La futura implantación en España de la exención del IVA –conocida popularmente como IVA franquiciado– podría permitir que hasta 700.000 autónomos dejaran de presentar las declaraciones trimestrales de este impuesto y emitieran facturas sin repercutirlo a sus clientes. Sin embargo, algunos expertos fiscales han empezado a advertir de que el sistema, que lleva años aplicándose en otros países europeos, no beneficiaría a todos los autónomos. Algunos que tienen muchos gastos, compras e inversiones, perderían la capacidad de deducirlos.

El debate ha cobrado fuerza después de que el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) del Consejo General de Economistas (CGE) alertara hace unos días de la posible “cara B” del nuevo sistema. Así, según explicó a este diario Raquel Jurado Ibáñez, técnica del servicio de estudios del CGE, “podrían verse perjudicados aquellos profesionales o pequeños negocios que soportan bastante IVA en sus compras, inversiones o gastos corrientes”. Aunque esta experta recordó que los autónomos “siempre podrán optar por aplicarlo o no, en función de sus intereses”.

El sistema, que todavía no se ha implantado plenamente en España, permitiría acogerse a una especie de exención de IVA a los autónomos con ingresos inferiores a un determinado umbral, fijado por la directiva europea en un máximo de 85.000 euros anuales. La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) calcula que unos 700.000 trabajadores por cuenta propia podrían beneficiarse del nuevo régimen y defiende que “ningún autónomo se verá perjudicado porque es un régimen voluntario”.

  1. ¿Qué autónomos se verían beneficiados por la exención de IVA y cuáles no?
  2. Habría menos declaraciones trimestrales, pero no desaparecerán todos los controles
  3. Europa ya lo aplica, pero los expertos advierten de distorsiones

¿Qué autónomos se verían beneficiados por la exención de IVA y cuáles no?

Uno de los principales riesgos señalados por los expertos tiene que ver con la pérdida del derecho a deducirse el IVA soportado. Aunque el autónomo dejaría de cobrar este impuesto a sus clientes y no tendría que presentar las liquidaciones trimestrales, tampoco podría recuperar el IVA pagado al comprar mercancías, combustible, maquinaria, suministros o equipamiento para desarrollar su actividad.

“Puede tener un impacto importante en determinados sectores, especialmente en aquellos con muchos gastos corrientes o necesidad de inversión”, explicó Raquel Jurado. Según añadió la técnica del servicio de estudios del CGE, “en actividades como transporte, hostelería, comercio o construcción, en los que los costes suelen ser elevados, ese IVA soportado puede representar una cantidad muy relevante”.

El REAF considera que el sistema puede resultar interesante para determinados perfiles con poca estructura de gasto, pero no para todos los autónomos. “Económicamente no siempre compensa y, en algunos casos, incluso puede encarecer la actividad”, advirtió Jurado al analizar el posible impacto del nuevo régimen sobre algunos negocios.

ATA, por su parte, mantiene una posición mucho más favorable a la implantación de este sistema y rechaza que vaya a perjudicar al colectivo. “Es un sistema diseñado para los autónomos con poca estructura de gasto deducible”, aseguró a AyE Celia Ferrero, vicepresidenta de la organización, que citó como posibles beneficiarios a profesionales liberales, despachos o actividades con poca necesidad de inversión.

Raquel Jurado Ibáñez es técnica del Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas copia
Raquel Jurado Ibáñez es técnica del Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas.

Habría menos declaraciones trimestrales, pero no desaparecerán todos los controles

Uno de los argumentos más utilizados a favor de la exención del IVA o IVA franquiciado es la reducción de la carga administrativa para autónomos y pequeños negocios. La posibilidad de eliminar los modelos trimestrales del impuesto y simplificar parte de las obligaciones fiscales es precisamente uno de los principales reclamos de las asociaciones que apoyan la medida.

“Ya no habría declaración trimestral de IVA, salvo una vez al año”, señaló Ferrero, que defendió además el ahorro económico derivado de la simplificación administrativa. Según los cálculos de ATA, la eliminación de tareas vinculadas a este impuesto permitiría ahorrar unos 25 euros mensuales en costes de gestión y alrededor de dos horas al mes en tareas burocráticas relacionadas con facturas y liquidaciones.

La organización calcula que ese ahorro de tiempo y costes podría alcanzar los 660 euros anuales por autónomo, teniendo en cuenta tanto el gasto en asesoría y software como las horas dedicadas a recopilar facturas, tiques o preparar documentación para las gestorías.

Celia Ferrero es vicepresidenta de ATA
Celia Ferrero es vicepresidenta de ATA.

Sin embargo, el REAF insiste en que la simplificación no supondrá una desaparición completa de las obligaciones con Hacienda. “Se deberá comunicar periódicamente a la Agencia Tributaria el volumen de facturación”, explicó Jurado, con objeto de comprobar que el autónomo no supera el límite de ingresos establecido para acogerse al sistema.

La técnica del servicio de estudios del CGE recordó además que quienes entren en el régimen seguirán presentando otros modelos fiscales; sobre todo, los relacionados con el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). “El autónomo deberá seguir presentando modelos”, señaló, pese a que desaparezcan las declaraciones periódicas del IVA.

Europa ya lo aplica, pero los expertos advierten de distorsiones

El debate sobre esta franquicia del IVA ha reabierto además la discusión sobre la posición de España respecto al resto de países europeos. Según ATA, “el nuestro es el único Estado miembro que no lo tiene implantado”, afirmó su vicepresidenta, Celia Ferrero, quien considera que esta situación “genera distorsión y competencia desleal entre los autónomos españoles y los del resto de Europa, que ya se benefician de este sistema”.

El REAF reconoce que la experiencia europea demuestra que el sistema puede resultar útil para simplificar obligaciones y facilitar la actividad de algunos pequeños negocios. No obstante, también advierte de que la implantación del IVA franquiciado ha provocado problemas en determinados países. En concreto, entre actividades con elevados costes operativos o autónomos que intentan no superar los límites de facturación para mantener la exención.

“No es un sistema perfecto, ni beneficioso para todos los perfiles”, resumió Jurado. De hecho, según añadió la experta, el modelo “puede generar distorsiones, desincentivar el crecimiento para no superar los límites de facturación o resultar menos ventajoso para actividades con elevados costes e inversiones”. Habrá que ver, por lo tanto, qué límites de facturación marcaría España y qué empresas podrían quedar exentas del impuesto.