Junts ha vuelto a poner en cuestión la implantación de VeriFactu y ha pedido al Gobierno que replantee su puesta en marcha, después de que la obligación ya fuera retrasada hasta 2027. La formación independentistas catalana ha registrado una moción en el Senado en la que reclama una hoja de ruta “clara y ordenada”, para evitar que autónomos y pymes “tengan que adaptar ahora sus programas de facturación y volver a modificarlos cuando entre en vigor la normativa europea ViDA”.

El argumento central de Junts es que la Unión Europea ya ha fijado para 2030 un nuevo marco armonizado de facturación electrónica y reporte de operaciones, como informó la semana pasada este diario, por lo que avanzar con sistemas nacionales sin una integración clara podría elevar los costes para los negocios.

Una crítica que afecta sobre todo a los autónomos y pymes que tendrán que usar programas adaptados a VeriFactu y a las empresas que ya están en el Suministro Inmediato de Información (SII). “La implantación de VeriFactu no puede hacerse de espaldas a Europa”, sostiene Junts, que advierte de que el sistema español podría quedar parcialmente superado en un par de años si no se coordina con ViDA.

  1. Junts pide una hoja de ruta única entre Verifactu y ViDA, para evitar costes duplicados
  2. El debate afecta a los negocios que ya están cambiando sus sistemas
  3. ViDA obligará a cambiar la forma de comunicar operaciones en Europa
  4. La clave será saber si Verifactu será compatible con el futuro modelo europeo

Junts pide una hoja de ruta única entre Verifactu y ViDA, para evitar costes duplicados

Lo que solicita al Ejecutivo el partido catalán es una estrategia única que trate los sistemas actuales como transitorios y los oriente hacia un modelo compatible con la futura normativa comunitaria.

VeriFactu es el sistema con el que Hacienda quiere reforzar el control sobre las facturas emitidas por negocios y profesionales. Mediante la obligación de que los programas informáticos garanticen la integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. En la práctica, la medida afecta a los autónomos y pymes que utilicen software de facturación, porque estos programas deberán estar adaptados a los requisitos técnicos exigidos por la Agencia Tributaria.

La entrada en vigor de esta obligación fue aplazada, el pasado mes de diciembre, hasta 2027. Un aplazamiento debido precisamente a las presiones de Junts, que defendió entonces que los negocios necesitaban más tiempo para adaptarse. Ahora, los independentistas catalanes vuelven a cuestionar el calendario, pero con un argumento distinto: la necesidad de coordinar Verifactu con la directiva europea del IVA en la era digital, conocida como ViDA.

Esta normativa europea prevé un sistema armonizado de facturación electrónica y reporte transaccional en tiempo real a partir del 1 de julio de 2030. El objetivo es que las operaciones intracomunitarias se comuniquen bajo un marco común, reduciendo diferencias entre países y reforzando el control del fraude en el IVA.

Junts considera que España está avanzando en paralelo con Verifactu y con el SII sin una estrategia clara de integración con ese futuro modelo europeo. Por eso, advierte de que autónomos y  negocios podrían verse obligados a asumir inversiones tecnológicas que después necesitarían nuevos ajustes, cuando ViDA empiece a aplicarse.

El debate afecta a los negocios que ya están cambiando sus sistemas

El principal riesgo para autónomos y pymes no es solo el cumplimiento de una obligación fiscal más, sino la posibilidad de encadenar varias adaptaciones en un periodo relativamente corto. Muchos negocios tendrán que revisar sus programas de facturación para cumplir con Verifactu, mientras que otros también deberán prepararse para la factura electrónica obligatoria entre empresas prevista en España.

A esa carga se suma ahora el calendario europeo. ViDA no sustituye de inmediato a Verifactu, pero sí marca el camino hacia un sistema más amplio de facturación electrónica y comunicación de datos a las administraciones tributarias.

La cuestión que plantea Junts es si tiene sentido desplegar un modelo nacional sin aclarar antes cómo se integrará con el europeo. El partido también menciona el caso de las empresas incluidas en el SII, un sistema que ya obliga a remitir información sobre las facturas a Hacienda en plazos muy breves.

Lo que Junts defiende es que los empresarios que están en el SII acaben integrándose en Verifactu, siempre dentro de un sistema compatible con ViDA. “Es necesaria una hoja de ruta única, transparente y coordinada”, pide Junts, que reclama que los sistemas actuales se conciban como transitorios y converjan hacia un único modelo nacional compatible con Europa.

ViDA obligará a cambiar la forma de comunicar operaciones en Europa

La normativa ViDA introduce varios cambios en el IVA europeo, pero el más relevante para autónomos y pymes es el avance hacia la facturación electrónica y el reporte digital de operaciones. A partir de 2030, el marco comunitario prevé que las operaciones intracomunitarias se comuniquen de forma mucho más homogénea y con plazos más ajustados.

Junts alerta sobre Verifactu: los autónomos tendrían que cambiar de nuevo su programa de facturación en 2030
Junts alerta sobre Verifactu: los autónomos tendrían que cambiar de nuevo su programa de facturación en 2030.

Para los negocios que venden o prestan servicios a otros países de la Unión Europea, este cambio será especialmente importante, porque la factura electrónica dejará de ser solo una cuestión interna de cada Estado. El objetivo europeo es reducir el fraude del IVA y facilitar que las administraciones tributarias tengan información más rápida y comparable sobre las operaciones.

En España, sin embargo, los autónomos y pymes se enfrentan a varios cambios casi encadenados. Primero, la adaptación de los programas de facturación a Verifactu; después, la factura electrónica obligatoria entre negocios cuando termine su desarrollo reglamentario; y, más adelante, el nuevo marco europeo de ViDA.

Esa acumulación explica que el debate tenga interés para los pequeños negocios. Aunque todavía faltan varios años para 2030, muchas decisiones tecnológicas se toman ahora, y los autónomos que contraten o actualicen programas de facturación querrán saber si esas soluciones estarán preparadas para las obligaciones nacionales y europeas.

La clave será saber si Verifactu será compatible con el futuro modelo europeo

La pregunta más práctica para autónomos y pymes es si tendrán que cambiar dos veces sus sistemas de facturación. Con la información disponible, no puede afirmarse que Verifactu vaya a quedar inutilizado en 2030, pero sí existe un debate sobre la necesidad de que el Gobierno aclare cómo conectará el sistema español con ViDA.

Junts no plantea solo un nuevo retraso, sino una planificación coordinada que evite duplicidades entre Verifactu, el SII y la futura normativa europea. La formación sostiene que desarrollar estos sistemas por separado puede generar incertidumbre, más costes de adaptación y una carga administrativa excesiva para los negocios.

Para las asesorías y gestorías, el debate también resulta relevante, porque muchas de ellas están acompañando ya a sus clientes en la actualización de programas y procedimientos internos. Si el calendario normativo no se explica con claridad, los profesionales tendrán más dificultades para orientar a autónomos y pymes sobre qué herramientas contratar y cuándo hacerlo.