Los autónomos españoles cada vez trabajan más años antes de retirarse. Los últimos datos publicados por la Seguridad Social, correspondientes a las altas iniciales de jubilación registradas hasta mayo de 2026, muestran que la edad media de acceso a la pensión en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) ya se sitúa en 66,7 años, muy cerca de los 67 años y casi un año y medio por encima de la registrada entre los trabajadores del Régimen General.

Sin embargo, ese mayor esfuerzo no se traduce en una pensión equiparable a la del resto de trabajadores. Según las mismas estadísticas, la pensión media de las nuevas altas de jubilación en el RETA asciende este año a 1.148,90 euros mensuales, una cuantía que continúa por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y muy alejada de las prestaciones que perciben los asalariados al jubilarse.

Detrás de esta tendencia hay un motivo que se repite desde hace años. Muchos trabajadores por cuenta propia prolongan su actividad porque retrasar la jubilación les permite incrementar la cuantía de la pensión gracias a los incentivos incorporados por las últimas reformas. Pero incluso con ese retraso, la diferencia respecto al Régimen General continúa siendo muy importante.

La edad media de jubilación de los autónomos ya se acerca a los 67 años

Las estadísticas de la Seguridad Social confirman que la jubilación anticipada continúa perdiendo peso entre los trabajadores por cuenta propia. Hasta mayo de este año, apenas el 14% de las nuevas altas de jubilación del RETA correspondieron a modalidades anticipadas, mientras que el 86% restante esperó a acceder a la jubilación ordinaria.

Se trata de una tendencia que se ha consolidado durante los últimos años. En la práctica, casi nueve de cada diez autónomos ya esperan a cumplir la edad ordinaria para retirarse, una proporción muy superior a la que existía hace apenas una década.

Los datos también muestran que la edad media de jubilación del colectivo continúa aumentando. Mientras que los trabajadores del Régimen General acceden a la pensión con una edad media de 65,3 años, en el caso de los autónomos ésta ya alcanza los 66,7 años, es decir, alrededor de un año y medio más tarde.

Cada vez menos autónomos se jubilan antes de la edad ordinaria

Este retraso responde, en buena medida, a la necesidad de mejorar unas pensiones que históricamente han sido inferiores debido a que buena parte del colectivo ha cotizado durante años por bases mínimas.

La jubilación demorada ha dejado de ser una modalidad excepcional para convertirse en una opción habitual entre los trabajadores por cuenta propia.

Los datos de la Seguridad Social reflejan que el número de autónomos que decide continuar trabajando una vez alcanzada la edad legal de jubilación no ha dejado de crecer. Si en 2017 accedieron a esta modalidad 7.231 autónomos, en 2025 la cifra superó ya los 20.000, prácticamente el triple.

La jubilación demorada es una modalidad que permite retrasar la pensión a cambio de incentivos.
La jubilación demorada es una modalidad que permite retrasar la pensión a cambio de incentivos.

Más de uno de cada tres autónomos ya retrasa voluntariamente su jubilación

Además, esta modalidad representa cada vez un mayor porcentaje dentro de las jubilaciones ordinarias. Mientras hace unos años apenas suponía algo más del 12% de las nuevas pensiones, en los primeros meses de 2026 ya representa uno de cada tres retiros ordinarios del colectivo.

La explicación es principalmente económica. Las últimas reformas permiten aumentar la pensión mediante incentivos por cada año adicional trabajado, lo que ha llevado a muchos autónomos a prolongar su actividad para intentar mejorar una prestación que, en muchos casos, continúa siendo reducida.

La pensión media de los nuevos jubilados continúa por debajo del salario mínimo

A pesar de que los autónomos trabajan cada vez más años antes de retirarse, la pensión media que perciben continúa situándose por debajo del salario mínimo.

Según las últimas estadísticas de la Seguridad Social, las nuevas altas de jubilación del RETA registradas hasta mayo de este año alcanzan una pensión media de 1.148,90 euros mensuales. Aunque esta cuantía ha aumentado de forma significativa respecto a ejercicios anteriores, todavía no alcanza el importe del SMI vigente.

La evolución de la última década muestra una mejora constante. En 2017 la pensión media de las nuevas altas apenas superaba los 800 euros mensuales, mientras que actualmente ronda los 1.150 euros. Sin embargo, el incremento de las prestaciones ha ido acompañado también de sucesivas revalorizaciones del salario mínimo, lo que mantiene la distancia entre ambas referencias.

La situación resulta especialmente llamativa porque coincide con un retraso continuado de la edad de jubilación. Es decir, los autónomos trabajan más tiempo que hace unos años, pero la mejora de la pensión sigue siendo insuficiente para igualar el salario mínimo o acercarse a las prestaciones medias del Régimen General.

La diferencia con los asalariados sigue superando los 600 euros al mes

La brecha entre las pensiones de los autónomos y las de los trabajadores asalariados continúa siendo uno de los principales problemas estructurales del sistema.

Mientras que la pensión media de las nuevas altas del Régimen General supera los 1.760 euros mensuales, la correspondiente al RETA apenas supera los 1.080 euros en el conjunto de las nuevas jubilaciones por edad analizadas por la Seguridad Social, lo que supone una diferencia superior a 600 euros al mes.

Precisamente por ello, muchos trabajadores por cuenta propia optan por retrasar su retiro todo lo posible. Las estadísticas muestran que quienes acceden a la jubilación demorada obtienen prestaciones sensiblemente superiores a las de quienes se retiran en cuanto alcanzan la edad ordinaria, gracias a los incentivos previstos por la normativa.

El sistema permite incrementar la pensión mediante un porcentaje adicional por cada año trabajado después de la edad legal o, alternativamente, optar por un pago único o una fórmula mixta. Estos incentivos han impulsado el crecimiento de la jubilación demorada durante los últimos ejercicios y explican que cada vez más autónomos prolonguen su vida laboral.