquete de medidas para la recuperación de las zonas más golpeadas por el fuego. Dentro de ese acuerdo, el punto nueve regula las ayudas específicas para infraestructuras agroganaderas, que ahora se canalizan mediante esta declaración responsable. La medida llega tras meses de reivindicaciones de organizaciones del campo, que venían reclamando un plan para evitar la desaparición de explotaciones.

El trámite se realiza a través de la sede electrónica de la Junta y requiere que los solicitantes aporten información clara sobre los daños sufridos. Se exige acompañar la solicitud de documentación que identifique el bien afectado, así como fotografías georreferenciadas que permitan comprobar la localización exacta de los desperfectos. La administración cruzará esos datos con los registros oficiales y podrá pedir facturas u otros justificantes en la fase de comprobación.

Los bienes deben estar registrados y vinculados a explotaciones activas

Uno de los requisitos fundamentales es que las construcciones o instalaciones dañadas estén registradas en el Catastro y vinculadas a explotaciones inscritas en los registros oficiales. En el caso de instalaciones ganaderas, es imprescindible figurar en el Registro de Explotaciones Ganaderas (Rega). Para las agrícolas, se exige inscripción en el Registro de Explotaciones Agrarias de Castilla y León (REACYL).

Quedan fuera de la ayuda aquellos bienes que ya se encontraban en estado de ruina o abandono antes de los incendios. La administración busca garantizar que las subvenciones sirvan para recuperar actividad económica real, no para rehabilitar edificaciones sin uso productivo. El planteamiento es que cada euro público se destine a reconstruir tejido rural activo y con capacidad de generar ingresos y empleo en el territorio.

Otro elemento clave es la compatibilidad con seguros privados. En caso de que la instalación afectada estuviera asegurada, la normativa establece que la suma de la indemnización del seguro más la ayuda pública no podrá superar el coste real de la rehabilitación. De este modo, se pretende evitar duplicidades o cobros indebidos, asegurando que la compensación sea proporcional al daño realmente sufrido.

Apicultores, ganaderos y agricultores afectados por los incendios pueden hacer una declaración responsable de daños.
Apicultores, ganaderos y agricultores afectados por los incendios pueden hacer una declaración responsable de daños.

El procedimiento es ágil en su concepción, ya que la Junta ha optado por la fórmula de la declaración responsable. Esto significa que el solicitante presenta su petición con la documentación requerida y asume la veracidad de lo declarado, lo que permite iniciar la tramitación sin esperar a una comprobación previa. No obstante, la administración se reserva el derecho de revisar y contrastar los datos posteriormente.

El plazo de solicitudes es limitado y requiere preparación documental

El plazo de tiempo para presentar las solicitudes es corto, apenas poco más de un mes, lo que obliga a los agricultores y ganaderos interesados a preparar con rapidez la documentación necesaria. La administración ha habilitado la posibilidad de realizar todo el trámite de forma electrónica, lo que agiliza los plazos, aunque también puede suponer una dificultad para quienes no están familiarizados con estos procedimientos digitales.

Las organizaciones profesionales agrarias ya han comenzado a difundir información entre sus asociados para que no se queden fuera de esta convocatoria. Al tratarse de ayudas vinculadas a los daños de un incendio concreto, no habrá posteriores ampliaciones ni prórrogas más allá de la fecha de cierre. En ese sentido, es un proceso puntual y extraordinario.

Aunque no se detallan cifras globales de presupuesto destinado a esta línea, la Junta de Castilla y León ha subrayado que el objetivo es llegar al máximo número de explotaciones viables que hayan sufrido pérdidas. El impacto de los incendios fue especialmente duro en varias provincias, con explotaciones agrícolas arrasadas y numerosas infraestructuras ganaderas calcinadas, desde naves hasta vallados y almacenes de forraje.

Para los autónomos que desarrollan su actividad en el medio rural, la convocatoria puede significar la diferencia entre continuar adelante o tener que cerrar. La reconstrucción de instalaciones requiere una inversión elevada que, sin ayudas públicas, resulta inasumible en muchos casos. Con este procedimiento, al menos se abre la puerta a compensaciones que permitan retomar la actividad y sostener el empleo en comarcas que ya padecen graves problemas de despoblación.