Desde el pasado 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada es obligatoria para todo tipo de vehículos, incluidos los autónomos que dependen del coche, la furgoneta o el camión para desarrollar su actividad.

Con la norma ya en vigor, el debate se ha trasladado al terreno práctico. Distintos colectivos profesionales están poniendo sobre la mesa dudas sobre la eficacia real de la baliza y sobre si el nuevo dispositivo justifica el coste que ahora deberán asumir quienes trabajan al volante.

Más allá del desembolso inicial, la conectividad de la baliza solo está garantizada durante un periodo limitado, al que se suman posibles multas por incumplir los criterios de la Dirección General de Tráfico (DGT).

  1. ¿La Guardia Civil puede multar ya a un autónomo por no tener la baliza?
  2. Los transportistas autónomos consideran que los triángulos siguen siendo necesarios
  3. Los gruístas conocen la geolocalización de los vehículos averiados sin recurrir a la baliza
  4. ¿Pueden los autónomos desgravarse la compra de la baliza V16?

¿La Guardia Civil puede multar ya a un autónomo por no tener la baliza?

La primera preocupación para muchos autónomos es qué ocurre si no llevan o no usan la baliza V16. La normativa establece que no disponer de ella o no utilizarla correctamente en caso de avería puede conllevar una sanción de entre 80 y 200 euros, en función de las circunstancias y del criterio del agente, al tratarse de una infracción relacionada con la señalización del vehículo detenido.

A esta incertidumbre se suma la confusión institucional, ya que desde el Ministerio del Interior y la DGT se ha trasladado públicamente que no se multará de forma inmediata, apelando a un periodo de adaptación.

Sin embargo, estas declaraciones no se han plasmado en una instrucción escrita ni en una norma concreta, tal y como han denunciado los portavoces de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). A su juicio, esta situación deja a los agentes ante la disyuntiva de “hacer la vista gorda sin respaldo legal o aplicar la norma a rajatabla”, lo que genera inseguridad jurídica tanto entre los conductores como entre los propios agentes.

A todo ello se añade el coste económico del dispositivo. Aunque el precio de la baliza no es elevado en términos absolutos (entre 36 y 60 euros dependiendo del modelo y del fabricante), varios profesionales afectados recordaron a este medio que no se trata solo de comprarla: hay que tener en cuenta el cambio de pilas, la caducidad de la tarjeta eSIM a los doce años y la vida útil limitada del dispositivo, lo que obliga a renovarlo con el tiempo.

Para Antonio Villaverde, presidente de la Asociación de Transportistas Autónomos, el problema no es tanto el precio como el sentido del gasto, ya que no ve del todo claro que el nuevo dispositivo mejore la seguridad ni sustituya en todas las situaciones a los instrumentos anteriores.

Los transportistas autónomos consideran que los triángulos siguen siendo necesarios

Todos los sectores consultados coincidieron en la necesidad de aumentar la seguridad vial y reducir el número de accidentes en carretera.

De hecho, Julio Sanz, presidente de la Asociación Nacional del Taxi (Antaxi), se mostró sorprendido por “la polémica y la controversia que está resultando en cuanto a la obligatoriedad de ponerla en servicio cuando ya se conocía desde hace bastante tiempo” y manifestó que desde el sector del taxi apoyan esta medida, “como todas las normas que vienen desde la Dirección General de Tráfico y que en esencia tratan de mejorar la seguridad vial y reducir el riesgo de atropellos, especialmente en carreteras y vías de alta velocidad”.

Sin embargo, profesionales que trabajan con otro tipo de vehículos plantearon sus dudas. Es el caso de José Carlos Jato, secretario técnico de Fetransa, quien explicó a este medio que en camiones y tráileres no siempre es posible colocar la baliza en un punto visible.

Así, mientras que “en un coche es sencillo”, en un camión “no está claro dónde ponerla para que se vea bien”. Jato puntualizó que, en muchos casos, el lugar más eficaz sería la parte trasera del semirremolque; lo que obliga al conductor a bajarse del vehículo y desplazarse por la calzada, justo lo que la norma pretendía evitar.

