Hace 16 años, Julia Balbona observó una necesidad creciente en el mundo de la moda: mujeres con múltiples eventos y armarios llenos de vestidos usados una sola vez. Inspirada por esta problemática, decidió lanzar en Buenos Aires una tienda de alquiler de vestidos de fiesta, desafiando la opinión de muchos que dudaban de esta propuesta. «¿Quién va a alquilar?», le decían, pero Julia perseveró, y el éxito llegó rápidamente.
Un concepto pionero que llegó a Madrid
En plena pandemia, Julia tomó una de las decisiones más valientes de su vida: expandir su negocio a España. Con una mezcla de incertidumbre y confianza, abrió Hildegarda en la calle Hermosilla de Madrid, convirtiéndose en un referente en el alquiler de vestidos de fiesta. «Madrid es deslumbrante y vive de fiesta», comenta Julia, quien adaptó su propuesta a las necesidades de las mujeres madrileñas, ofreciendo diseños para todas las edades, estilos y tallas, incluyendo hasta la talla 60.
El nombre Hildegarda proviene de Hildegarda von Bingen, una visionaria del siglo XI que rompió los moldes de su época. Julia encontró en esta figura histórica una inspiración para desafiar los paradigmas de la moda y los negocios, demostrando que no hay límites para las mujeres emprendedoras.
Asesoramiento personalizado y moda sostenible
Hildegarda no solo alquila vestidos; ofrece una experiencia completa. Cada clienta recibe un trato personalizado, con asesoramiento para elegir el vestido perfecto y complementos como zapatos, bolsos y joyas. Este enfoque no solo facilita la vida de sus clientas, sino que promueve una moda más sostenible, eliminando la necesidad de comprar prendas para ocasiones únicas.
Con tres años en Madrid, Julia ya tiene planes de expansión. Su objetivo es llevar el concepto de Hildegarda a más ciudades y seguir empoderando a las mujeres a través de su propuesta innovadora y accesible. «Todo comienza con un sueño y la valentía de hacerlo realidad», asegura Julia.
Escucha el episodio completo en Spotify o iVoox. ¡No te lo pierdas! 🎧