De hecho, los representantes de los guardias civiles de tráfico también advirtieron públicamente de que la baliza no es igual de eficaz en todos los escenarios y que, en carreteras convencionales, curvas cerradas o tramos con poca visibilidad, puede no ofrecer una advertencia suficiente, por lo que recomendaron a los profesionales mantener el sistema de triángulos, a pesar de que ya no sea obligatorio. 

Por su parte, Villaverde, coincidió en hacer esta recomendación a todos los transportistas, al considerar que los triángulos siguen cumpliendo una función muy necesaria para señalizar al resto de conductores de una vía dónde se encuentra un camión averiado.

Para la Alianza Nacional de Auxilio en Carretera, que agrupa a los autónomos gruistas, el nuevo dispositivo es «insuficiente de cara a señalizar» y recordaron que los cuatro intermitentes son, en general, más visibles que la propia baliza.

Además, las luces de emergencia que llevan de serie los vehículos pueden funcionar más allá de los 30 minutos que aguanta encendida la baliza. Un aspecto a tener en cuenta porque según estimó la compañía DVuelta «la media de tiempo de la asistencia en carretera es de entre 45 y 60 minutos».

Mapa de la DGT en el que pueden consultarse todas las señales activas de las balizas V16
Mapa de la DGT en el que pueden consultarse todas las señales activas de las balizas V16.

Los gruístas conocen la geolocalización de los vehículos averiados sin recurrir a la baliza

Otra de las novedades que trae el nuevo dispositivo es su conectividad, ya que al activarse envía la ubicación del vehículo a la plataforma de la DGT. No obstante, este aspecto también genera escepticismo entre algunos profesionales.

En concreto, la Alianza Nacional de Auxilio en Carretera, consideró que esta funcionalidad no supone una mejora real en la práctica, ya que “cuando un conductor llama a la asistencia, normalmente ya envía su ubicación exacta al gruero”. De esta forma, concluyen que la nueva conectividad “no adelanta nada”.

Asimismo, recordaron que las grúas ya están obligadas a ir geolocalizadas cuando acuden a un servicio, por lo que el sistema ya permite conocer en tiempo real dónde se encuentra la asistencia y el vehículo averiado.

Antonio Villaverde ahondó en este punto al recalcar que a diferencia de lo que ocurría en el pasado, en la actualidad, la mayoría de conductores lleva un teléfono móvil permanentemente geolocalizado, por lo que que reflexionó sobre qué aporta a los transportistas autónomos este dispositivo adicional, lo que le llevó a calificar la baliza como “un gasto innecesario”.

Pese a las dudas y polémicas generadas tras su entrada en vigor, José Carlos Jato, valoró que “habrá que esperar y ver si realmente funciona y mejora la seguridad vial” porque es “novedosa y pionera” en toda la Unión Europea.

¿Pueden los autónomos desgravarse la compra de la baliza V16?

En cualquier caso, al tratarse de un coste obligatorio para todos los conductores, muchos autónomos se preguntan si al menos podrían deducirse el gasto de la baliza V16 si utilizan el vehículo para trabajar.

María Orea, CEO y fundadora de TuPlanFiscal.com, recordó que, en cuanto a cuestiones del IVA, “la Administración es más laxa si el vehículo se usa también para fines personales”.

De esta forma, explicó que si el vehículo se utiliza tanto para fines profesionales como personales, lo habitual es poder deducir el 50% del IVA.

En cambio, en el IRPF el criterio es más estricto. Para deducir el gasto, el vehículo debe utilizarse al 100% en la actividad profesional, sin uso personal residual.

Así, un abogado o comercial con uso mixto podría deducirse parte del IVA, pero no el gasto en IRPF. En cambio, transportistas, taxistas o repartidores, cuyo vehículo es exclusivamente profesional, sí podrían deducirse el 100% tanto en IVA como en IRPF.